Sin oposición, avalado por más de 1,000 firmas y acompañado de una porra que lo vitoreó, Jervis García Vázquez se inscribió ayer viernes como candidato único a la secretaría general del Sindicato de Trabajadores al Servicio del Poder Ejecutivo e Instituciones Descentralizadas de Yucatán.

Su registro prácticamente le asegura una continuidad de 21 años al frente del sindicato de burócratas estatales porque solo basta una ratificación de la asamblea electiva, programada para el 10 de febrero próximo, para que regrese a la secretaría general para el período 2023-2026.

El nuevo período de tres años se iniciará el 1 de marzo de este año y concluirá el 28 de febrero de 2026. Será el séptimo período de García Vázquez al frente de la agrupación sindical.

Como acostumbra en cada reelección, Jervis montó su casa de campaña en la Casa de los Molineros, en la calle 63 entre 64 y 66, donde sus simpatizantes se concentraron en espera del registro, recibieron una dotación de tacos de cochinita y refrescos.

A las tres de la tarde, una hora antes de que venza el plazo del último día de la convocatoria, el dirigente caminó la calle 66-A hasta que llegó en el local del sindicato de burócratas, en la calle 61 entre 64 y 66, donde entró con porras, aplausos y música que alguien arregló para él.

La gritería “sí se pudo”, “se ve, se siente, Jervis está presente”, “Jervis vive”, entre otras frases que respaldan su liderazgo acompañaron al candidato en su inscripción y la firma del libro de registros como afiliado.

Oposición sin candidatura

El grupo que se oponía a la reelección de García Vázquez y denunció públicamente varias irregularidades al final no registró ninguna planilla porque, según se informó, no reunió el requisito insalvable de llevar 500 personas que avalaran alguna candidatura diferente a la de Jervis.

Uno de los reporteros le informó al candidato único que ese grupo impugnaría su registro y reelección.

“Cada quien sabe lo que hace, ya estamos grandecitos, estuvieron 12 años acá, debieron aprender qué se tiene que hacer para inscribirse”, respondió el aspirante. “Uno lucha cuando tiene el apoyo de los trabajadores, lo demás son palabras. Se sacaron los días para que vengan a registrarse, si no vinieron, es cuestión de ellos”.

Se le planteó que la queja principal del grupo opositor es el requisito de llevar 500 firmas para la candidatura.

“Así lo marcan los estatutos, si sabes que tienes el apoyo de la gente compites”, subrayó. “No se hace ningún cambio al estatuto si no es ante una asamblea general. Cuando iniciamos éramos 900 trabajadores, la base fue creciendo y se hizo el cambio ante una asamblea, todo el comité ejecutivo y los delegados estuvieron de acuerdo y lo firmaron, ¿entonces de qué se quejan?”.

¿No le falta democracia a este sindicato, abrir la competencia como sucede en otros sindicatos como el IMSS?, se le preguntó.

“Desde 1940 que inició el sindicato están plasmados y registrados los estatutos en el tribunal del trabajo, nosotros entramos en 2005, todo movimiento se tiene que hacer ante una asamblea y si los directivos lo firman”, reiteró.

La democracia la hay, el sindicato sacó una convocatoria, ellos dijeron que había una omisión porque no se publicaba la convocatoria, la publicamos y hoy se quejan. No entiendo lo que desean, pero cada quien que haga lo que quiera, nosotros seguiremos respetando los estatutos, que no son de ahora, son de hace mucho tiempo. Nosotros seguimos respetando la ley de los trabajadores y nuestros estatutos”.

La publicación de la convocatoria es parte de la democracia sindical, expresó. Los estatutos no dicen que se tenga que publicar en un periódico y se hizo, pegaron la convocatoria en las dependencias; por tanto, hay claridad y democracia en este proceso”.

Señalan que una docena de sus familiares les consiguió plazas, se le planteó.

“Tengo hasta más, van a decir que son 40 o 50, muchas cosas van a decir, es natural que asoman muchos parientes cuando estás en un cargo y los ayudas”, dijo. “Así ayudé al señor que me acusa (Luis Felipe Rodríguez Tamayo, vocero del grupo opositor), lo ayudé porque no tenía trabajo, metí a su hija, a sus otros parientes”.

“Es normal ayudar a la gente, es normal apoyar a todos los compañeros para que sus hijos tengan un trabajo, los estamos metiendo cuando se puede, son necesidades que tienen las familias, muchas veces sus hijos estudian y luego los vez vendiendo, si puedo, trato de ayudar”.

 

Joaquín Orlando Chan Caamal, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM); es periodista desde 1987 y en 1993 ingresó a Diario de Yucatán, buque insignia de Grupo Megamedia. Escribe sobre el ámbito local y peninsular, especialmente contenidos sobre educación, economía, medio ambiente, sectores empresariales, sociedad y seguridad.