Los Mayas Eternos celebraron el Día del Amor y la Amistad de una manera especial, siguiendo el lema de hacer el bien sin mirar a quién.
Esta agrupación, integrada en su mayoría por extranjeros residentes en Mérida, se dirigió al sur de la ciudad para regalar dulces, juguetes, zapatos y sábanas, respondiendo a un llamado para apoyar a quienes más lo necesitan.
El destino fue la invasión La Fuente, donde 200 niños habitan casas de láminas y requieren apoyo constante. Alrededor de 160 familias acudieron para recibir la ayuda.
El grupo, formado por 12 voluntarios, se encargó de organizar la distribución de los productos, colocando mesas para facilitar la entrega a la comunidad.
Pedro Tec, coordinador de Los Mayas Eternos, compartió que se entregaron 100 cobijas, de las cuales 60 eran usadas y las demás nuevas. También se repartieron 100 juguetes, con el objetivo de llegar en futuras ocasiones a 400, especialmente en áreas necesitadas.
Además, Los Mayas Eternos ya se están preparando para una nueva jornada de apoyo en la comisaría de Cholul, donde realizarán diversas actividades para beneficiar a los habitantes y entregarán 800 pares de zapatos en algunas escuelas.
Uno de los aspectos más destacables de Los Mayas Eternos es su trabajo en equipo, pues, aunque sus miembros provienen de diversas partes del mundo, todos se unen con un mismo propósito: llevar lo que más necesitan las comunidades, haciendo todo lo posible por marcar una diferencia.
Pedro confesó que algunos deportistas de talla mundial han viajado a Mérida para exclusivamente ayudar y, con la misma discreción, se regresan. Este grupo, que ha trascendido fronteras, demuestra día a día su labor humanitaria, siempre con la esperanza de ver a la sociedad salir adelante.
Los Mayas Eternos consideran que ayudando a la gente de alguna manera pueden retribuir el cariño y la acogida que han recibido de los yucatecos.





