La cultura es importantísima, es el pilar de la seguridad, pero ahora mismo los teatros se están cayendo, uno está incendiado por falta de mantenimiento (el Peón Contreras), el Daniel Ayala sigue cerrado desde 2020 porque la infraestructura es deplorable y la inversión para su rehabilitación es nula, señaló Erica Millet Corona, exsecretaria de Cultura y las Artes de Yucatán.

“Es aquí donde el pensamiento crítico tiene que funcionar porque es nuestro patrimonio”, dijo en su charla ante cientos de jóvenes durante el Uadymun 2023, que se realizó en el auditorio “Dr. Eduardo Urzaiz” del Campus de Ciencias Sociales, Económicas-Administrativas y Humanidades de la Uady.

“Ya cambió la cultura, antes solo tocabas puertas, presentabas tu proyecto y te daban dinero por el gobierno para que lo desarrolles; ahora la única forma de acceder a los recursos es por medio de las convocatorias, pero los presupuestos son insuficientes y han crecido las manifestaciones artísticas”.

“Queremos ciudadanos más sensibles, más críticos, que sean capaces de confrontar a las narrativas sobre derechos humanos, la inclusión, la diversidad”, reiteró.

“Ahora que ya son tiempos de campañas políticas, aunque estén disfrazadas como precampañas y se hayan adelantado, alguien de ustedes ha escuchado de los aspirantes a la coordinación de sus partidos que haya mencionado la palabra cultura (un masivo no fue la respuesta), hay que tenerlo en cuenta cuando empiecen las propuestas”.

Además exhortó a los creadores para que levanten la voz para manifestar sus necesidades, pues sabe que nunca serán autosuficientes y por ello es importante la vinculación con colectivos para que fortalezcan las relaciones con los gobiernos y con las empresas, y les pidió que den seguimiento a sus gestiones, porque los gobiernos son entes muy grandes que pierden las iniciativas artísticas.

La exsecretaria de Cultura y las Artes de Yucatán, Erica Millet Corona, pidió a los gobiernos, políticos y candidatos locales que pongan a la cultura en el centro de las políticas públicas porque es igual de importante que el desarrollo económico y social en la entidad.

“Sabemos que la cultura nos ayuda a mantenernos seguros en nuestras comunidades. Una comunidad que tiene acceso a la cultura mantiene esa sensación de seguridad como pasa en Mérida”, destacó durante su charla con cientos de jóvenes durante la jornada del Uadymun 2023.

En gran parte la tranquilidad que tiene la capital yucateca se debe a la cultura porque aleja a los niños de la delincuencia, es facilitadora para el debate razonado, visualiza problemas y nos hace más sensibles a los demás, a la diversidad y a los que piensan de otra manera, afirmó la funcionaria.

“La cultura nos hace sentirnos orgullosos, es estar conscientes de que tenemos identidad. Si los líderes y políticos tuvieran más interés por la cultura, sería mejor la sociedad”, dijo.

“Los presupuestos deberían estar mejor distribuidos, no sólo buscar el desarrollo económico y social. Deberían poner a la cultura en el centro de las políticas públicas”.

La cultura, añadió, va llenando el intelecto de las personas con el hábito de consumo de eventos artísticos, música, los libros, funciones de teatro, artes escénicas, exposiciones, pero la realidad es que, de acuerdo con la literatura sobre democracia cultural, apenas de 8% a 10% de la población mundial tiene acceso a bienes culturales y eso es muy poco.

Fue cuando se preguntó si los jóvenes creadores que tienen un vínculo con la cultura pueden vivir exclusivamente del arte. Sabe que en Yucatán muchísimos quisieran ser escritores, pero prefieren estudiar derecho, veterinaria o alguna otra carrera porque están conscientes de que la cultura no da para vivir en forma digna.

Pagar por cultura

Esa, dijo, es una realidad en Yucatán y que se necesita del dinero público para que desarrollen proyectos porque esta actividad no es autofinanciable.

No hay la cultura de pago por funciones de teatro o de arte, en contraste con los conciertos musicales de artistas y cantantes donde la gente paga más de $3,000 por asistir a uno de ellos en el Foro GNP, indicó.

Sin embargo, afirmó, la cultura es muy importante en la formación de la personalidad y mentalidad porque es una aliada de la transformación, forma pensamiento crítico y desarrolla talento y habilidades.

“La cultura necesita del Estado para vivir en una verdadera gobernanza cultural”, subrayó la ex titular de Sedeculta y ganadora del premio nacional de cuento “Beatriz Espejo”. “Necesitamos de los gobiernos para echar a andar esta maquinaria cultural”.

Erica Millet reveló que estaba nerviosa a pesar de su trayectoria como servidora pública por 20 años y estar vinculada a la cultura en los gobiernos estatal y municipal, pero admitió que hablar ante los cientos de jóvenes es lo más difícil que puede haber porque es un gran compromiso, son jóvenes que quieren ejercer el pensamiento crítico y lo positivo de esta plática es que se lleven una experiencia para moverse hacia la acción.

“Les hablaré sobre el poder transformador de la cultura”, señaló al inicio de su conferencia “La cultura, aliada del cambio”.

“Mi principal anhelo es que tengan acceso a ella, no para que sean artistas, sino para que tengan un pensamiento crítico para la vida. La cultura no sólo es un modo de ser y de vida, sino que es una herramienta para tener este pensamiento crítico”, recalcó.

“Es para canalizar emociones y descubrir habilidades que tenemos. ¿Cuántos de nosotros logramos descubrir estas habilidades durante la pandemia? Nos ayudó a sobrellevar esta etapa difícil y todo ese entornopermitió explorar y descubrir que la cultura y el arte nos mantenía con vida”.

¿Qué es cultura y qué es arte?

Asimismo, pidió a tres jóvenes que definieran lo que es la cultura para ellos. Luego leyó la definición de la Real Academia Española y precisó que muchas veces confunden lo artístico con la cultura. Piensan que una persona es culta dependiendo de su involucramiento en el arte.

La cultura es un factor unificador y de transformación. Nos une, nos recuerda todo lo que tenemos, nuestra identidad, nuestra diversidad, nos hace conocer que somos parte de la comunidad”, dijo la periodista y editorialista del Diario.

Luego reconoció que la Uady y el Ayuntamiento de Mérida tienen una larga tradición en propuestas culturales, pero no en todos lados es así, no todos los jóvenes se interesan en la cultura ni tienen la capacidad de exigir que haya esta oferta o que consulten las carteleras y programas. Incluso, hasta una conversación con adultos mayores es importante por sus aportaciones, sus tradiciones y su experiencia de vida. Escuchar a estas personas mayores es una buena manera de hacer sociedad, dijo.

Ante un auditorio lleno de jóvenes universitarios y la presencia del rector de la Uady, maestro Carlos Estrada Pinto, Erica Millet habló de su paso en la Sedeculta en el gobierno de Mauricio Vila Dosal, donde la visión como funcionario público es diferente a los que están del otro lado del gobierno como consumidor o ciudadano interesado en la cultura.

De ser servidora pública a artista

“Cuando salí de la Sedeculta y dejé de ser servidora pública después de 20 años, de quedarme sin trabajo, eché mano de los grupos colectivos, soy usuaria de las instalaciones culturales y esto permitió desarrollarme en la literatura”, señaló. “Cuando eres funcionaria todo se vuelve una burbuja y hacemos el menor esfuerzo para hacer el mejor trabajo, nos impide ver más allá de las necesidades de los artistas”.

“Jóvenes creadores (a los que pidió levanten la mano y más de la mitad lo hizo porque está en alguna actividad de arte o cultura), nunca subestimen de ser ciudadanía y de ser parte de los colectivos. Vincularse a los colectivos hará que desarrollen su potencial porque incentivan el poder creativo y tienen esa capacidad”.

“Si pertenezco a grupos organizados es más fácil vincularse con los gobiernos. Desde 2015 tenemos la Carta de Derechos Culturales que garantiza el derecho universal de gozar de la cultura. Nos nutre, nos garantiza este acceso que es deber del estado”, recalcó.

“Como joven y ciudadano también pueden garantizar este acceso universal a la cultura, perteneciendo a organizaciones colectivas para una retroalimentación de lo que necesitas”.

Después admitió que le atormenta que no exista el hábito de revisar las carteleras de eventos, que prefieran a ir un concierto en el GNP pagando boletos muy caros en vez de que vayan a un concierto en el Palacio de la Música pagando 50 pesos. Este es el ejercicio que debemos de hacer todos los amantes de la cultura para que no todo recaiga en los gobiernos, además, para exigir programas y ofertas culturales de calidad.

“Ha pasado que la producción cultural genera contenidos únicamente para otros creadores, para gente de teatro que hace obras y esperamos que vengan otros actores o directores para que califiquen la obra si es o no maravillosa”, señaló. “Si es fantástica, estoy ganando, pero no estoy produciendo obras para enganchar a nuevos públicos, sino que produce para un pequeño sector”.

También lamentó que en Yucatán haya buenas obras teatrales o musicales por el cual cobran de 40 a 60 pesos por persona y no asista la gente, pero cuando vienen obras con artistas de Televisa el teatro está reventando de gente, aun cuando el precio del boleto sea caro.

Erica Millet sugirió a los creadores que compartan en sus redes sociales los eventos, sus trabajos, obras, conciertos musicales locales y toda producción cultural para que mayor gente apoye a los artistas locales y no dependan del apoyo del gobierno y haya una feroz competencia en las convocatorias de recursos públicos.

Noche Blanca, una ventana a la cultura

De igual modo, reiteró que la Noche Blanca es una política cultural exitosa del Ayuntamiento de Mérida y esa son las pistas que tienen que tomar en cuenta las autoridades locales. Incluso, es responsabilidad del gobierno, en casi todo, de apoyar la cultura porque la economía creativa no es fuerte para que se sostenga por sí sola. “Cuando sea independiente del gobierno, sabremos que la cultura estará al fin más desarrollada”.

“La cultura está frita en el presupuesto porque no hay forma de medir los resultados, pero sin duda es una actividad transformadora y formadora de la paz”, agregó.

Joaquín Orlando Chan Caamal, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM); es periodista desde 1987 y en 1993 ingresó a Diario de Yucatán, buque insignia de Grupo Megamedia. Escribe sobre el ámbito local y peninsular, especialmente contenidos sobre educación, economía, medio ambiente, sectores empresariales, sociedad y seguridad.