Cuando Máximo Rodríguez llegó al Cementerio General ayer, a las 9:30 de la mañana, le sorprendió ver poca gente, sobre todo porque el Día de la Madre es, después del de Muertos, la segunda fecha con mayor afluencia de visitantes.

“Creo porque es temprano. A lo mejor después del mediodía empiezan a venir”, dijo mientras colocaba junto con su esposa, Claudia Basto, unas flores en la tumba de su suegra, fallecida hace 15 años.

Si bien la afluencia parecía escasa, antes de Claudia y su esposo ya habían ingresado 186 personas solo por la puerta que da a la calle 66 a partir de que el camposanto abrió a las 8 de la mañana, y para las 10:30 ya habían 227.

“Calculamos entre 2,000 a 5,000 personas como cada año”, dijo a su vez Yavé Alonzo Godoy, encargado del Cementerio General, al hablar del número de visitantes que se esperaban con motivo de la fecha.

De hecho, informó, el sábado pasado hubo 600 visitantes y el domingo unos 800, aunque nada comparado con el cementerio de Xoclán, donde la afluencia fue mayor desde el pasado fin de semana.

“Hoy vemos una afluencia distinta que corresponde a una fecha importante para los yucatecos y para prácticamente todo México que es el Día de las Madres. La gente sí está viniendo, hay afluencia y movimiento”, subrayó el funcionario.

Sin embargo, sus comentarios contrastaron con los de los vendedores de flores instalados en el interior del lugar.

“Normalmente 10 de mayo está lleno. Yo creo que se desacostumbró la gente pues mucho tiempo estuvo cerrado el cementerio (por la pandemia). Vemos que sí hay gente, pero no como había en los años pasados”, dijo Isabel Grajales, tras lamentar que eso ha impactado en sus ventas porque, además, el precio de la flor subió.

Isabel dijo que el domingo estuvo igual. “Ya no es como de antes cuando desde temprano había mucha gente, cada año va siendo peor, ni modos”.

Entre las personas que ayer acudieron a visitar las tumbas de sus mamás estuvo la señora Emilia González Casanova.

“Gracias a Dios ya se está permitiendo venir y venimos (la llevó su hijo Luis Argáez González) a traerle su veladora y flores a mi mamacita que tiene ahorita más de 50 años que falleció (…) Mi mamá murió de cáncer de garganta, en aquel entonces no había tanto adelanto como ahora”, comentó.

Según agregó, por tratarse de un día especial su hijo la llevó al cementerio para visitar a sus familiares (allí igual tiene a una hermana). “Claro que hoy es un día especial, pero nosotros todo el tiempo, aunque no muy seguido, venimos, no la abandonamos”.

Mario Chalé fue otro que llegó temprano para visitar a su mamá, que falleció hace 61 años, cuando él nació.

“Es bonito venir a visitar nuestros seres queridos que ya descansaron. Es una enseñanza que nos dio nuestro papá y abuelos”, refirió luego de señalar que de allí se iba a su trabajo en el Bazar García Rejón.

Con motivo de la festividad se montó un operativo de seguridad y sanitario en la entrada, similar al que se hace el 1 y 2 de noviembre, incluyendo un único acceso para vehículos por la calle 66 y la salida por la 81.— IVÁN CANUL EK

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