Más allá de los logros, la carrera por la conquista del espacio exterior fue en la segunda mitad del siglo XX un detonante de la tecnología. El desarrollo de vehículos espaciales, equipos satelitales y otros instrumentos supuso la incorporación de grandes adelantos de la época para solucionar los principales desafíos que implicaba surcar el espacio.

Uno de los desafíos fue sin duda la forma de proveer energía constante y suficiente para asegurar el adecuado funcionamiento de los equipos. Fue así como se inició la era de la energía solar y de los paneles solares.

Hoy día, ante el alto costo y la contaminante producción de electricidad con combustibles fósiles, las energías alternativas, como la solar y la eólica, son una opción viable, no sólo por los beneficios medioambientales sino también por los económicos.

Al respecto, Francisco Alfonso González Arceo, director general de Perfect Home, dice que los próximos años serán determinantes en el futuro de las fuentes de energía. Añade que no se trata sólo de implementar sistemas fotovoltaicos, que son el fuerte de su empresa, porque hay otras energías limpias que también son valiosas, importantes y que aportan al desarrollo de las comunidades al reducir costos y prevenir daños ambientales.

“Lo ideal es que cada región cuente con las fuentes de energía que mejor le convengan”, destaca.

En el caso de la energía solar, González Arceo señala que en los últimos 60 años la producción ha evolucionado con mejores paneles, más ligeros, prácticos, funcionales, eficientes, etcétera, lo cual se agrega a sus “muchos beneficios económicos y medioambientales”.

Los paneles que hoy día se comercializan, explica, ofrecen diversas capacidades de rendimiento, desde 500 hasta 650 e incluso 700 Watts, como el novedoso TOPCon Bifacial, y su eficiencia mejora cada vez más. En los años 90 la eficiencia era de 12%, hacia 2011 ya era de 17% y ahora se habla de 26%.

El entrevistado explica que a mayor capacidad de un panel es menor el número de piezas necesarias para satisfacer las necesidades de una casa, un comercio o una industria, lo que se traduce en mejor optimización del espacio, menos interconexiones y con ello menos posibilidades de fallas.

Se requiere de seis a siete paneles solares de 500W para alcanzar la potencia de consumo energético habitual en una casa y se puede lograr el mismo resultado con menos piezas si su capacidad es de 700W cada una.

“Los paneles solares funcionan mientras están expuestos a la luz solar, alcanzando su mejor desempeño en las aproximadamente 5.5 horas de mayor iluminación del Sol, con una eficiencia de 80%”, explica. “Esta energía se consume en el hogar por ese tiempo, sin depender de la que llega de la red eléctrica, la cual se reactiva cuando ya los paneles no perciben luz del Sol”.

Añade que también hay sistemas de baterías para almacenar energía producida por paneles solares, a fin de utilizarla en caso de apagones, que “cada vez son más frecuentes y tener un respaldo en caso de una falla siempre será importante”.

González Arceo dice que para saber cuántos paneles requiere un hogar, es necesario conocer cuál es el promedio anual de consumo, específicamente en las horas de mayor exposición al Sol, para habilitar tantos paneles como sean necesarios para cubrir ese requerimiento. Resultado: “el recibo de consumo de energía eléctrica se reduce sustancialmente”.

En el caso de negocios, la industria o el campo, afirma que “mientras más grande es la estructura de paneles, mejor será el resultado”.

“Ahorro abismal”

Enfatiza que “el ahorro por el uso de paneles solares es abismal respecto de la energía que produce un generador a diesel”, lo cual, “además de ser atractivo desde el punto de vista económico, tiene el beneficio adicional de que se protege al medio ambiente al ser energía limpia que no tiene impacto negativos en el entorno”.— Emanuel Rincón Becerra

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