José Ángel Parra Ruiz, caracterizado como Santa Claus
José Ángel Parra Ruiz, caracterizado como Santa Claus

José Ángel Parra Ruiz tiene 19 años disfrazándose de Santa Claus para repartir alegría y sonrisas en los pequeños.

Apasionado por lo que hace, lleva esperanza y amor en Navidad, pero su andar como Santa Claus comenzó en 2005, recorriendo colonias y comisarías motivado por dejarles un grato recuerdo a los niños.

Él cuenta que mandó a hacer su propio traje de Santa, con su bocina y luces empezó a repartir dulces.

El hombre recuerda que recolectó juguetes con su propio dinero y después creó el proyecto del Taller de Santa, en el que involucró a sus amigos y familiares.

Según comparte, para sus recorridos cada 24 de diciembre recauda o compra juguetes y los reparte a bordo de una camioneta adornada con luces.

“Desde las 11 de la mañana hasta las cinco o seis de la mañana del día siguiente estoy repartiendo juguetes que cargo en la camioneta, el año pasado regalé 47 juguetes”, expone.

Este proyecto ha trascendido fronteras, destaca. Incluso gente de Estados Unidos se ha sumado como padrinos enviando regalos para los niños.

Algo en lo que es muy enfático es en que “no acepto dinero, nada de dinero, el único donativo que he aceptado es cuando me dan vales de gasolina para el trineo”.

En su momento, dice, se rentaba como Santa Claus en eventos y la ganancia se destinaba para comprar más juguetes y repartirlos.

Su labor le ha dejado varias anécdotas las cuales no solo tienen que ver con niños. Señala que en una ocasión, en un recorrido por el sur- oriente de la ciudad, en las colonias estaba llevando regalos a los niños en la camioneta.

“Entonces nos toca el alto en una esquina donde había un expendio de cervezas, una persona se acercó y me dijo: ‘a ti te quería encontrar’”, cuenta el joven.

“Veía en su rostro la molestia y me reclamó que jamás le llegó su muñeco Max Steel”, describe.

El veterano Santa Claus comenta que en aquella ocasión el sujeto le decía que “no era como yo y que me daba sus sabritas y su cerveza”.

Sin embargo, recuerda, “al (yo) no aceptarlo me dijo: me conformo con un abrazo y ahí quedó”.

Oportunidad de dar alegría

José Parra Ruiz comparte que cada diciembre siempre lo solicitan como Santa y lo han invitado a plazas. Pese a ello, se pasea en el centro de la ciudad y varios sitios. Lo que en su momento pudo ser un negocio para su beneficio se convirtió en una oportunidad de llevar alegría y esperanza a los pequeños que se ilusionan con estas fechas y la llegada del Santa Claus con sus regalos.