San Sebastián es un Barrio Mágico de Mérida que desde el viernes 10 de enero está de fiesta.
Juegos mecánicos, el mercado, los puestos de ventas de alimentos y el parque esperan a los visitahntes en medio de una infraestructura urbana buena en términos generales.
En estos días se inició la repavimentación de la calle 75 desde la 78 hasta la 66-A. En breve se estrenará el asfalto al transitar por este conocido como “barrio bravo”.
La calle 77 hasta la avenida Itzaes tiene buena pavimentación.
En calles del barrio entre los cruceros 75 y 77 hay algunos defectos en el asfalto, como rajaduras, abolladuras, hundimiento y hasta pequeños huecos que por ahora no causan daños, solo pequeños vaivenes al transitar sobre estas arterias.
Tal es el caso de la calle 70 entre 75 y 77, justamente la que pasa por un lado del mercado de San Sebastián.
A primera vista no se nota el asfalto dañado en algunas partes, pero sí requerirá atención pronta de las autoridades para evitar que se conviertan en baches.
En algunas secciones se ven como parches.
Un crucero que ha sido un problema es el de la calle 66 con 77, el de la frontera del barrio de la Ermita con San Sebastián.
El asfalto es de bloques de concreto y no está parejo, se encuentra hundido en algunas partes y hay tapas de alcantarillado o de energía eléctrica que hacen un poco difícil transitar esos metros cuadrados, sobre todo si la dirección es hacia el sur, sobre la calle 66.
El paso peatonal frente a las canchas de San Sebastián sobre la calle 72 tiene una parte rajada.
El parque está limpio y cuenta con guardaparques. Alrededor se instalaron juegos mecánicos con motivo de los festejos en honor al patrono San Sebastián que iniciaron el pasado viernes.
El área de canchas y el parque se encuentran en buenas condiciones y son punto de encuentro de estudiantes de las escuelas que se ubican a la redonda. También en otras arterias han colocado pasacalles en señal de que están de fiesta.
En el rumbo hay maquinaria por las obras de repavimentación de la calle 75.
San Sebastián es un punto referente de visita a la ciudad, con sus problemas aunque con más atractivos, como es el caso de su antigua parroquia en la que se colocaron hileras de banderas de colores como señal de fiesta.





