En México todos somos contribuyentes y nada nos resulta más angustiante que entrar en conflicto con las autoridades hacendarias.
Los cambios en las regulaciones del fisco cada año parecen ser cada vez más confusas y poco claras para el común de la gente, a grado tal que no son pocas las ocasiones que existen diversos deberes y obligaciones, según el tipo de contribuyente, que uno mismo no está consciente de ello hasta que lo requiere el SAT.
Por todo esto los contribuyentes suelen hacerse de los servicios de especialistas en la materia, contadores que se encargan de las más diversas tareas para mantener al día la situación fiscal de sus clientes, pero no todos tienen la capacidad económica para hacerse de los servicios de un buen asesor. Es entonces que se vuelve altamente apreciada la labor que lleva al cabo la Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (Prodecon), cuyo encargado de despacho en Yucatán es Roberto Alfonso Carrillo Granados.
En entrevista, Carrillo Granados explica que la Prodecon es un organismo público descentralizado, no sectorizado, con autonomía técnica funcional y de gestión, especializado en materia tributaria y constituido como defensor por excelencia de los derechos de los pagadores de impuestos ante las violaciones por actos de autoridades fiscales federales (SAT, IMSS, Infonavit, Conagua) y de las autoridades fiscales de las entidades en impuestos coordinados.
La Prodecon es, por así decirlo, el abogado del contribuyente. “Proteger, defender y observar” es su lema. En su calidad de ombudsman fiscal proporciona de forma gratuita, ágil y sencilla servicios de asesoría y consulta, representación legal y defensa, y acuerdos conclusivos, así como el seguimiento a los procedimientos de quejas y reclamaciones de los contribuyentes contra actos de las autoridades fiscales federales que vulneren sus derechos.
El personal altamente capacitado de la Prodecon presta dichos servicios bajo los principios de probidad, honradez y profesionalismo.
El entrevistado afirma que muchas personas no conocen bien cuáles son sus deberes y obligaciones fiscales, sus derechos y los recursos que pueden ejercer para hacer frente a determinadas situaciones. Se considera que la miscelánea fiscal es compleja y poco clara, pero a pesar de su complejidad y amplitud lo importante es saber y conocer lo que exactamente nos interesa dependiendo del tipo de contribuyente que somos.
“Las personas recurren a la Prodecon casi siempre por alguna situación o requerimiento de la Secretaría de Hacienda. Se acercan a buscar la asesoría que podemos brindarles y la proporcionamos”, manifestó Carrillo Granados.
“Pero no sólo eso. Con sus datos se accede a diversas plataformas (instrumentos o programas) para conocer otros aspectos del cumplimiento de sus obligaciones fiscales para saber si todo está en orden y hay un uso adecuado de su situación”, comentó.
“Queremos que la gente venga, se acerca y conozca, que las empresas nos inviten a hablar de estos temas con sus colaboradores para apoyarlos cuando se requiera”, indicó.— Emanuel Rincón.
