El colectivo Ciudadanos por Municipios Transparentes (Cimtra) advirtió ayer de un caso que pudiera configurar un conflicto de interés o un tráfico de influencias en el Sistema Estatal Anticorrupción de Yucatán (SEAY).

Paradójicamente, apuntó el colectivo, el caso deja entrever un “potencial riesgo de corrupción”.

Los focos rojos, de acuerdo con Cimtra, se encienden porque dos integrantes de la Comisión de Selección del SEAY se han postulado para el cargo de Secretario Técnico de la Secretaría Ejecutiva del Sistema.

La organización ciudadana hace notar que, si bien la Ley del Sistema Estatal Anticorrupción de Yucatán no impide que los integrantes de la Comisión de Selección se postulen para el cargo de Secretario Técnico —únicamente les impide postularse para ser integrantes del Comité de Participación Ciudadana (CPC)—, esta situación “constituye un factor de vulnerabilidad del proceso, al abrirse la posibilidad de que pudiera configurarse un posible conflicto de interés y/o tráfico de influencias”.

Los riesgos, añade, se derivan del hecho de que los integrantes de la Comisión de Selección son quienes nombran a los integrantes del CPC.

Los integrantes de la Comisión —son seis en total— que se postularon para el mencionado cargo son Mario Alberto López Irigoyen y Primo Campos Centeno.

Con evidencias, Cimtra preparó un escrito que ayer entregó en la oficialía de partes del SEAY. Lo dirige a los integrantes del Comité de Participación Ciudadana, uno de los dos órganos colegiados del Sistema (el otro es el Comité Coordinador).

Piden certeza, objetividad y legitimidad

El oficio señala que los procesos de designación de los integrantes de los Sistemas Nacional y Locales Anticorrupción son de interés público y deben gozar de certeza, objetividad, imparcialidad y legitimidad para que no quede duda de su integridad.

Sin mencionar los nombres de los comisionados que se postularon para la secretaría técnica, Cimtra dice que los integrantes de la Comisión de Selección son quienes nombran a los integrantes del CPC y la inscripción de dos de ellos configura “un potencial riesgo de corrupción” que podría empañar el proceso, lesionaría seriamente la confianza ciudadana en el SEAY y cuestionaría la integridad de la que debe ser ejemplo.

“En el supuesto de que dichos postulantes llegasen a ser considerados en la terna que se presentará al Órgano de Gobierno, éste tendrá la oportunidad de advertir esta situación para evitar un impacto mayor del riesgo, incluso pudiendo determinar la no idoneidad de la terna y desfasando el proceso”, señala el colectivo.

También dice que las comparecencias de los aspirantes ya se efectuaron sin transmisión en tiempo real, como dictan las buenas prácticas en los procesos de las designaciones públicas de esta índole.