MÉRIDA.- Max es un niño de cuatro años de edad que no puede escuchar el canto de los pájaros, a los grillos por las noches y tampoco la voz de su mamá.
No siempre fue así. Pero cuando podía oír no era consciente de dónde provenían los sonidos.
Todo cambió cuando a los cinco meses le dio meningitis. Después de un mes hospitalizado, el pequeño superó la enfermedad aunque le quedaron secuelas, entre ellas una hipoacusia bilateral profunda, de la cual nadie se dio cuenta sino unos seis meses después.
La hipoacusia bilateral profunda se produce en ambos oídos y ocasiona que quien lo padece no oiga nada, salvo algunos sonidos muy fuertes.
“Su oído derecho se osificó por completo y no podría ser operado; su oído izquierdo sí tiene la posibilidad de escuchar, pero como está parcialmente osificado también, en cualquier momento se podría terminar de osificar y si eso sucede ya no se podría operar, por eso la urgencia”, dice Stephany Rivera Flores, su madre.
En entrevista con el Diario, Stephanie cuenta que detectó la pérdida auditiva cuando Max cumplió un año y desde entonces lo llevó con especialistas, con quienes comenzó el protocolo para un implante coclear.
El proceso lo inició en el O‘Horán. Dada la urgencia y al ver que no había avances por parte del hospital, Stephanie se contactó con la fundación Ama Oír.
La fundación, dice, se haría cargo de la hospitalización en Ciudad de México y los honorarios de los médicos. “Lo que nos piden es juntar aproximadamente $670,000 para cubrir los gastos del implante coclear”.
Desde entonces, Stephanie, quien trabaja en una empresa del ramo turístico, se ha dado a la tarea de recaudar el dinero vendiendo barras de chocolate, colocando alcancías en diversos puntos y, organizando una rifa en el que los ganadores del primer, segundo y tercer premios se llevarán $25,000, $15,000 y $10,000, respectivamente.
La rifa se realizará en Nochebuena de acuerdo con el sorteo de la Lotería Nacional. El donativo para los boletos es de $250 y se pueden solicitar al teléfono 9991 74 02 07 o en la página de Facebook: Yo te escucho Max. Cada boleto tiene cinco números.
También se reciben donativos a la tarjeta de débito BBVA 4152 3137 8693 7966, cuenta Stephany Rivera Flores 154 852 15 37, concepto Donativo Max.
Para quienes requieran recibo deducible de impuesto, la donación se hace directamente a la cuenta de la fundación Ama Oír (los datos se pueden solicitar en la fanpage Yo te escucho Max) con el concepto Maximiliano Novelo Rivera.
En la actualidad la familia cuenta con $250,000, por lo que pide el apoyo de la sociedad, pues el 16 de enero de 2023 sería la fecha tentativa para la operación.
“Ya vimos con la fundación, la posibilidad de pagar una parte, $360,000, y el resto liquidarlo un mes después para activar el implante”, dice Stephany.
