“Todas las personas tenemos un don, solo que a veces no lo hemos descubierto”, afirma Ligia Angélica Alfaro Gómez, luego de terminar el curso “Una oportunidad para emprender 2022”, que impartió el Centro Estatal de Prevención del Delito y Participación Ciudadana de Yucatán.

Vecina de Umán y con seis nietos, de los cuales cuatro viven con ella, Ligia Angélica se inscribió al taller de jabones artesanales, pensando en el futuro de uno de ellos y que está diagnosticado con TEA (Trastorno de Espectro Autista).

“El mayor de los que viven conmigo se llama Raymundo, le decimos Ray, y a pesar de que va al Centro de Atención Múltiple de Umán, una de mis mayores preocupaciones es qué va a hacer cuando sea grande, cómo se ganará la vida, cómo va a ser independiente”, señala.

Yucateca emprendedora y con ganas de aprender

Esa preocupación la llevó a pensar en un negocio que pudiera enseñarle a su nieto y también para ayudar a su esposo, que trabaja en un taller mecánico, con los gastos de la casa.

Durante un tiempo vendió tortas a una esquina de su casa, pero no funcionó. Pensando en qué más podría hacer, un día una persona tocó a su puerta para invitarla a tomar un curso.

“No miento. Solo pensaba en Ray cuando metí mi solicitud, aunque pensaba que no me iban a seleccionar, y oh sorpresa”.

La emprendora abuela admite que nunca pensó que el curso la cambiara tanto.

Abuelita yucateca
Ligia Angélica Alfaro Gómez, vecina de Umán, quien tiene 6 nietos, concluyó el curso “Una oportunidad para emprender 2022”

La mujer admite que un curso le cambió la vida 

“La maestra me ayudó a crear en mí una pasión. No sólo nos enseñó a hacer jabones sino que nos transmitió su pasión por descubrir, crear y aprender cada día más“.

“Descubrí que no sólo era aprender algo, sino la emoción de crear y hacer magia con cada jabón”.

Los lunes, miércoles y jueves, días de su curso, no volvieron a ser los mismo. “Los esperaba con emoción, quería aprender más”.

Y es que, además de hacer jabones, también le dieron talleres sobre cómo emprender, cómo sacar adelante su negocio, cómo obtener más ganancias, entre otros.

La abuela yucateca señala que lo importante es creer en sí mismo

“La capacitación me hizo darme cuenta de que podemos mejorar y creer, y que para amar tenemos que empezar a amarnos nosotros mismas. Lo más importante es creer en nosotras y en nuestro potencial”.

Señala que también aprendió que todos tienen la fuerza para seguir adelante y a no escuchar a los que dicen “no se puede”.

“Programas como estos hacen que personas como yo descubramos que podemos cambiar nuestras vidas con decisión y sin temor. Nos enseñan que no estamos solas en el camino. Todas somos valiosas y tenemos un don”.

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Doña Ligia, quien el pasado viernes 25 pasado recibió su diploma porque concluyó el curso de jabones artesanales junto otras mujeres de Umán, Mérida y otros municipios, resalta que tampoco hay edad para aprender y emprender.

“Hoy no soy la misma Ligia de hace unos meses: llena de miedo e inseguridades. Hoy puedo decir sí puedo y por cada sí puedo hay una meta, y por cada meta un sueño, no hay que permitir que nadie apague nuestro sueño”, dice la mujer, cuya meta ahora es enseñar a Ray lo que ella aprendió.

Jorge Iván Canul Ek es licenciado en Periodismo y Ciencias de la Comunicación y actualmente reportero de la Agencia Informativa Megamedia. Tiene 22 años de trayectoria en los medios, y es colaborador de Grupo Megamedia desde 2004. Los temas de arte y cultura, comunidades, ciudadanos y espectáculos son su especialidad. Con especial gusto por la crónica para el desarrollo de sus historias.