Se divierten y aprenden en familia durante la visita de un programa en una primaria de Mérida
El 45% de los alumnos de la primaria Jacinto Rosado Avilés tiene problemas de alimentación, pues el 20% presenta obesidad, otro 20% sufre de bajo peso y el 5%, de sobrepeso, según el diagnóstico del plan Tu Obesidad Bájala Ya (Toby) que ayer visitó esa escuela de la colonia Xoclán en Mérida, informó hoy miércoles el maestro Miguel Rendón Guillermo, fundador de ese programa itinerante.
Asimismo, Toby detectó que el 80% de los papás de ese colegio tiene problemas de alimentación, ya que el 52% sufre de sobrepeso; el 12%, obesidad de grado I; otro 12%, obesidad de grado II, y un 4%, obesidad mórbida o de grado III, destacó.
Toby visita a una primaria de Mérida
Por una mañana, los niños dejaron las aulas y sus papás, sus labores para compartir risas, abrazos, alimentos y aprendizajes durante la jornada de Toby que, con sus cuatro módulos, llegó a la cancha y otros espacios de la mencionada primaria.
Para la convivencia, padres y niños llegaron vestidos con los colores del Plato del Buen Comer Maya: rojo (alimentos de origen animal), naranja (semillas y leguminosas), amarillo (cereales y tubérculos) y verde (frutas) y formaron cuatro grupos que se turnaron en los módulos de Toby.
Los gritos corales, las risas compartidas al jugar o equivocarse en alguna instrucción, el júbilo al correr, y padres con rostros de amor y reflexión mientras abrazaban a su hijo caracterizaron al módulo Actividad Física, donde el mensaje fue que hacer ejercicio es divertido y se puede compartir en familia.
Bajo la guía del fundador de Toby, Miguel Rendón Guillermo, los niños junto con su papá o su mamá, un abuelo o un hermano jugaron con aros y también se acostaron dentro de un círculo para que su familiar los alce con ambos brazos; a su vez, los padres, además de jugar, abrazaron a su hijo e incluso, sentados, los acunaron en sus piernas.
Simultáneamente, otro grupo de niños y adultos, en un aula con aire acondicionado, tomó una plática sobre alimentación que les impartió personal del departamento de Vida Saludable de la Dirección de Bienestar del Ayuntamiento de Mérida; otro escuchó una charla sobre el Plato del Buen Comer y el otro grupo pasó a que les midan el peso y la altura.
Toby, el módulo de Alimentación
En la charla a los padres se les habla de la alimentación nutritiva y sostenible, o sea, se les invitó a preferir comidas que cuiden la salud de la familia y que sean amigables con el medio ambiente, informaron dos funcionarias de Vida Saludable que atendían una mesa con información sobre las etiquetas de los alimentos, los azúcares y los utensilios para medir porciones.
Por ejemplo, indicaron, se les recomendó consumir productos locales y de temporada, como las frutas, y se les comentó que la producción de carnes rojas (ganado) tiene un mayor impacto ambiental que la producción de carnes blancas (aves).
Toby, el módulo del Plato del Buen Comer Maya
A su vez, estudiantes de Nutrición de la Univesidad Mesoamericana de San Agustín (UMSA) presentaron el Plato del Buen Comer Maya.
El papá y su hijo comen y, con base en lo que observamos que trajeron, les damos recomendaciones sobre la alimentación de un niño, específicamente en uno de primaria, para que lo apliquen en su casa, la escuela y otros lugares, explicó Leónides Salazar.
Por ejemplo, agregó, les invitamos a reducir el consumo de frituras, jugos y refrescos, y aumentar el consumo de agua, leche y de alimentos ricos en fibra, como la tortilla o el pan integral.
También que en las tres comidas, principalmente en el desayuno, incluyan una proteína y una leguminosa, y que combinen el Plato del Buen Comer Maya, que es lo que tenemos más a mano, indicó Leónides, acompañado de Maricruz Gómez, Claudia Pool y Desiret Ek.
Toby, el módulo de Medición
Por su parte, Israel Dueñas, Yuridia Vargas, Mar Magaña y Diego Adame, alumnos del quinto semestre de Nutrición de la UMSA, atendieron el módulo de Medición, donde con básculas pesaron simultáneamente a cada niño y su padre y, luego, de pie junto a una pared les midieron la altura.
En esta actividad medimos el peso y la talla, comparamos los datos del niño y el adulto con una tabla de percentiles para ver si están acordes con su edad y, en su caso, si presentan desnutrición o sobrepeso; en unos días entregamos el resultado a los padres, explicó Israel.
Qué les gustó más a los niños
En breve sondeo, varios niños expresaron con unanimidad que lo que más les gustó y donde más se divirtieron fueron los juegos, como “el avión”.
Bien, hacer ejercicios con mi cuerpo, expresó Darién a las preguntas de qué le parecieron las actividad, qué le gustó o qué aprendió.
Estuvo muy padre, muy divertido; me gustó más ese de ahí (la matrogimnasia), aprendí que no debo comer mucha carne roja, dijo a su vez la niña Guadalupe.
Me gustó la plática sobre las frutas y verduras; aprendí que debo tomar mucha agua, de seis a ocho vasos al día, y a no comer carnes rojas, que sí se pueden ingerir pero pueden dañar tu cuerpo, compartió Alejandro.
Mateo, a su vez, dijo que “nos enseñaron a comer saluble y lo que es bueno para el cuerpo”, que aprendió que “el plato del Buen Comer trae proteínas y cereales”.
Leonel, de 11 años, indicó que “hoy nos divertimos y ya sé cuánto mido, no lo sabía, mido 1.51 (metros), también aprendí de las leguminosas y que el espelón tiene fibra”.
Los padres opinan de Toby
En cuanto a los padres, Dayana Herrera, mamá de Isabela, de primer grado, coincidió en que la actividad que más disfrutó fue la matrogimnasia.
Asimismo, expresó que “sí tengo conocimientos sobre los alimentos, y sería bueno que los niños también aprendan” a comer nutritivamente.
Preguntada sobre qué aprendió, contestó que “sí nos llamaron la atención sobre la comida que trajimos, entonces sí hay que cuidar más” (lo que les damos de comer a los hijos).

Don Gabriel también dijo que le gustaron más los ejercicios que compartió con su hijo, que la actividad es muy bonita, y que él aprendió sobre el valor de compartir con la familia y de pasar tiempo con los hijos.
Su hijo, Jesús, de quinto grado, expresó que “aprendió que hay que mirar para los dos lados si alguien está corriendo o, si no chocaran”, y que las actividades que más le gustaron fueron “el avión” y “el autobús”.
En “el avión”, padre e hijo se paran frente al grupo y el niño dirige a todos los que están sentados hacia la izquierda, la derecha, atrás o adelante o grita “turbulencia”, mientras que en “el autobús” varias filas de padres e hijos simulan un camión y van a la velocidad que les indican: lento (caminan), alto o a toda velocidad (corren).
Los anfitriones

Por su parte, la directora del plantel, Gladys Rocío Concha Solís, informó que atienden a unos 150 niños en seis grupos.
Durante las casi tres horas de actividades de Toby, los profesores Joany Ravell Pech (primer grado), Aisa Magaña (segundo), Mayra Escalante (tercero), Silvia Ayuso (cuarto), Danairy Ruiz Avilés (quinto), Génesis Novelo (sexto), Gustavo Gómez (educación física), Ángel David Aguilar Marín (educación artística) y Edith Hernández Balam y el psicólogo Rudy Moo Moo, ambos de Usaer, cuidaron a los niños como lo hacen en el recreo, por zonas asignadas.
Toby, un programa de todos
En entrevista al final de las actividades, realizadas ayer martes, el maestro Miguel informa que fundó Toby hace 15 años con la idea de detectar problemas de peso en los niños y, como hay que medirlos, invitó a los papás también y, poco a poco, añadieron las actividades para dar información integral.
Ahora Toby vincula a toda la comunidad, a todos, pues participan los niños, sus padres, los maestros de la escuela, la UMSA con estudiantes de Nutrición que hacen sus prácticas, y el Ayuntamiento que da una charla, el maestro jubilado Miguel, quien también destaca que desde hace 10 años lo apoya la maestra Gisel Vargas Cetina.
El seguimiento

Nosotros entregamos los resultados de la mediciones a cada escuela y ésta les da seguimiento; por ejemplo, hay colegios que establecen días de solo frutas y verduras, o ya no permiten los jugos en el plantel, indica.
También dice que ya platican con las nuevas autorides del Ayuntamiento de Mérida y de Bienestar federal para ver si podemos llevarles los casos de niños y papás con desnutrición o sobrepeso para que reciban atención de los servicios públicos.
Esperan llegar a más escuelas
En cada curso escolar, indica, visitamos unas 59 escuelas, de preescolar y primaria y de los turnos matutino y vespertino.
Por ahora, indica, ya agendaron visitar 18 colegios y “esperamos que más escuelas nos inviten para llevarles a los padres y los niños información para que mejoren su calidad de vida”.
Un segundo objetivo de Toby es mostrar que “los maestros de educación física no solo somos del patio de la escuela, (sino) podemos hacer muchas cosas como las que estamos haciendo hoy”, expresa el maestro Miguel.







































