Con el tema “Vulnerabilidades y resiliencias de las democracias pos pandémicas”, la mañana de ayer dio inicio en la Universidad Modelo de Mérida el X Congreso Internacional de Ciencias Políticas, organizado por la Asociación Mexicana de Ciencias Políticas (Amecip).
Se trata de un congreso que finaliza el próximo viernes, se lleva al cabo de manera presencial y a distancia con la participación de destacados especialistas internacionales en la materia.
Los expertos disertarán sobre diversos tópicos relacionados con el qué hacer político en América Latina, las transformaciones que la región vive en esta materia, y cómo la polarización de la sociedad atenta contra el espíritu de la democracia y el sentido de la política como herramienta para construir puentes de entendimiento y desarrollo.
Jesús Tovar Mendoza, presidente de la Amecip, en su mensaje inaugural explicó que luego de dos años de pandemia y sus terribles consecuencias nuestra atención se ha centrado en el presente, en la sobrevivencia pura y dura, en la inmediatez.
Para la Amecip entre los motivos que llevaron a la organización de este congreso está que la proyección del futuro alcanza apenas al año 2022, y menos nos atrevemos a imaginar alternativas.
En su convocatoria la asociación indica que los estudios apenas logran el esfuerzo de reflejar los fenómenos que nos rodean y preocupan: polarización, fragmentación, inestabilidad, nuevas tendencias autoritarias, violencia cotidiana y mundial, así como vulnerabilidad social.
Frente a este nuevo escenario que arroja más dudas que certezas, vamos sospechando que “algo va mal”, pero no logramos rastrear sus causas anteriores a la pandemia o proyectar sus consecuencias más allá del término definitivo de la pandemia. Esta incertidumbre del futuro nos limita en la búsqueda de explicaciones.
Los ciudadanos reaccionan de manera natural a la pandemia y su entorno político: la subsistencia diaria; y en consecuencia descartan toda nueva forma de propuestas políticas: toman lo que hay.
Políticamente esto implica el resurgimiento de viejas opciones ideológicas, las cuales atribuyeron los males económicos y políticos al sistema democrático, a su ineficiencia representativa, a su tolerancia social, a su ineficacia redistributiva.
El desafío de los académicos es ir más allá del sentido común, replantear las preguntas fundamentales de la política en torno a la legitimidad, el bien común e incluso la propia verdad, y su manera de encontrarla y comunicarla.
A una década del surgimiento de la Asociación Mexicana de Ciencias Políticas (2012), se convoca a la academia mexicana, latinoamericana y latinoamericanista para que desde el X Congreso Internacional Amecip 2022 puedan presentar sus propias reflexiones con investigaciones en curso, y sus hipótesis acerca de las consecuencias políticas, económicas, sociales y éticas que la pandemia deja en las sociedades actuales.—Emanuel Rincón Becerra
