Como ciudadanos tenemos que cuestionar, porque es dinero de todos nosotros, manifiesta José Medina Mora Icaza, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).
Con esa frase resume el interés que debe ponerse en las megaobras del gobierno de Andrés Manuel López Obrador y el impacto que ya tienen, por anticipado, en la vida de los mexicanos.
Y así se refiere, a pregunta nuestra, a los proyectos del Tren Maya, la refinería de Dos Bocas, el Corredor Transístmico y el aeropuerto de Santa Lucía, a los que se han canalizado cuantiosos recursos públicos.
El doctor Medina Mora, como publicamos, estuvo en Mérida el viernes pasado para atestiguar la toma de compromiso de Beatriz Gómory Correa como presidenta de Coparmex Mérida.
Después de la ceremonia concedió una entrevista a Grupo Megamedia, en la que habló de varios temas de los ámbitos nacional y regional. Ayer publicamos la primera parte de la plática.
Mejor diversificar
A preguntas que le planteamos sobre los megaproyectos y su repercusión, el dirigente empresarial declaró, entre otras cosas, lo siguiente:
—El análisis que hacemos es desde varias perspectivas. La primera es desde el punto de vista económico. La inversión del gobierno debe estar diversificada para que genere la reactivación económica en todo el país.
—Cuando esa inversión se concentra en Dos Bocas, en el Tren Maya, en el Transístmico, en el aeropuerto Felipe Ángeles, no detona el crecimiento económico. De hecho, le produce una afectación en el corto plazo. Por ejemplo, donde se está haciendo el proyecto de Dos Bocas, en Paraíso, Tabasco, no encuentras un cuarto de hotel, no encuentras comida. Hay una gran escasez, porque es una inversión enorme concentrada, y desde el punto de vista económico debiera descentralizarse para facilitar la reactivación.
“Brincan” trámites
—La segunda perspectiva de análisis es el cuidado del medio ambiente. Cuando vemos que para hacer el Tren Maya se destruye selva, se destruyen árboles, nos damos cuenta de que hay una ley que para cualquier proyecto nos piden un estudio de impacto ambiental. Y aquí, con las prisas porque quieren acabar rápido, se están brincando los estudios de impacto ambiental.—Entonces, lo que propone el famoso “decretazo” (decreto del presidente López Obrador para ahorrar tiempo en trámites sobre las llamadas obras prioritarias de la 4T) es que el gobierno, en este caso el Ejército, solicita las licencias, y si en cinco días no le contestan se toma como afirmativa ficta. Es como si te hubieran contestado que sí te lo dan (el permiso) y entonces te lanzas.
—Eso ha generado mucho daño al medio ambiente. Basta con circular por la Riviera Maya y ver la cantidad de árboles que tiraron para luego decir que ése no era el trazo. Un poco de lo que empieza a salir de la ruta que han trazado es que pasa sobre cenotes, sobre zonas arqueológicas… Sí hay una afectación.
¿Es lo mejor?
—Podríamos entonces pasar a cuestionar si realmente es la mejor manera de invertir el dinero de los mexicanos. Cuando todo el mundo baja a las energías limpias, ¿por qué invertir en hacer una refinería? Cuando Quintana Roo, Yucatán y Campeche han encontrado la manera de que el turismo llegue a las zonas arqueológicas, ¿para qué se necesitaba un tren que cruce la selva?
—A lo mejor se requiere, sí, para resolver un problema de movilidad en Quintana Roo, entre Cancún y Tulum. Aquí se requeriría un sistema de transporte público, a lo mejor más como un tren ligero.
Dinero de todos
—Cuando juntamos esas perspectivas, como ciudadanos tenemos que cuestionar, porque es dinero de todos nosotros. ¿Tiene sentido invertir en un aeropuerto regional en Santa Lucía y dejar de invertir en un aeropuerto —el cancelado Nuevo Aeropuerto Internacional de México— que iba a ser un “hub” (centro concentrador de transporte y logística) para toda Latinoamérica? Bueno, el sentido de costo-beneficio de cada uno de estos proyectos es lo que debe dar la respuesta.
—Algo positivo es que al menos no dejarán obras inconclusas, que a eso se han comprometido, que éstas se terminarán, aunque no sean quizás las obras que requiere el país.— ÁNGEL NOH ESTRADA
