Con la participación de 16 universidades del país, del 22 al 24 de abril en Toluca, Estado de México se realizará la Baja SAE, evento que reúne a escuelas de ingeniería automotriz que presentan sus vehículos todo terreno desarrollados para esta singular competencia.

Yucatán es representado por el equipo GX Racing de la Universidad Modelo.

Se trata de la edición 2021 de este evento en México debido a que por la pandemia del Covid-19 no pudo llevarse al cabo y fue reagendado para abril de este año, explicó el ingeniero Roderick Farid Ferrer Ceballos, uno de los dos maestros de la especialidad que acompañarán al grupo de 15 estudiantes que participarán en el desafío.

Según explicó el entrevistado, la contienda se lleva al cabo en diversas partes del mundo y el objetivo es incentivar el ingenio, la creatividad y la innovación tecnológica aplicada a un vehículo todo terreno capaz de afrontar retos especiales.

En 2019 la Universidad Modelo participó con un vehículo y terminó en el lugar 13 de 30 universidades. El vehículo tuvo la poco afortunada distinción de ser el modelo de mayor peso en el certamen, con 400 kilos.

“Este es un evento que atrae a las escuelas de ingeniería automotriz de distintas universidades de México, durante dos días los vehículos son sometidos a diversas pruebas donde se califica maniobrabilidad, potencia, etcétera”, comentó.

Básicamente los vehículos participantes deben observar características semejantes, de hecho todos funcionan con la misma fuente de poder: un motor a gasolina de 10 caballos de fuerza.

El verdadero desafío estriba en la mejora de la potencia que entrega el motor y ahí la transmisión marca la diferencia.

Los vehículos son automáticos y si bien podrían adaptar una caja de cambios como los de las motocicletas, el jurado da más puntos meritorios por la innovación por encima de la adaptación.

El vehículo de la Universidad Modelo está hecho en acero tubular. Con los cambios realizados al modelo yucateco, ahora se lleva una unidad 30% más ligera.

El primer día de competencia son pruebas dinámicas: aceleración, circular sobre rocas y atravesar lodazales de medio metro de profundidad.

La segunda jornada es la prueba “Enduro”, se corre en una pista de motocross, dura cuatro horas y gana el vehículo que dé más vueltas. No es una prueba de velocidad, sino de resistencia.

“No se trata de ver quién llega primero, sino qué vehículo termina la prueba; un tercio de los concursantes no logra acabar el reto, de ahí la importancia de saber cómo dosificar el funcionamiento del mismo”, comentó.— Emanuel Rincón Becerra

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