El inicio de cada año trae consigo un desafío financiero conocido comúnmente como la cuesta de enero.
Este periodo, caracterizado por alzas en varios productos, presupuestos ajustados y una sensación de estrés económico, termina por afectar a varias familias.
La cuesta de enero, explica el maestro en Economía y Administración Álvaro Cano Escalante, se da luego de un fin de año muy abundante, en el que muchas personas recibieron aguinaldo, ahorros y compensaciones.
Ese ingreso adicional, continúa el especialista, permitió a muchas personas realizar gastos mayores como la cena de Navidad, el festejo de año nuevo, regalos… Sin embargo, cuando inicia el año los ingresos suelen volver a sus niveles normales.
“Cuando iniciamos el nuevo año tenemos un ingreso recortado y esa sensación de la capacidad de compra que traíamos a fin de año se ve drásticamente restringida. Nuestro consumo y nuestros gastos disminuyen drásticamente, y, en sentido económico-financiero, pesa mucho la comparación”.
¿Por qué sucede la cuesta de enero?
El maestro Cano Escalante señala que, si bien la quincena se siente más pequeña por el comparativo, la realidad es que probablemente se incurrió en gastos excesivos o adicionales que no estaban contemplados y que ahora hay que cubrir.
Por ejemplo, dice, se incurrió en préstamos y el uso de la tarjeta de crédito.
La sensación de que la capacidad para comprar disminuyó drásticamente y el haber adquirido créditos hacen que la cuesta de enero se sienta más pesada.
El experto señala que muchas de las compras a crédito comenzaron desde noviembre durante el Buen Fin, a las que hay que sumarle las realizadas en diciembre, y que se adquirieron pensando que con el aguinaldo se podría una parte.
“Lo del aguinaldo es, más allá de lo trágico, anecdótico, como la rifa del avión presidencial, que iba a servir para todo, así con el aguinaldo: se piensa que va a servir para todo; pero ahora, ya sin esa prestación, hay que cubrir esas mensualidades y pesa”.
El Blue Monday, un factor en la cuesta de enero
Un tercer factor, señala el entrevistado, es la parte psicológica o anímica. “La segunda y tercera semanas de enero se consideran, según las encuestas de bienestar subjetivo, como el periodo más depresivo del año.
Le llaman el ‘Blue Monday’, el lunes nostálgico. Todo eso se suma”.
A eso, continúa, se le puede agregar el hecho de que México en este momento está entrando en una fase muy fuerte y grave en términos macroeconómicos, donde se están reportando indicadores muy pesimistas, como la pérdida de empleos.
En cuanto al fenómeno inflacionario, el economista señala que aunque la política monetaria logró en cierta medida reducir la tasa, no se alcanzó el objetivo deseado.
“Es una tasa relativamente alta todavía, parece que se está saliendo de control la inflación en el caso de nuestro país, y se nota porque están aumentando más rápidamente los precios de muchas cosas: de alimento, de ropa…”.
Otro factor, indica, es que ahora muchas familias yucatecas de clase media compran en línea, por lo cual pagan impuestos adicionales, “y eso erosiona, poco a poco, peso tras peso, y aumenta la presión sobre los precios de los productos que estamos pagando”.
Para ayudar a sobrellevar, al menos las siguientes cuestas de enero, el maestro Cano recomienda que antes de la fiesta hay que pensar cómo acomodar las finanzas.
¿Cómo ahorrar en 2025?
“Esto viene bien para empezar a considerarlo en este año, que no es nada halagüeño, pero que, cuando una familia tiene un ingreso, aprendamos o entendamos correctamente el concepto de previsión y de ahorro”.
Hay que destinar un 5%, 10% o 15% del ingreso a un fondo de ahorro, y el resto gastarlo en lo que uno quiera, señala.
Un segundo punto es buscar la forma de que se ese ahorro se multiplique, no solo mirar ese dinero en resguardo, sino verlo en un sentido más de inversión.
Un tercer punto es que siempre que se compre un activo (por ejemplo, un televisor, un teléfono, una computadora o un automóvil) hay que conservarlo, mantenerlo bien, porque luego se puede revender y con ello recuperar parte del gasto.
Una cuarta recomendación es gastar inteligentemente y buscar la manera de que los gastos hormiga, que van comiendo poquito a poquito el dinero, se recorten.
“Medita bien en qué quieres gastar, si realmente te urge tenerlo o puedes posponerlo”, indica. El especialista señala que en términos económicos el país está entrando en una fase muy complicada.
Cuesta de 2025
“Cada vez son más las voces que lo señalan. Las alertas se están prendiendo”,señala por la cuesta de 2025.
“En lo personal, lo familiar y en la empresa donde estamos hay que empezar a tomar acciones y tener planes de contingencia porque estamos en el umbral de una recesión económica”, resalta.
“Si no tomamos ahora las medidas, no vamos a tener cuesta de enero, vamos a tener cuesta de 2025”, dijo.
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