César Serrano es un artista dedicado a preservar el uso del hompak o trompeta maya
César Serrano es un artista dedicado a preservar el uso del hompak o trompeta maya

En el vasto y rico mundo de la música ancestral, el hompak o trompeta maya destaca como uno de los instrumentos más antiguos del planeta.

Con un sonido enigmático que recuerda al didgeridoo australiano, el hompak no sólo es un instrumento musical, sino un símbolo de la conexión entre lo terrenal y lo espiritual.

César Serrano, un artista comprometido con preservar esta tradición, recorre diariamente el centro de Mérida compartiendo la historia y los sonidos de este fascinante instrumento.

El hompak ha sido un elemento central en la vida cultural de los mayas, utilizado en una variedad de ceremonias que van desde rituales sagrados hasta momentos de alerta en tiempos de conflicto.

“Su sonido es poderoso y resonante, llamaba a los guerreros ante un peligro y también establecía un diálogo entre lo terrenal y lo divino. Se forma como una serpiente arcoíris, el mundo material y el espiritual, era un instrumento que resonaba en la selva”, expresó.

Este instrumento, elaborado tradicionalmente con materiales naturales, era parte integral de la vida comunitaria, utilizada para marcar los momentos importantes y ceremonias que definían la vida de los pueblos mayas.

Con el paso del tiempo, el hompak ha enfrentado el riesgo de desaparecer, pero hoy se vive un resurgimiento gracias a la dedicación de artistas como César.

Él es un destacado constructor de hompaks, quien ha dedicado los últimos cuatro años a revivir este instrumento. Usando quiote de maguey del henequén, César ha perfeccionado su técnica para ofrecer un producto que respeta las tradiciones mientras integra su propia creatividad.

“Tardé dos meses en elaborarlo, ya que lleva tiempo tallar el grabado. Es un instrumento reforzado y es parte de mi trabajo”, comenta.

Cada hompak es único, con variaciones en su afinación y respuesta, lo que refleja la individualidad del artesano. Esto también significa que cada interpretación musical será diferente, aportando una capa de autenticidad y conexión personal al acto de tocar.

Dominar el hompak no es tarea fácil. Se trata de un instrumento de viento que presenta desafíos únicos, sobre todo respecto a la respiración y la técnica.

“El hompak tiene una escala pentatónica, lo que requiere adaptarse a un nuevo sistema tonal y patrones melódicos distintos”, explica César. Esta particularidad musical demanda un enfoque riguroso y una práctica constante.

Una de las habilidades más cruciales para tocar el hompak es la respiración circular.

César ilustra esta técnica de manera sencilla: “Imagina que estás inflando un globo. Soplas con fuerza para que se infle, pero cuando se acaba el aire, tienes que soltarlo y volver a inflarlo. Así, la respiración circular es como si pudieras seguir inflando el globo sin tener que soltarlo”.

Esta técnica permite que el músico mantenga un flujo de aire constante, lo que a su vez genera un sonido ininterrumpido.

Más allá de su uso ceremonial y artístico, el hompak también posee un carácter terapéutico.

Los sonidos que emite pueden inducir estados de conciencia especiales, proporcionando beneficios emocionales y espirituales.

En la actualidad, muchos músicos y terapeutas exploran las propiedades curativas de este instrumento, utilizándolo en sesiones de meditación y sanación.

En un mundo donde la música a menudo se desvincula de sus raíces, el hompak se erige como un poderoso recordatorio de la conexión entre el arte, la comunidad y la identidad cultural.

“El hompak no sólo se escucha, se siente en el cuerpo”, dice.— Sofía Vital Chablé

De un vistazo

Experiencia

César Serrano promueve el uso del hompak al tocar en todo el Centro Histórico de Mérida, donde los espectadores pueden experimentar la vibración y el sonido de una manera que trasciende la interpretación musical.