Aparentemente el uso turístico de los cenotes abiertos al público en Yucatán empieza a tener un efecto positivo en la conservación de las cuevas kársticas y la reserva de agua dulce que tienen en sus bóvedas subterráneas, porque reciente análisis de la calidad del agua arrojó que es de buena calidad.

Toshio Julián Yokoyama Cobá, director de Gestión y Conservación de Recursos Naturales de la Secretaría de Desarrollo Sustentable (SDS), calificó este resultado como buena noticia, al igual que el registro de animales silvestres en peligro de extinción que viven en la selva yucateca del sur y oriente del estado.

Sin embargo, el riesgo por tanto visitante ya se ve en playas del Estado que hasta hace unos años no llamaban tanto la atención del turismo por su lejanía, falta de infraestructura y de promoción, pero en estas vacaciones fueron muy concurridas y los turistas dejaron desperdigadas su basura y colillas de cigarro.

El biólogo de origen japonés radicado desde hace años en Mérida dijo que el saneamiento de los cenotes arrojó muy buenas noticias: el cenote Xpakay de Tekit fue inspeccionado hace 15 días y el agua salió limpia de contaminación.

Esto es importante, dijo, porque hace tres años la Secretaría de Desarrollo Sustentable realizó su saneamiento y no se ha vuelto a contaminar con residuos sólidos.

Destacó que ese cenote fue abierto a los turistas por los habitantes. La comunidad realiza un buen trabajo de conservación y los ingresos que obtienen por el usufructo de ese cuerpo de agua los incentiva a cuidar más este recurso natural.

“Hace tres años sacamos mucha basura de ese cenote, pero también inculcamos con los mensajes que cuiden estos cuerpos kársticos, y da resultado”, dijo emocionado el buzo y biólogo.

“Estuve muy contento de ver que en Tekit están bien organizados y tienen un ingreso que es un incentivo para ellos. En la mayoría de los más de 50 cenotes que llevamos saneados desde que la secretaría retomó el programa, hemos sacado en promedio 150 kilos de residuos en cada uno, la mayoría envases de plástico y envolturas de fritura.

“Hemos sacado más de 5 toneladas de residuos en los cenotes. En este año llevamos 6, estamos al día, y la meta mínima es el saneamiento de al menos 24 por año. Si podemos hacer más lo hacemos”, indicó.

Sobre la calidad del agua en los cenotes, el biólogo señaló que cuando intervienen uno sacan muestras de la calidad de agua, extraen las de sedimento con fines de investigación, y de todos los cenotes que han limpiado el agua está bastante bien.

Sin embargo, admitió que hay algunos cenotes que sí están contaminados, pero son aquellos donde viven grandes colonias de murciélagos y golondrinas porque sus excretas caen al agua.

“Donde ya estamos viendo problemas en estas vacaciones son en los puertos, como en Las Coloradas (ubicada en el Oriente), donde tenemos imágenes de la gran cantidad de basura que dejó la gente que visitó la playa. Hay depósitos de basura y de cigarro, pero lo tiran a la playa, al igual que los cubrebocas. Este trabajo de conservación de los recursos naturales es un trabajo de todos, de voluntarios, del gobierno y ciudadanos. Pedimos que cuiden las playas y no tiren su basura porque contamina”.

Respecto al registro de animales silvestres, el biólogo Yokoyama dijo que colocan trampas con cámaras de sensores. Cuando pasa cerca un animal silvestre se activa y dispara una fotografía. Con esta técnica lograron el registro de dos jaguares machos y una hembra, y una manada de al menos 15 pecarís barbiblanco (o pecarí labios blancos) y eso es muy satisfactorio para Yucatán y México porque esta especie ha perdido el 84% de su rango de distribución en el territorio mexicano, por lo que es una especie en peligro de extinción. Ya se identificó que viven en la selva yucateca.

En montes de la ruta puc también se identificaron jaguares y pumas

El Observatorio de Vida Animal trata de amalgamar toda la información sobre las especies de la fauna que existe en Yucatán, no sólo como un tema de investigación, sino para que tengan un aprovechamiento sustentable y cuidado.

El entrevistado también recordó que el año pasado, el investigador y espeleobuzo de la Secretaría de Desarrollo Sustentable Erick Sosa, descubrió una conexión entre un cenote de Kaua con una larguísima cueva seca donde hallaron pinturas rupestres de alto valor histórico.

Ese descubrimiento motivó que Erick Sosa renunciara a la SDS y se dedicara a la exploración y documentación de la cueva y otras conexiones con fines científicos.

El biólogo, que era jefe del descubridor, dijo que está seguro que el espeleobuzo tendrá éxito en sus investigaciones, mapeo de la cueva y descubrimiento de otras conexiones subterráneas, trabajo que le servirá para sus estudios de posgrado.

Se le preguntó sobre el impacto negativo del Tren Maya en la selva yucateca y los cenotes. Dijo que hablaría con sinceridad, por lo que alegó que esa evaluación la hizo el gobierno federal. El gobierno del estado no ha tocado este tema a fondo y solo interviene y emite una opinión técnica cuando hay una afectación a la reserva estatal.

Joaquín Orlando Chan Caamal, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM); es periodista desde 1987 y en 1993 ingresó a Diario de Yucatán, buque insignia de Grupo Megamedia. Escribe sobre el ámbito local y peninsular, especialmente contenidos sobre educación, economía, medio ambiente, sectores empresariales, sociedad y seguridad.