El problema de las empresas fantasmas lo deberían atender los jueces, no la Auditoría Superior del Estado, dijo en esta ciudad Luis Pérez de Acha, experto en Derecho Constitucional, Fiscal y Administrativo.

En un contexto político en el cual los gobernadores tienen una fuerza específica grande sobre otros órganos del Estado responsables de perseguir empresas fantasmas, creo que estamos hablando de muchas pérdidas, indicó.

Entrevistado en la Universidad Marista, donde impartió una conferencia, lamentó que “estamos condenados a seguir con esto, no queda más que seguir tratando de combatir a las empresas fantasmas”.

Es un círculo vicioso que tenemos que romper, señaló. Si el gobierno dice: no hay dinero, vamos a aumentar los impuestos, también aumenta la codicia para evadir más impuestos mediante empresas fantasmas.

En su opinión, es necesario que esto se vea como un problema de Estado, se debe tomar una decisión de Estado para combatir este problema, porque se piensa que debe hacerlo solo el SAT, con sus listas que publica de empresas fantasmas, pero no debe ser solo esa dependencia del gobierno.

“Hay un trabajo compartido que tiene que ser alimentado por la Unidad de Inteligencia Financiera, la Auditoría Superior de la Federación, la Secretaría de la Función Pública, los equivalentes en los estados de la Fiscalía General de la República, la especial contra la corrupción, el Poder Judicial de la Federación, jueces penales federales y estatales”, puntualizó.

El especialista en materia constitucional resaltó que la posibilidad de combatir efectivamente a los factureros requiere una visión distinta, porque entre evasión fiscal y desvío de recursos públicos, realmente la hacienda pública, el erario está “en condiciones paupérrimas”.

“Hay un faltante, un déficit muy grande de recursos y se seguirá sangrando, tiene que haber una visión integral”, insistió.

Ahora con la temporada electoral que se avecina, pues esa visión de Estado termina viciada, porque los mismos que son los responsables de perseguir a las empresas fantasmas son los principales interesados en beneficiarse de ellas, señaló.

Por eso insistió en que debe ser una decisión de Estado, como el terrorismo que se combate en el mundo como decisión de Estado, y más cuando en su opinión, México está en una situación equivalente.

“Pero continuemos con la batalla… esto no se acaba hasta que se acaba, creemos conciencia y sigamos poniendo el dedo en el renglón, del daño que se ocasiona con las empresas fantasmas”.

“Es como cuando en salud pública hay muertos, en seguridad hay muertos, en educación hay rezagos…, estamos involucrados todos”.— DAVID DOMÍNGUEZ MASSA

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán