Tras completar un proceso de formación, 54 personas de igual número de municipios se sometieron a evaluación y resultaron aptas para desempeñarse como jueces de paz.
Ellos fueron designadas por el Pleno del Consejo de la Judicatura del Poder Judicial del Estado y rindieron compromiso constitucional a ese cargo, con lo que se dio cumplimiento a lo establecido en el artículo 98 de la Ley Orgánica de este Poder.
En un comunicado se informa que en la ceremonia realizada en el auditorio del Centro de Instituciones Operadoras del Sistema Penal Oral y Acusatorio (Ciospoa), la presidenta del Tribunal Superior de Justicia del Estado (TSJE) y del Consejo de la Judicatura, María Carolina Canto Valdés, entregó el documento que acredita a estos ciudadanos como jueces de paz en sus poblaciones, cargo en el que estarán hasta el 16 de febrero de 2031.
Los jueces de paz nombrados son de los municipios de Abalá, Acanceh, Akil, Bokobá, Cantamayec, Cenotillo, Chemax, Chichimilá, Chicxulub Pueblo, Chikindzonot, Chocholá, Conkal, Cuncunul, Cuzamá, Dzan, Dzilam de Bravo, Dzilam González, Dzitás, Halachó, Hocabá, Hoctún, Huhí, Hunucmá, Kantunil, Kinchil, Maní, Maxcanú, Mocochá, Muna, Muxupip, Opichén, Oxkutzcab, Peto, Río Lagartos, Sacalum, Samahil y San Felipe.
La lista la completan y Santa Elena, Seyé, Sinanché, Suma de Hidalgo, Tahdziú, Tahmek, Tecoh, Tekit, Tekom, Tepakán, Tetiz, Tinum, Tixkokob, Tixméhuac, Tixpéhual, Tzucacab y Ucú.
El proceso que siguieron las personas recién nombradas jueces de paz consistió, en una primera fase, en un curso de capacitación sobre las funciones y responsabilidades en las materias competentes y un examen teórico, al que le siguió una segunda etapa en la que se impartió un taller práctico de formación para el puesto solicitado y únicamente, por tratarse del supuesto mencionado en la referida Base Décima Primera, fue necesario aplicar una prueba práctica para los casos de los aspirantes de los municipios de Abalá, Conkal y Chemax .
Los temas abordados en el curso fueron los relacionados con las materias familiar, civil, derechos humanos e igualdad de género, impartido por personal del Consejo de la Judicatura especializados en ellos.
En compañía del magistrado José Pablo Abreu Sacramento y de los consejeros del Consejo de la Judicatura, María Ely Farfán Flores, Claudia Pedrero Irabién, Níger Pool Cab y Álvaro Juanes Laviada, María Carolina Canto reiteró el apoyo del Poder Judicial del Estado a los jueces de paz para que desarrollen su función y los exhortó a ofrecer un servicio humano a los ciudadanos que acudan a ellos.
“Les pedimos apoyar a su comunidad mediante la resolución de los asuntos, de acuerdo con la cuantía y competencia que tienen, para que Yucatán siga siendo un referente de paz en donde se pondera siempre el diálogo, la amabilidad y la cordialidad”, expresó ante los presidentes municipales de Kinchil, Irving Pisté Canul; Tekit, José Antonio Sosa Hernández; Sinaché, Abril Palma Bacelis; Maní, Feddy Interián Bojórquez; Mocochá, Pablo Cutz Domínguez; Santa Elena, Galdino Poot Moreno; Ucú, Géner Pech León; Bokobá, Yaneli Ortega Canché y Huhí, Jaime Espínola Contreras.
En nombre de los jueces de paz que recibieron su nombramiento, Sergio Valencia Guillén, del municipio de Muna, indicó que este encargo representa una oportunidad de participar como un vínculo entre la sociedad y las instituciones, por lo que refirió que su compromiso es actuar siempre apegado a Derecho.
Primera fase
En el marco de la ceremonia de toma de protesta, la consejera María Ely Farfán Flores señaló que la designación de las 54 personas como jueces de paz es solo la primera etapa del proceso, ya que aún están pendientes los nombramientos de otros en 42 municipios del estado, los cuales de conformidad con el artículo 98 de la Ley Orgánica del Poder Judicial serán designados de la misma manera mediante la emisión de convocatoria pública.
