MÉRIDA.- Las festividades de fin de año, marcadas por la alegría y las reuniones familiares, traen consigo desafíos importantes para los albergues de animales en Yucatán.
“El Refugio de Philly y Lily”, dirigido por Glady Pérez; “La Casa de Aidita” y el “Hogar colitas MID”, por Julia Sosa Ortiz, albergan a decenas de perros y gatos rescatados, muchos de los cuales sufren estrés extremo debido a la pirotecnia y el ruido característico de esta temporada.
Una época difícil
Gladys Pérez comparte que diciembre es una época de mucha angustia. Con 32 perros y 34 gatos bajo su cuidado en “El Refugio de Philly y Lily”, destaca que los animales más viejos son especialmente sensibles a los estruendos. “Corren, se lastiman, se desgarran las uñas en las rejas… Es terrible”.
“He tenido que romper la herrería para desatorarlos. La gente no se da cuenta de lo que provoca su diversión”, expresa.
En “La Casa de Aidita” el panorama es similar. Con 45 perros en el refugio, muchos de ellos viejos, las noches de Navidad y Año Nuevo se convierten en un tormento.
“Tengo cuatro que empiezan a temblar apenas escuchan un volador. Se tiran, corren, no se hallan. Y cuando ladran todos al mismo tiempo, el estruendo es insoportable, tanto para nosotros como para los vecinos”, comenta la señora Aidita, fundadora de este albergue.
“La mayoría se asusta, pero algunos son más sensibles y se alteran al punto de poder herirse o escapar. Por eso utilizamos música y calmantes naturales para ayudarlos a estar tranquilos”, explica Julia Sosa, encargada de “Hogar Colitas”.
Precauciones ante adopciones por Navidad
Aunque en diciembre algunas personas buscan regalar animales, Gladys Pérez señala que las adopciones no son equitativas.
“La gente quiere cachorros para que crezcan con sus hijos, pero los perritos adultos o mestizos casi nunca son adoptados. Algunos llevan hasta siete años aquí, esperando un hogar”.
Según su experiencia, los perros de raza son adoptados rápido mientras que los mestizos quedan rezagados.
En albergues como “La Casa de Aidita” se prioriza la responsabilidad.
“Los estudiamos (a los solicitantes), platicamos con ellos para saber si realmente podrán cuidar al perrito”, explica doña Aidita.
Este compromiso es esencial para garantizar que los animales no terminen nuevamente en situación de abandono.
Actualmente “La Casa de Aidita” alberga 45 perros y varios gatos.
Julia Sosa recalca la importancia de asegurar que las adopciones sean responsables. Su refugio exige requisitos para garantizar que las mascotas serán queridas y atendidas.
Sobre el patrón de abandono de mascotas, en “Hogar Colitas MID” señalan que los perros geriátricos y enfermos son los que más sufren, mientras que las hembras son las más abandonadas: de los 50 perros en el refugio, 45 son hembras.
Invitación
Julia Sosa Ortiz invita a todos a conocer su refugio, donde junto con su familia, amigos y voluntarios trabaja incansablemente por ofrecer una vida digna a los animales rescatados.
“Es un esfuerzo de equipo, pero cada pequeño aporte hace una gran diferencia para ellos”, concluye.
Para aportar a estos albergues, puede contactarlos en sus redes sociales o. en algunos casos, acercarse por medio de los voluntariados.— KARLA ACOSTA CASTILLO
