Rumbo al Día de San Valentín, los pequeños comercios de Yucatán enfrentan desafíos significativos en un panorama dominado por grandes supermercados y tiendas extranjeras.
María Trinidad Guerrero Jiménez, presidenta de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope), comentó que las expectativas para estas fechas están puestas principalmente en el sector de los regalos y las flores, aunque el impacto directo en las tiendas de barrio sigue siendo limitado.
“El 14 de febrero beneficia más a negocios especializados en detalles como flores, cenas románticas o actividades recreativas. Las tienditas locales no siempre forman parte de esta dinámica, pero deben estar listas para cubrir las necesidades básicas de último momento, como dulces, velas o artículos escolares”.
Esta fecha solía ser considerada importante para los pequeños comercios, ya que representaba una oportunidad para aumentar sus ventas y atraer más clientes.
El problema actual es el crecimiento de los supermercados, incluso en comunidades rurales, lo que ha golpeado a los pequeños comercios. “Hemos notado una caída en las ventas de entre un 30 y 40% en los comercios que tienen competencia cercana con estas grandes cadenas””, señala la presidenta de Canacope.
Esta situación obliga a los pequeños negocios a ser más estratégicos, como ofrecer productos preparados, por ejemplo, tortas para los empleados de los supermercados, o trabajar con emprendedores locales para diversificar su oferta.
Otro de los grandes retos para los pequeños comercios es adaptarse a las tendencias tecnológicas y digitales.
En el mostrador
La dirigente destaca que muchas de estas tiendas son atendidas por personas mayores, quienes enfrentan dificultades para manejar herramientas como aplicaciones o redes sociales.
“Buscamos apoyarlos, ya sea con capacitaciones o directamente ayudándolos a realizar trámites o pagos, pero es un proceso complicado porque prefieren recurrir a familiares o amigos para este tipo de cosas”, explica.
Una de las medidas impulsadas por la cámara es fomentar las conexiones entre pequeños emprendedores y comercios locales.
“Por ejemplo, si alguien hace dulces tradicionales, los promocionamos entre nuestras tiendas afiliadas. Esto no solo aumenta las ventas, sino que fortalece la red de negocios locales”.
La presidenta de la Canacope invita a jóvenes emprendedores a unirse a estas iniciativas, ya que su experiencia con la tecnología puede complementar la sabiduría de los comerciantes más experimentados. “Hacer equipo entre generaciones es clave para que los negocios pequeños crezcan y se adapten a los cambios del mercado”, subraya.
Como mensaje final, María Trinidad Guerrero Jiménez destaca la importancia de la unión y la creatividad para que los pequeños comercios sigan siendo parte fundamental de la comunidad.
“No podemos quedarnos estancados, debemos crear estrategias, apoyarnos entre nosotros y seguir promocionando lo que hacemos. Los pequeños comercios son el corazón de nuestra economía, y es responsabilidad de todos mantenerlos vivos”.
Para quienes estén interesados en formar parte de estas redes de apoyo, pueden contactar a Canacope al teléfono 9995-07-08-05.-
