La trata de personas es visible para la sociedad y las autoridades de gobierno, pero invisible para la justicia porque este delito generalmente no se denuncia ni persigue, consideró Víctor Manuel Chan Martín, presidente de la asociación civil Hogares Maná, integrante del Consejo Estatal contra la Trata de Personas y ex director del Cepredey.
La activista Rosi Orozco, fundadora de la asociación Unidos Vs. la Trata, dijo durante su conferencia “Una vida con propósito” que ofreció en la Universidad Anáhuac Mayab, que Yucatán es un estado muy seguro, pero la trata es un delito que no es visible, además, hizo un llamado a la sociedad para construir un refugio para las víctimas de este delito.
¿Por qué no se habla de trata en Yucatán?
Entrevistado sobre este tema, Chan Martín afirmó que muchas víctimas de trata, cuando denuncian, la autoridad investigadora no especifica el delito como trata de personas, sino lo considera como otro delito. Por ello, el número de denuncias no aparece en las estadísticas o son muy bajas.
“No sé si ahora, en esta administración estatal tipifican la trata como un delito, antes no se tipificaba. Aquí hay un problema que no se visibiliza, es un punto importante para reflexionar sobre la apreciación de Rosi Orozco”, señaló el doctor.
Chan Martín indicó que Yucatán no es un lugar de origen de este delito, es un lugar de transito.
“No es un fenómeno tan cruento como en Tlaxcala que tiene el índice más alto de trata de personas. De acuerdo a los estudios sobre este problema, Yucatán tiene tránsito de personas, entran por el caribe mexicano a la parte oriente del estado hasta llegar a Mérida y tienen salida hacía Progreso. Ya en el puerto, las víctimas que están en tránsito se van a otras partes del país y a Estados Unidos, ese es el caso de Yucatán”, señaló y aseguró que “no es que no haya trata de personas en Yucatán, sino la mayoría son de tránsito, de acuerdo con el estudio que hizo la CNDH”.
También recordó que se ha enterado por la prensa de varias denuncias públicas y ministeriales por explotación laboral, incluso, citó una nota del Diario que informó sobre víctimas de trata halladas en una casa del rumbo de la 42 sur.
Denuncia de trata de personas en Yucatán
Chan Martín afirmó que hace dos semanas expuso una situación de probable trata de personas en avenidas de Mérida porque ve familias presuntamente chiapanecas que usan a niños y adolescentes para pedir dinero a la gente.
“Ya le hice saber al gobernador (Mauricio Vila Dosal) y al alcalde (Renán Barrera Concha) que he estado encontrando a grupos de mujeres con hijos adolescentes y bebés en diversos cruceros de la ciudad, es una presunta explotación de niños a través de la mendicidad”, reiteró. “En esos cruceros están las familias bajo la sombra, salen los niños a pedir dinero, luego se sientan en algún lugar de la esquina y salen otras niñas entre 12 a 13 años pidiendo dinero a los automovilistas”.
Recordó que en años anteriores sólo se veía a un niño pedir dinero y era vigilado por un adulto, pero hoy, son familias que piden dinero en las avenidas del norte, oriente y poniente. Él ha visto a estas familias con vestimenta característica de Chiapas en la avenida del Cohete, avenida Yucatán, Plaza Fiesta y el fraccionamiento Del Parque.
Señaló que hoy no solo es un adulto y un menor, son familias de 5 integrantes, con niños y adolescentes.
“Algo se tiene que hacer. Es un problema real de probable explotación infantil, hace unos años hice una denuncia por el caso de las chiapanecas y las autoridades municipales dijeron que era problema del gobierno estatal, los del gobierno dijeron que es del ayuntamiento y luego señalaron que es de índole federal. Nadie toma con seriedad esta probable trata de personas y explotación infantil”, lamentó el doctor.
Se refirió a la trata sexual de personas que también son explotadas. Sólo sabe por la publicación de la prensa que una mujer y un varón fueron denunciados y detenidos porque la mujer llevaba a un hotel de paso a una niña de 7 años y la vendía a los hombres.
“La trata sexual sí es una realidad en Mérida, aunque no fuera trata sino explotación sexual o prostitución infantil, es un tema del que deberían ocuparse las autoridades”, subrayó.
Indicó que la trata de persona más común que se ve en Mérida es la explotación laboral y sexual, incluso, se ve como una parte cultural la explotación de niños y niñas que trabajan como servidumbre.
“No se ve como algo incorrecto, sino como parte de la costumbre yucateca, pero es un delito. Todo niño o niña que haga una actividad que le genere dinero, es un trabajo y la ley general de los derechos de los niños dice que ninguno puede realizar una actividad de índole laboral”, señaló.
¿Qué es la trata de personas y qué la explotación infantil?
Precisamente por esta ley se acabó la época de los famosos “cerillitos” en los supermercados. Los niños o niñas empacaban las compras de los clientes y recibían una propina, pero la empresa nunca los reconoció como empleados aunque sí realizaban tareas para la empresa.
El terapeuta recordó que hasta 2019 México tenía 3 millones de niños y adolescentes de 5 a 17 años de edad que realizaba una actividad económica.
La mitad realizaba actividades no permitidas. Entonces, sí hay un número, sí hay un reflejo y un dato sobre el problema de trata de personas, pero parece que a nadie le interesa o no saben las autoridades, es un tema que se debiera saber, investigar y actuar.
Él forma parte del Consejo Estatal contra la Trata de Personas. En 2012 o 2013 se instaló dicho Consejo. Por ley debían incluir a tres asociaciones civiles y se incluyó a Hogares Maná. La primera tarea del consejo fue hacer una revisión de las denuncias sobre trata de personas y no había ninguna. No quiere decir que no hubiese, sino que no hubo denuncia formal ante la autoridad competente.
Las siguientes administraciones estatales realizaron acciones de prevención y en la actual administración de Vila Dosal desconoce si continúa vigente el Consejo porque a él no lo han convocado para algún trabajo, reunión o actividad.
“Como asociación civil exhortamos que se defina, según la ley, cuál es la instancia gubernamental responsable que debe atender el caso de las familias chiapanecas que están en Mérida”, indicó.
“Es importante que el gobierno haga un sistema de atención de niños de la calle, que realice una alianza con asociaciones civiles, con la Codhey, DIF o Prodenay. Si no hay una instancia definida, no está claro a quien le compete atender los casos de trata y niños explotados. Si no hay una ley que lo defina, los legisladores deben trabajar sobre este tema”.
También señaló que es muy importante la forma como se tipifica el delito de trata de personas porque desconoce si los ministerios públicos saben identificarlos y si realizan las investigaciones para acreditar ese delito en específico.
“Rosy Orozco empujó una ley estatal en 2010, pero a lo mejor falta capacitación y actualización del ministerio público para que sepan ubicar bien este delito, es un tema donde tiene que haber en los aparatos de gobierno un buen nivel de comunicación para actuar con otras instancias de gobierno, de lo contrario, seguirán habiendo niños explotados laboral y sexualmente, y solo cuando pase algo grave y extremo van a intervenir, no hay que esperar las tragedias, es mejor el trabajo preventivo”.
