Una frustrante e incómoda situación vivió el pasado martes en la Unidad Lindavista del Issste el señor con discapacidad José López y López, de 87 años de edad y vecino de Brisas.
“Don José” acudió a temprana hora para realizarse un examen músculo-esquelético.
La persona encargada de hacérselo no lo realizó porque él en su condición no pudo subirse a la camilla para la auscultación.
El derechohabiente, quien tiene discapacidad motriz y avanzada edad, contó al Diario cómo le fue negado un estudio porque no le fue posible subirse a la camilla de auscultación.
“Ha sido una muy lamentable experiencia en la que esta persona que tenía el deber de realizarme el examen músculo-esquelético no me lo practicó”, denunció.
“Llegué al lugar y me dijo ‘súbase a la camilla’; mi condición no me permitía subir y se lo dije. En eso ella me reviró con un ‘si no puede no se le hace el estudio’”, informó.
Adulto mayor no contó con ayuda
“Es una situación muy incómoda porque pareciera que no hubiera alguien que me ayudara a subir, ¡qué falta de sensibilidad de esta persona!”, comentó.
El entrevistado dijo que se retiró del lugar muy molesto por la situación y por eso decidió informarlo a este periódico.
“Estas situaciones son las que poco a poco hacen que se pierda la confianza en la institución”.
