En países democráticos, las investigaciones periodísticas son base para que las instituciones de gobierno que combaten la corrupción realicen pesquisas a fondo, comprueben la información y manden a la cárcel a los corruptos. Pero en México, el gobierno de la 4T los ignora, borra las evidencias y quiere tapar la corrupción con un dedo, consideró el doctor en sociología Othón Baños Ramírez, académico e investigador de la Universidad Autónoma de Yucatán.
El Diario publicó anteayer que la Secretaría de Bienestar del gobierno federal informó, tras una serie de gestiones de petición de información, que invalidó los contratos de adjudicación directa a la empresa yucateca Comercializadora Realza por $728 millones, que la administración del ex presidente Andrés Manuel López Obrador otorgó para el programa federal Sembrando Vida.
En amplios y detallados reportajes sustentados en información oficial del gobierno, la Unidad de Investigación Periodística de Grupo Megamedia, Central 9, investigó el caso de una red de empresas yucatecas que de la noche a la mañana se convirtieron en proveedores de insumos de Sembrando Vida que operó la Secretaría de Bienestar federal y que dirigió en ese entonces el hoy gobernador Joaquín Díaz Mena en Yucatán.
Sin embargo, Díaz Mena se deslindó de toda responsabilidad porque argumentó que el programa Sembrando Vida lo manejó la oficina regional con sede en Chetumal, Quintana Roo.
Los reportajes de Central 9 sobre estos casos de corrupción están disponibles en la edición electrónica de Diario de Yucatán.
Entrevistado sobre este reportaje en específico, el doctor Baños Ramírez consideró que con la información del reportaje del Diario se puede ver que es un caso opaco, de falta de transparencia en el manejo de los recursos públicos y un caso más de corrupción, de los muchos que salen a la luz pública en el gobierno de la 4T.
“Este reportaje nos hace ver que la corrupción en el gobierno federal está más viva que nunca”, señaló.
“Está muy lejos del discurso oficial que repetía López Obrador y repite la presidenta (Claudia Sheinbaum) de que combaten y que no hay corrupción en el gobierno. Es una evidencia concreta de los mecanismos que utiliza la gente cercana y con poder en la 4T para encubrir la corrupción gubernamental”.
Autoridades, con la vista limitada a casos de corrupción
Dijo que desafortunadamente, en México las autoridades creadas para combatir la corrupción no hacen caso a los reportajes bien documentados del robo de los recursos públicos, cuando deberían de servir de base para una investigación a fondo oficial, porque precisamente para ello fueron creadas, para perseguir, esclarecer y castigar la corrupción en el gobierno.
Sin embargo, tristemente esto no ocurre en México.
Los sistemas anticorrupción no sirven para nada, no investigan, no persiguen a nadie, no han metido a la cárcel a todos los corruptos descubiertos.
“Desafortunadamente son instituciones creadas con un objetivo, pero en la realidad de los hechos no funcionan”, dijo. “No hay avances en el combate a la corrupción, al contrario, el gobierno de la 4T está desapareciendo instituciones relacionadas con la transparencia porque no quiere que se conozca las operaciones que realiza con dinero de los mexicanos”.
“Al desaparecer las instituciones, las que sobrevivan a estas reformas constitucionales que promueve la 4T no servirán para nada, están sometidas”, advirtió.
“Será algo terrible, la sociedad no podrá tener la certeza de cómo se combate la corrupción. Lo que ha hecho la 4T en combate a la corrupción son palabras nada más porque no está ocurriendo. Las instituciones creadas para combatir y castigar la corrupción no están haciendo su trabajo”.
Combate a la corrupción, solo en discursos
Baños Ramírez destacó que en países verdaderamente democráticos, donde impera las leyes y democracia, una investigación periodística, como la que realiza el Diario, sirve para que todo el mecanismo anticorrupción se active y realicen investigaciones serias y profundas hasta que corroboren la información publicada y finquen responsabilidades, si las hubiera. Sin embargo, en México, desafortunadamente no le dan seguimiento a estos reportajes sobre corrupción. Al contrario, el gobierno quiere borrar las evidencias y tapar la corrupción con un dedo.
“La 4T en vez de demostrar que es un gobierno que de verdad quiere combatir la corrupción, solo maneja un discurso, son palabras, nada de hechos reales de que combaten la corrupción”, señaló.
“El gobierno federal anterior (de López Obrador, fundador de Morena y creador del régimen de la 4T) repitió infinidad de veces que combate la corrupción, que ya se acabó la corrupción, que ya no hay corrupción en el gobierno de México, pero fueron un manejo mediático y palabras inventadas, porque en la realidad no se ve que la corrupción en el gobierno haya sido erradicada o disminuido”.
Pronosticó que esta corrupción que se vio en el sexenio anterior de AMLO va a estar peor ahora con la supremacía judicial y la supremacía legislativa de Morena “por lo que viene un oscurantismo enorme y terrible en el manejo de los recursos públicos en México.
“Esta supremacía de Morena viene a ser una tormenta que oscurece a todo México, igual como una tormenta que oscurece el desierto”, señaló.
“Será peor el oscurantismo gubernamental en este sexenio porque ahora que tienen la hegemonía completa, harán muchas cosas más de lo que hizo AMLO. No nos imaginamos hasta donde va a llegar la corrupción, porque se tolera, permite y oculta”.
