Ayer Cultur recibió dos obras de arte muy peculiares, fuera de lo común, porque no se trata de óleos ni de acuarelas, sino que fueron realizadas con colillas de cigarro, desperdicios que estuvieron contaminando el suelo y el subsuelo durante muchos años.
Se trata de un logotipo de la dependencia y de una imagen de Chichén Itzá con el equinoccio.
Estos residuos altamente nocivos para el medio ambiente fueron recolectados durante sendos “colillatones” en los alrededores del Centro Siglo XXI, el 20 de mayo pasado, y en el entorno de ese parador en esa zona arqueológica, el 19 de septiembre de este año.
Como se informó, en el primer evento personal de Cultur logró captar 12,900 colillas y en el segundo 5,125, sumando 18,025.
Estos eventos se realizaron como parte del proceso que llevó al cabo Cultur para obtener de los Servicios de Salud de Yucatán (SSY) el reconocimiento de “Espacio 100% Libre de Humo de Tabaco y Emisiones” en ambos lugares.
El 20 de septiembre fue la entrega de los residuos contaminantes a artista Miranda Jacqueline Escalante Moguel, quien estudió la licenciatura en Artes Visuales en el Campus de Arquitectura, Hábitat, Arte y Diseño de la Uady.
Sobre por qué se decidió encargar estas dos obras de arte, se indicó que había diferentes maneras para que las colillas dejen de contaminar, pero se optó por que su destino sean cuadros como íconos representativos del trabajo que se hizo para descontaminar el entorno de los edificios ya señalados y queden como ejemplo de cómo algo nocivo para el medio ambiente puede convertirse en algo agradable a los sentidos.
“Vamos a seguir trabajando hasta donde el tiempo nos lo permita para que otros lugares que administra Cultur también sean reconocidos como ‘Espacios 100% Libres de Humo de Tabaco y Emisiones’, posiblemente los siguientes sean Uxmal y el Museo del Meteorito”, anticipó el director general de la dependencia, Mauricio Díaz Montalvo.
Desde luego, agregó, también daremos el mismo destino de las colillas para hacer los cuadros alusivos a cada sitio.
La joven artista mencionó que “realizo mis obras de dos maneras diferentes, ya sea utilizando las colillas completas y luego enmarcando a modo de vitrina o utilizando únicamente el papel que envuelve los filtros, éstos se cortan pieza por pieza para separarlos, siempre utilizando guantes y cubrebocas”.
“Los filtros se vuelven a almacenar en botellas y se entregan a asociaciones que se encargan de degradar estos residuos o de darles un nuevo uso”.
Ambas obras serán exhibidas en espacios públicos tanto del Centro de Convenciones Siglo XXI como del parador de Chichén Itzá para que queden como constancia del esfuerzo que se hizo y del resultado final que se obtuvo.
Díaz Montalvo agradeció la colaboración que existió con los SSY que fue la que otorgó los reconocimientos, pero también de la Secretaría de Turismo y del INAH que colaboraron en la recolección de las colillas.
