En los últimos años se incrementó el número de muertes por infarto en personas cada vez más jóvenes, algo que seguirá en aumento al grado de duplicarse o triplicarse en el lapso de 10 a 15 años, debido a los malos hábitos alimenticios y la falta de ejercicio que generan enfermedades cardiometabólicas que suman a los factores de riesgo de un infarto.

Así lo manifiesta el doctor Carlos Rodas Cáceres, cardiólogo intervencionista y presidente de la Sociedad Yucateca de Cardiología, entrevistado por los casos recientes de muertes por infarto en personas relativamente jóvenes.

El especialista recuerda que las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte en el mundo y hay muchos factores de riesgo relacionados.

Algunos son la diabetes, la hipertensión, la obesidad, las dislipidemias, el tabaquismo, el sedentarismo y la alimentación de hoy día, con un alto consumo de alimentos procesados, comidas rápidas que hacen que el metabolismo se enlentezca.

Todos estos factores aunados a la carga genética —si los padres o hermanos tienen problemas cardiovasculares— desencadenarán en un infarto.

Riesgo cardiaco será cada vez más temprano en la edad

El doctor señala que hace unos 60 años atrás la esperanza de vida era de unos 55 años y ahora es de 75 u 80 años para los mexicanos, esto hace que aparezcan más enfermedades metabólicas, al igual que eventos cerebrovasculares o embolias.

Sin embargo, debido a los factores de riesgo ya descritos se piensa por concepto de epidemiología que los infartos se duplicarán o triplicarán en un lapso de 10 a 15 años; es decir, serán cada vez más frecuentes y a una temprana edad porque desde niños hay una mala alimentación.

También apunta que la pandemia hizo que los infartos aparecieran en personas mucho más jóvenes, ya que se vieron casos de infartos en pacientes con antecedentes de Covid (unos dos meses después de haber tenido la enfermedad) o en el proceso infeccioso, jóvenes de 25 y 27 años se infartaron en relación con el cuadro infeccioso.

Rodas Cáceres explica que en sí el Covid durante la etapa aguda causa un proceso inflamatorio a nivel sistémico; es decir, de todos los órganos, y en el caso de las arterias del corazón se vio que la inflamación favoreció la formación de coágulos que obstruyeron las arterias y a condicionar el infarto.

A largo plazo se observó que algunos pacientes que tuvieron el virus sufrieron la inflamación de una capa que cubre el corazón, pericardio, y que condiciona ciertas molestias como arritmia o palpitaciones, que es un aumento de la frecuencia cardíaca.

Esto se presentó lo mismo en personas de 18 años que de 50 o 80 años y se convirtió en una causa importante de visita médica.

Las palpitaciones junto con la sensación de falta de aire —no necesariamente relacionada con una actividad física, sino incluso estando sentado— se presentaron en algunos pacientes. Varios más también experimentaron mareos.

Todo ello, como una secuela del cuadro infeccioso por Covid. Pero en la mayoría de los casos el tratamiento farmacológico otorgado por algunos meses ayudó a que el problema desapareciera.

Hay quienes a un año de distancia siguieron presentando algunos problemas.

¿El Covid es un factor para sufrir un infarto?

No obstante, no existe una relación directa entre el Covid y los infartos, aunque como sí hubo personas infartadas como parte del proceso infeccioso.

En cuanto a la alimentación, el doctor Rodas indica que la dieta yucateca no es tan mala como se creía, ya que se le echaba la culpa a la grasa de muchos problemas cardiovasculares.

A su juicio, en las enfermedades cardiometabólicas impacta más el consumo de alimentos procesados, como los que se venden en “tiendas famosas”, y el consumo de galletas y papitas que el consumir un guiso a base de cerdo.

Aunque aclara que no es saludable comer carne de cerdo todos los días, pues la grasa acabará afectando el organismo, afirma que es preferible comerse dos tacos de cochinita que beber un refresco embotellado.

¿Cuáles son los síntomas de un infarto?

Asimismo, detalla que el tiempo que se tarda en dar la atención médica impacta en la sobrevida del paciente, por ello es importante acudir al área de urgencias del hospital más cercano si se siente dolor u opresión en el pecho, falta de aire, náuseas y sudoración, más aún si se tienen factores de riesgo como diabetes, hipertensión, obesidad o es fumador.

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