Mérida vivió ayer desde temprana hora una jornada de agitación y protestas, por la aprobación de la nueva ley del Isstey, el inicio de la huelga de trabajadores de Telmex y por cumplirse un año de la detención del joven José Eduardo Ravello, quien luego murió.
Casi a la hora en que estaba programado el inicio de la sesión del Congreso, a las nueve de la mañana, unos 100 trabajadores y pensionados del gobierno estatal bloquearon con piedras, lonas y conos el Periférico frente a la sede legislativa, en el poniente de Mérida.
Los inconformes insistían en que no se retirarían sino hasta que se suspendiera la aprobación de la nueva ley, porque consideran que les causará perjuicios.
Ante el caos vial que se empezó a generar debido a que a esa hora el Periférico es altamente transitado, se presentó el comandante Rafael Chaires Cuevas para tratar de que se retiraran, pero no tuvo éxito y poco después se retiró.
El calor por los intensos rayos del sol y la noticia de que, alrededor del mediodía, ya se había aprobado la nueva ley fueron mermando el ánimo de los manifestantes, que poco a poco se fueron retirando, no sin antes advertir que su lucha seguirá.
En el interior del edificio Congreso los diputados sostuvieron fuertes enfrentamientos verbales a causa de los cambios a las leyes que rigen el funcionamiento del Isstey.
Al final, los diputados del PAN, PVEM, Nueva Alianza y la hoy legisladora sin partido y expriista Fabiola Loeza Novelo (17 en total) aprobaron por mayoría la nueva ley. Votaron el contra los legisladores de Morena, PRI, PRD y Movimiento Ciudadano (siete). La única diputada que no asistió fue Alejandra Novelo Segura, coordinadora de la bancada de Morena.
La sesión fue convocada a las nueve horas, pero se se inició 30 minutos después, y concluyó a las 13:37 horas luego del debate por la nueva Ley del Isstey, que fue el último punto.
Otro aspecto de la agitada jornada fue el inicio de la huelga en Telmex. En las oficinas de la empresas en la colonia Yucatán las manifestaciones de inconformidad de trabajadores se mezclaron con las de los usuarios que acudieron a realizar distintos trámites pero no pudieron.
Los trabajadores, quienes exigen mejoras en sus condiciones laborales, se plantaron en las entradas de las oficinas.
El otro punto de la jornada fue una manifestación por el caso José Eduardo, que partió del parque de San Cristóbal al Palacio Municipal en demanda de una disculpa pública y reparación del daño. En la marcha estuvo la madre del joven.
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