A partir del sábado 1 de febrero las tarifas por el consumo del agua potable en Mérida tendrán un ajuste de entre dos y 3 pesos en tomas domiciliarias, y de entre nueve a 10 pesos para las comerciales y hoteleras.
Esto por entrar en vigor el aumento anual de las Unidades de Medidas y Actualizaciones (UMAS), según informó Francisco Torres Rivas, director de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado (Japay).
“No es un aumento de tarifas, aclaro. Desde hace años el Consejo de la Junta estableció que las tarifas del servicio de suministro del agua se fijan con base en las UMAS, y estas cada año se ajustan, lo cual obliga a aplicar ese ajuste a las tarifas, como se hará el primero de febrero”, precisó.
Sin embargo, en su opinión es necesario analizar las tarifas para poder atender las necesidades apremiantes que tiene en la infraestructura hidráulica de la Japay.
El director recordó que este año el ajuste de las UMAS se acordó que sea del 4.21%, y como cada año esto se aplica a partir del primer día de febrero.
Será precisamente en ese porcentaje que se aplicará a las tarifas del agua, en la fecha ya señalada.
El funcionario estatal indicó que por lo ya expuesto la tarifa más baja, que corresponde a las colonias populares y es de 62 pesos, próximamente se incrementará a 64 pesos, mientras que las zonas de clase media el mínimo que se paga son 77 pesos y se aumentará a 80 pesos.
En una tercera zona su precio más bajo es de 84 pesos y también aumentará tres pesos. Añadió que existen otras dos tarifas, que son la comercial, por la cual el mínimo es de 206 pesos, y la que se tiene para hoteles, que es de 239 pesos, por lo cual el ajuste sería de alrededor de nueve pesos para la primera y unos 11 pesos para la segunda.
Torres Rivas comentó que estas tarifas ya citadas son las mínimas, pero el cobro que al final se aplica depende de los metros cúbicos que se consuman.
Cobro más alto en los recibos de la Japay
Por otra parte, manifestó que algunos usuarios podrían notar que sus recibos llegaron con un cobro más elevado que antes, lo cual podría ser porque antes algunos “lectores” no realizaban su trabajo cabalmente.
Por no acudir a registrar la lectura de los medidores hacían estimaciones, y ahora cuando empiezan a “apretar tuercas”, hacer que sean responsables y cumplan con reportar lo real, es más de lo que antes les reportaban.
El funcionario estatal también pidió a los que tengan dudas de lo que se les cobra que acudan a las oficinas de la Japay y con gusto se harán las aclaraciones que sean necesarias.
