Lo que se juega en las elecciones de 2024 es el futuro del país. Lo que se juega son nuestras propias libertades, nuestros derechos, porque estamos viendo un gobierno que no tiene empacho en arrollar esos esquemas, afirma el senador independiente Emilio Álvarez Icaza Longoria.
“Por ejemplo, algo tan básico que es un aporte de México al mundo, el amparo, ahora resulta que es una amenaza”, añade. “Estamos viendo un fenómeno que no existía en el país, el de una nueva élite empresarial militar. Los militares en este país eran una institución de Estado y ahora estamos viendo empresarios generales y almirantes, que tienen miles de millones de pesos a su alcance sin control alguno”.
“Vamos, ¡hasta en el Hospital Militar de la Ciudad de México se paga en efectivo! En las obras insignia del gobierno federal se paga en efectivo. ¿Qué control hay de eso? Ninguno: opacidad total, discrecionalidad total”.
Esa situación, de acuerdo con el cofundador del Frente Cívico Nacional y de Alianza Cívica, acabará en un enjuague de corrupción muy peligroso.
“Y viene una nueva redefinición de pacto cívico-militar, donde esa élite muy probablemente va a acompañar políticamente al gobierno porque quiere seguir recibiendo sus beneficios”, subraya.
¿Qué pasa sin Morena?
Y de inmediato plantea interrogantes: “Si Morena pierde el gobierno federal, ¿qué van a hacer los soldados? ¿Qué va a hacer el Ejército? ¿Qué va a hacer la Marina? ¿Van a tener un comportamiento institucional o van a defender su chequera?”
“Por eso creo que el 2024 es un dilema de futuro, que no es exagerado decir que lo que se juega son nuestras libertades”, sostiene. “Hay un régimen cada vez más autoritario, que cada vez limita más libertades, que cada vez ataca más a los contrapesos y cree que su voluntad es suficiente como para interpretar un régimen democrático, lo cual es esencialmente la expresión de un modelo muy autoritario”.
Ayer publicamos la primera parte de amplia entrevista con el doctor Álvarez Icaza, quien visitó Mérida el fin de semana para sostener reuniones con integrantes del Frente Cívico Nacional en Yucatán con miras a fortalecer la propuesta de realizar elecciones primarias, abiertas a la ciudadanía, para seleccionar al candidato presidencial de la alianza opositora en 2024.
Instrumento electoral
A continuación, otros conceptos que formuló, a preguntas nuestras, el exsecretario ejecutivo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos:
Encuestas, manipulación y participación.— Como en los tiempos del PRI más autoritario, las encuestas y su forma de manipulación son utilizadas como instrumento electoral. Y eso lo tratan de hacer, en este caso Morena, para generar una idea de que es inevitable su triunfo.
Es la noción que se conoce como inevitabilidad. Tratan de vender la idea de que es inevitable. Y eso, cuando no hay competencia, inhibe mucho la participación.
Por ejemplo, en las elecciones que se realizaron en 2022, en Oaxaca hubo una abstención de más del 70%. En Hidalgo y Quintana Roo la abstención fue de más del 60 por ciento.
¿Qué pasa cuando eso se presenta? Los aparatos ganan, la compra y la coacción ganan. Aquellos que aceptan cambiar su voto por una dádiva, por un programa social, por una amenaza, son víctimas más fáciles, incluso de engaños. Les pueden decir: si tú no votas por Morena te quito la pensión del adulto mayor.
Mucha gente, en su preocupación del día a día por sobrevivir, acepta esa coacción. Aunque sepan que el apoyo es un derecho, el temor que genera la pobreza los lleva a ese mecanismo de intercambio. Lo que hoy vemos es un mecanismo muy perverso, como en el pasado pero más fino, de compra y coacción.
Las peores épocas…
Esos elementos inhiben. En las peores épocas del PRI así pasaba. Hoy Morena ha retomado esas prácticas, las ha perfeccionado y las utiliza. Por eso es importante no solo la participación sino la organización.
Y el tema de las elecciones primarias tiene que ver justo con generar corresponsabilidad de la gente. Si la gente participa en las elecciones primarias, su decisión es tomada en cuenta.
Las elecciones primarias pueden ayudar a combatir esa situación de bajo ánimo. Y también son un mensaje a la oposición. La oposición tiene que asumir que no basta con decirle a la gente que salga a votar: ¡tiene que entusiasmar a esa gente!
Franja de desilusión
Por ejemplo, hoy hay muchas personas que están arrepentidas de haber votado por López Obrador. La votación de éste cayó.
El mejor ejemplo de eso es la distancia que tuvo entre 2018 y la revocación de mandato. López Obrador perdió 15 millones de votos en ese ejercicio. La diferencia es que en el segundo tenía la presidencia, los “siervos” (servidores) de la Nación, los programas sociales, más de 20 gubernaturas y más de mil municipios. Y solo tuvo la mitad de los votos.
Hay una franja grande de gente desilusionada: las clases medias, los empresarios, los académicos, los ambientalistas, las feministas… porque López Obrador todo el tiempo los ataca.
Pero ese sentimiento de frustración, de engaño, incluso de traición, tal vez no sea suficiente para que se vote por la oposición si ésta no da claras muestras de que entendió por qué perdió la confianza de la gente.
Si la oposición no manda un mensaje de que entendió que en 2018 perdió la confianza y que la quiere recuperar superando viejas prácticas, tal vez toda esa franja no vote, tal vez se abstenga.
Atraer a los jóvenes
También hay un dilema con los nuevos votantes, con los jóvenes. La juventud no necesariamente se siente próxima a la política, más bien es algo ajena. Y lo ve uno en las redes sociales. Las redes sociales que utilizan los jóvenes no son donde se habla de política. Es otra dimensión de la vida. La oposición tiene que hacer una propuesta atractiva para esos jóvenes.
—En el Frente Cívico Nacional pensamos que la elección primaria puede ser un buen instrumento de generar esperanza.
Extorsión a los pobres
Promotores del gobierno y de Morena.— El Diario de Yucatán ha sido testigo, por su historia, por su trayectoria y por su independencia, de muchas prácticas autoritarias.
Cuando yo platicaba lo que viví y conocí en Yucatán, el Diario era de los pocos que publicaban eso. Y veíamos cómo había un aparato de extorsión a los pobres. Ese aparato hoy se ha mudado a Morena. ¡Estructuras completitas! Ese viejo corporativismo, ese viejo regenteo de los pobres, hoy se ha llevado a Morena.
Los “siervos de la Nación” eran la estructura electoral de Morena. Nada más cambiaron de chaleco y ahora les pagamos con recursos públicos. Han diseñado toda una estructura, incluso metiendo a jóvenes que les pagan del programa de Jóvenes Construyendo el Futuro y les dan becas para ser promotores de Morena.
Y vemos el mismo fenómeno de antes: no hay distinción entre gobierno y partidos. Los promotores del gobierno son promotores de Morena (Continuará).— ÁNGEL NOH ESTRADA
