Las banderas de México y Líbano ondearon al pie del Monumento al Emigrante, donde directivos del Club Libanés montaron una guardia de honor y depositaron una ofrenda floral para conmemorar el Día Mundial del Emigrante Libanés, que se celebra el segundo domingo de marzo.
Integrantes de la comunidad libanesa se dieron cita en un acto en el que todos tuvieron participación, pues antes de iniciar la ceremonia se repartieron claveles rojos que posteriormente colocaron en un arreglo floral para formar la palabra Líbano.
Previo a la ofrenda floral se realizó en el salón Beirut del Club el acto protocolario en el que el presidente de la sociedad libanesa, Ricardo Elías Dájer Lixa, dio la bienvenida a los asistentes y destacó que la celebración es con tres objetivos.
Objetivos de conmemorar el Día Mundial del Emigrante Libanés
Primero, honrar a sus antepasados que durante la mitad del Siglo XIX “tomaron la valiente y dolorosa decisión de abandonar su país, dejando atrás su trabajo, cultura, familia y a su patria en busca de nuevos horizontes y mejores oportunidades de vida”.
Segundo, agradecer a México que fue el país que los recibió, y a Yucatán, el gran estado que les dio nuevas oportunidades para renacer y forjar una nueva historia que sigue hasta el día de hoy.
Tercero, el conocer, aprender, transmitir y difundir la herencia que les dejaron, basada en valores que distinguen a la comunidad libanesa como un modelo social y económico de éxito.
Valores de trabajo y espíritu de lucha de la comunidad libanesa
Manifestó que el Club preparó actividades que buscan resaltar los valores de trabajo y el espíritu de lucha.
Valores como la solidaridad, “que los socios del Club demostraron durante los momentos más difíciles de la contingencia sanitaria”-
“Y también valores como la unidad familiar tan característica de nuestra comunidad”.
“Les invitó a seguir conociendo y retransmitiendo los valores de nuestra cultura, de este gran legado de nuestros antepasados que hoy nos distingue y representa con orgullo”, expresó.
“Debemos cumplir nuestro compromiso de estar a la altura de los emigrantes y retribuir con nuestra labor diaria a este gran Estado que nos acogió”.
Compromiso de sacar adelante a México
En el acto también hizo uso de la palabra el cónsul honorario de Líbano en la Península, Ricardo Dájer Nahum, quien recordó que hace un año en un acto similar comentaban, en medio de la pandemia, que ya veían cerca el final de ese doloroso proceso.
“Hoy que ya estamos prácticamente saliendo de este tema tenemos que retomar nuestro compromiso como miembros de esta comunidad yucateca, y en particular de ascendencia libanesa, para sacar adelante a México, para recuperar nuestro crecimiento y desarrollo”.
“Ahora estamos viendo el doloroso movimiento de migración que está sucediendo entre los ucranianos, con todo el dolor que esto representa”, continuó.
“Nos hace reflexionar y recordar el doloroso proceso que vivieron nuestros antepasados, padres, abuelos, bisabuelos y tatarabuelos, en algunos casos, que dejaron patria, familia, tierra, costumbres, todo para poder construir un nuevo futuro”.
Contribución al desarrollo de Yucatán y del país
“En esta construcción de un nuevo futuro para ellos y sus familias también colaboraron y participaron en el desarrollo económico y social de México y Yucatán”, afirmó.
Indicó que es también de reconocerse, aplaudir y agradecer al gobierno mexicano, a la comunidad mexicana y yucateca en lo particular que hayan abierto las puertas y el corazón a los migrantes libaneses.
Eso les permitió desarrollarse, crecer, fortalecerse y a ellos ser herederos de esta cultura del esfuerzo, de este desarrollo y compromiso, “compromiso que se ve todos los días”, prosiguió
Después del acto todos se dirigieron al pie del Monumento al Emigrante, que se ubica a la entrada del Club, en la rotonda. Ahí depositaron una ofrenda floral y realizaron una guardia de honor.
Además de los dos ya citados, participaron Pedro Rukos Hadad, tesorero del Club; Jessica Abraham Siqueff, embajadora de la sociedad; Wadia Becil Abimerhi, en representación del Comité de Damas, y el Pbro. Luis Alfonso Rebolledo Alcocer, rector de la iglesia de Nuestra Señora de Líbano, donde posteriormente se ofició una misa de acción de gracias.
