Mayra Franco Pasos es piñatera desde la cuna, al haber aprendido de sus padres este oficio
Mayra Franco Pasos es piñatera desde la cuna, al haber aprendido de sus padres este oficio

“La piñata es la diversión que nunca va a faltar”, dice Mayra Franco Pasos, piñatera desde la cuna.

Sus padres le enseñaron el oficio desde pequeña y ella los ayudaba, con el tiempo comenzó a hacer pedidos especiales.

Mayra comentó que elabora las piñatas con papel maché, por lo que siempre le pedían imágenes determinadas como estatuas o de índole religiosa.

Cuando su hija nació, exactamente hace 25 años, ella trabajó más de lleno en la elaboración de las piñatas, ya que era uno de los ingresos económicos que tenía para mantener a su niña.

Son casi 50 años en los que Mayra ha elaborado piñatas y en ellos ha sido testigo de sus cambios y ha sido partícipe de su evolución.

Por ejemplo, cuando era pequeña su papá hacía piñatas de barro y al casarse con su mamá empezaron a hacer piñatas con el “chilibito” del huano, porque ambos consideraban que las piñatas de alambre eran peligrosas para los niños.

Con el tiempo sus padres comenzaron a elaborar moldes para las piñatas.

Mayra comparte que hasta hoy las piñatas que realiza son las de molde, mejor conocidas como piñatas 3D, pero de unos cinco años para acá el furor por las piñatas de tambor ha sido tanto que ella se vio en la necesidad de aprender a elaborarlas.

Son fáciles de crear, dijo, pero le da su toque especial para hacerlas únicas.

Los materiales que se usan también van cambiando, refirió. Ahora muchos utilizan cartón en lugar de papel periódico, para el acabado emplea foami y brillantina.

Por el amor que ella le tiene a las piñatas trata de utilizar siempre los mismos materiales y hasta la fecha usa engrudo.

La piñata de tambor ha ido reemplazando a la de molde, la cual considera que es una artesanía.

La piñata es para todo tipo de gente, apuntó. Ha elaborado piñatas para niños, quinceañeras y hasta abuelitas.

Para ella una buena piñata tiene que aguantar los golpes porque es parte de la diversión, así todos pueden pasar y no se rompe con los primeros de la fila.

Sobre el proceso, remarcó que una piñata sencilla puede llevarle hasta dos días para elaborarla, las piñatas que son muy específicas y tienen ciertos detalles pueden llevarle siete días.

Para Mayra las más rápidas son las de caja, todo depende del clima.

Cuando hay sol les favorece, pero cuando hay humedad como en estas fechas deben pausar un poco, ya que las piñatas no se secan del todo.

De los precios, mencionó que varían de acuerdo con el modelo y aunque ha recibido comentarios de que los suyos son bajos, ella los mantiene así debido al costo de las fiestas, además que una piñata es diversión.— Ilse Noh Canché

De un vistazo

Trabajo fiel

Mayra Franco Pasos menciona que las piñatas son un negocio muy fiel, ya que hasta la fecha nunca le ha faltado trabajo y tiene clientes desde hace varios años, además que actualmente Facebook le ha sido una herramienta útil en la promoción de sus piñatas, ya que ahí todos pueden ver el trabajo que realiza.

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