La delegación Yucatán de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra) manifestó su beneplácito por el convenio que firmaron la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y la empresa Energie México para traer más gas natural a la Península, por el favorable impacto que tendrá en la generación de energía en los próximos años.

Con ese proyecto, apuntó, se cubrirán las necesidades estimadas de gas natural tanto para la industria como para la generación de energía en Yucatán en los próximos 25 años.

Ayer publicamos que la CFE y Engie México firmaron un convenio para el desarrollo de un gasoducto que abastecerá de gas natural a las dos nuevas centrales eléctricas que se construyen en Yucatán.

El nuevo ducto se llamará Puerta al Sureste. Será el medio por el cual se suministrará el combustible al gasoducto Mayakán, que opera desde 1977, y su expansión.

Gas natural en Yucatán, en crecimiento

Al hablar de ese acuerdo y su significado para la Península, Jorge Charruf Cáceres, presidente de Canacintra Yucatán, manifestó:

—Quiero empezar por decir que es muy buena noticia. Y para entenderla mejor, voy a dar algo de contexto.

—En 2018 recibíamos entre 40 y 60 millones de pies cúbicos de gas natural al día en la Península de Yucatán. En 2020 se logró, con un ducto de 16 kilómetros llamado Cuxtal 1, la interconexión entre el Mayakán que termina en Ciudad Pemex, Tabasco, y el Sistema de Transporte y Almacenamiento Nacional Integrado de Gas Natural (Sistrangas), que se inicia en Cactus, Chiapas.

—Unir con esos 16 kilómetros de tubería a Tabasco y Chiapas nos permitió incrementar el abasto de gas natural en alrededor de 160 millones de pies cúbicos diarios. Son los que recibimos hasta el día de hoy.

—Para que tengamos una idea de cuánto es esto, debemos ver al gas natural en dos vertientes:

  • 1) La primera es para las industrias que requieren de calor en sus procesos productivos. La demanda actual de la industria en Yucatán es de alrededor de 14 millones de pies cúbicos diarios y se tiene una demanda estimada en los próximos 25 años que podría llegar a 50 millones de pies cúbicos al día.

Es decir, la primera vertiente, que es la demanda para uso industrial, está cubierta tanto para las industrias ya instaladas como para las que puedan llegar en los próximos años.

El gran consumidor

  • 2) La segunda vertiente es para el gran consumidor, que son las plantas generadoras de energía. La demanda actual es de 300 millones de pies cúbicos al día, y es aquí donde el anuncio parece solucionar este gran reto histórico, porque si le sumamos las dos nuevas plantas de ciclo combinado, las de Mérida y de Valladolid —que ya están en construcción—, nuestra demanda futura de gas natural para generación de energía pasará a 500 millones de pies cúbicos al año, a los que se agregarán los 50 millones de la primera vertiente en los próximos 25 años. Son 550 millones de pies cúbicos de gas natural que necesitaremos.

—No es casualidad que la oferta del proyecto de Engie junto con la CFE cubre exactamente las necesidades estimadas de gas natural en los próximos 25 años, tanto para la industria como para la generación de energía.

Altas tarifas eléctricas en Yucatán

Más adelante, Charruf Cáceres, también presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Yucatán, citó algunos puntos que considera básicos para comprender la magnitud del anuncio de Energie y CFE:

—Hoy Yucatán tiene la tarifa eléctrica más cara del país, porque un gran porcentaje de la energía eléctrica que consumimos viene del centro del país. Si bien se genera de manera económica, se encarece en su trayecto a la Península. El restante porcentaje de energía lo tenemos que cubrir con diesel y/o combustóleo, que no solo contaminan sino que encarecen de manera significativa lo que consumimos.

—Es decir, la solución a la desventaja histórica de las tarifas eléctricas de Yucatán es incrementar nuestra producción local con energías limpias, que son el gas natural y su complemento con fuentes renovables.

Certeza en el abasto

—Dicho de otra manera, de nada nos serviría tener dos plantas generadoras de energía eléctrica de ciclo combinado si no tuviéramos la certeza del combustible limpio y económico que las haga funcionar.

—Tener las plantas sin contar con gas natural significaría únicamente incrementar nuestra capacidad ociosa. El hecho de que estos dos proyectos avancen de manera integral nos da la certeza de abasto de energía para los próximos 25 años y nos permitirá continuar el crecimiento económico, a costos competitivos, para que Yucatán siga a paso firme con su industrialización. Así, trabajando en equipo: industriales, gobiernos federal y estatal y demás autoridades, continuamos avanzando en el camino hacia el Yucatán industrial.