Los líderes locales de la Cámara Nacional de Autotransporte de Carga (Canacar), Francisco Rivas Gamboa, y el Frente Único de Trabajadores del Volante (FUTV), Héctor Fernández Zapata, reconocieron que el alza en los combustibles en México es un duro golpe a la economía de sus socios y tiene efecto inflacionario.
Ambas organizaciones tienen un enorme parque vehicular de servicio público.
Alertan por efecto inflacionario por alza de la gasolina
Rivas Gamboa comparó la gravedad de estos altos precios de las gasolinas con la misma importancia de la inseguridad que hay en las carreteras del país, y que también afecta enormemente al transporte de carga.
Además, ante la carestía del diésel, hoy día preferirían tener camiones cargueros y tráileres con motor de gasolina, que es más barata que el diésel, lo que es incongruente porque se cambiaron los motores a diésel porque entonces este combustible era el más barato.
Ambos dirigentes fueron entrevistados sobre el aumento del precio de las gasolinas Magna, Premium y diésel, cuyos precios en el mercado yucateco están en $23.99, $24.99 y $25.99, respectivamente.
Esto representa un alza de $1.78, 0.87 centavos y $1.86 de enero pasado a ayer, como publicó el Diario.
“Sí nos impacta mucho el alza de los combustibles”, enfatizó el presidente local de la Canacar. “En especial el diésel, que es el que consumen los camiones”.
“Nosotros participamos en licitaciones cada año en varias rutas y estas alzas nos pegan inmediatamente de manera muy fuerte porque no podemos salir del presupuesto de cada ruta”.
“Esta alza galopante también aumenta el precio en las refacciones, en aceites y el precio de los camiones. El dólar baja, pero siguen subiendo las cosas y el aumento en los combustibles tiene un efecto inflacionario. Esto nos aprieta cada día más a los transportistas”.
A su decir, el combustible representa un 42% de las tarifas de fletes que cobran por cada viaje del día, por ello cuando suben las gasolinas les causa muchos perjuicios porque ya tienen contratos de transportación por todo un año.
“Perdemos dinero, hay empresas transportistas que quiebran, que salen del mercado por el alto precio de los combustibles”, señaló.
“Hay que tener mucho cuidado con este tema para cotizar los viajes. Si nos vamos muy bajos o no estamos pendientes de la situación que vive el país, sí nos impacta muchísimo”.
“Situación de terror” para transportistas en Yucatán
“Además, la inseguridad está terrible en las carreteras. Es una situación de terror que viven los operadores en las carreteras. Yucatán es una isla en materia de seguridad, hay que estar muy pendientes, hay que cuidarla, si vemos algo raro hay que reportarlo, no podemos perder esta seguridad”.
“Cuando salimos de Tabasco vivimos un terror en las carreteras. Hemos hecho esfuerzos para reforzar con cámaras y nueva tecnología los camiones, pero aun así los roban”.
“Vemos vídeos de cómo los malandros paran los camiones, bajan de la cabina y balean a los choferes. Invertimos para mitigar esta inseguridad, pero falta vigilancia”, apuntó.
También informó que la carestía de los combustibles no sólo merma las utilidades de los transportistas, sino que tiene un efecto inflacionario porque al final quien paga el aumento es el ciudadano.
En cada aumento, los transportistas tienen que subirle de precio a las tarifas porque si no, quiebran.
“Cuando subió a $25.99 el diésel hace dos meses ajustamos las tarifas, pero es increíble que hoy este combustible sea el más caro”, recalcó.
“Cuando configuraron los tractocamiones y grandes motores para el consumo de diésel es porque era más barato, pero hoy increíble es el más caro de México”.
“Son cosas incongruentes y hoy deseamos que sean de gasolina en vez de diésel. Siempre he comentado que las configuraciones de los grandes motores para diésel eran para tener un ahorro, pero hoy es al revés porque está más caro en $2 por litro”.
Luego dijo que el gasto es bastante si se considera que un tráiler carga de 1,040 a 1,250 litros de diésel por día, lo que representa una inversión de unos $27,000 por camión de carga.
Además, refirió, lo frustrante de este gasto en combustible es que en las carreteras les roban el combustible por choferes, que lo venden a $10 el litro.
Este delito está a la vista en las orillas de las carreteras del país, por ello siempre exigen mayor vigilancia y la cámara capacita a sus operadores para que no arriesguen su trabajo y libertad.
“La Canacar es un sector muy importante, atiende a grandes cadenas comerciales y al sector empresarial y ya planteamos nuestras opiniones e inquietudes a las candidatas presidenciales”, reveló el dirigente.
“El 22 de marzo pasado fue la magna asamblea electiva donde ratificaron al presidente nacional Miguel Ángel Martínez Barba, quien realiza un magnífico papel y lleva a la cámara a lo más alto”.
“Estuvo la candidata Xóchitl Gálvez (de la alianza PAN, PRI y PRD) y el representante de Claudia Sheinbaum, Marcelo Ebrard. Oyeron nuestras inquietudes y peticiones y esperemos que quien gane nos haga caso y logremos una disminución de la inseguridad en las carreteras”.
¿Ya perdieron la esperanza de que baje la gasolina como ofreció en su campaña el presidente López Obrador?, preguntó el reportero.
“No hemos perdido la esperanza ni estamos muy confiados con lo que pasará. Esperamos que la que gane tome conciencia y tenga en cuenta que las alzas a los combustibles es una afectación total al consumidor”, subrayó.
“Lo que hacemos nosotros es ajustar las tarifas de nuestro servicio. Nos suben el producto, nosotros tenemos que subir la tarifa, es una cadenita de alzas”.
“Billy” Fernández, secretario general del FUTV, manifestó que cada vez que suben el precio de los combustibles les afecta porque tienen una flota de casi 2,800 vehículos que se dedican al transporte de pasajeros en Mérida y todo el estado.
“Nos golpea mucho cada alza porque también suben los insumos como refacciones y productos que usan los vehículos”, señaló.
“Estamos usando alternativas como la conversión de taxis que consumen gas LP en vez de gasolina y ahora tratamos de conseguir unidades eléctricas. Definitivamente, el alza a las gasolinas nos causa un daño muy importante en nuestra economía”, apuntó.
En cada unidad que circula en Mérida y las comisarías invierten mínimo $1,000 en gasolina diario y sólo les da para 25 o 30 litros, por lo que cada alza es un impacto muy fuerte para los socios, dijo.
“No sólo nos merma las utilidades, afecta en todo el ingreso que obtenemos porque es menor por los gastos que tenemos”, señaló.
“Por ello se nos ha dificultado renovar las unidades, queremos avanzar, pero no podemos porque al siguiente día que sube la gasolina, todo encarece y nos lesiona”.
Fernández Zapata afirmó que aunque aumenta el precio de las gasolinas, el servicio de las camionetas colectivas que van a las comisarías no ha subido sus tarifas desde hace más de cinco años.
En el caso de los taxis de la ciudad, sí han subido un poquito las tarifas, pero los usuarios lo entienden porque ven que todo sube, el agua purificada, los refrescos…— Joaquín Chan Caamal
