Perjuicios temporales, pero beneficio a largo plazo es la esperanza de habitantes de las calles colindantes a la construcción de vialidades del Ie-Tram, el servicio de autobuses eléctricos que recorrerá gran parte de la avenida de la calle 39, que une a colonias como la Máximo Ancona, Mayapán y Emiliano Zapata Oriente, en la cual se realizan los trabajos desde hace más de dos meses.
“Por el momento perjudica; hace poco por las mismas piedras de la construcción que brincan a la calle derrapó una moto, casi se cae en la puerta de la casa”, dijo Blanca Pool, vecina de la calle 39 entre 18 y Circuito Colonias, de la colonia Mayapán.
“Hasta nos ha pasado que esas mismas piedras entran al porche. Cuando pasan los carros con prisa y topan con las piedras, nos llega el rebote, y por el polvo no es posible lavar”, añadió.
Los cierres de calles por los trabajos no solo causan problemas a los conductores de todo tipo de vehículos sino también a los transeúntes.
“Nos afecta muchísimo para cruzar”, manifestó Lidia Canul Hernández, vecina de la calle 38 entre 41 y 43 de la colonia Emiliano Zapata Oriente, para quien la avenida es su paso diario.
“A mí, por ejemplo, manejo bicicleta porque entrego ventas y me las cierran todas (las calles). Tengo que dar toda la vuelta hasta llegar a un semáforo porque no se puede pasar, ya sea porque están trabajando o porque está hundida la calle y no pasa la bici”, agregó.
Alvar Catzín Moo, quien padece osteoporosis avanzada, es uno de los que sufren más para cruzar la avenida entre las calles 45 y 7 de la colonia Emiliano Zapata Oriente, donde la obra ha avanzado bastante.
“Si hubiera facilidades de paso para personas con discapacidad como yo, que uso silla de ruedas, diría que está bien, pero no pensaron en nosotros, en poner un paso a cierta distancia para cruzar a la otra calle. Ahorita ¿cómo bajo a la calle hundida por la construcción? Si no hay algún vecino que pase por aquí y me ayude, no sé hasta cuándo cruzaría”, comentó Catzín Moo.
Los trabajos comenzaron el 25 de enero pasado con el retiro de líneas férreas y durmientes. Entonces se dijo que, con inversión de $244 millones, se construirán vías de concreto hidráulico, guarniciones, banquetas y ciclovía, entre otras cosas, se rehabilitará el alumbrado público y se instalarán 46 estaciones de transporte público y 21 paraderos.
Además de los habitantes inmediatos de la zona, también padecen los conductores, quienes en las últimas semanas han tenido que sortear calles cerradas que generan exceso de tráfico, como en la calle 18-A entre 39 y Circuito Colonias, donde vecinos ya especulan que habrá cambios de vialidad debido a la reducción del ancho de esa parte de la calle 39, la cual ya no tiene acceso para vehículos que van hacia el periférico.
Dicho cruce es el único en el que se notan los avances de la obra, con buena parte del concreto estampado sobre el cual transitarán los autobuses eléctricos.
Porque desde la calle 39 entre 50 y 37 de la colonia El Fénix hasta el cruce de la 39 entre 18-A y Circuito Colonias de la Máximo Ancona aún hay cortes y se rellenan y compacta el material sobre el cual se colará el concreto hidráulico.
Algunos trabajadores del tramo con mayores avances explicaron que ya realizan los huecos y se colocan postes de luz a los costados de la vía donde pasarán los autobuses y ya se ha comenzado a construir la vía alterna para ciclistas.
También se realizan excavaciones para pozos pluviales en la calle 45 entre 42 y 44 de la colonia Emiliano Zapata Oriente. Serán 40 separados por una distancia de 80 metros entre cada uno.
Debido a los adelantos que ya se notan, algunas vecinos ven el lado positivo y visualizan los beneficios que tendrá el Ie-Tram cuando esté funcionando.
“Al final creo que nos va a beneficiar en las ventas, por ahora están bajas, pero cuando aumente el paso de gente nos puede ayudar”, comentó Juan Toro López, quien vende cochinita en la calle 7 entre 28 y 26 de la colonia Emiliano Zapata.
