Una de las protestas feministas por la violencia creciente en su contra desde distintas vertientes, con considerable crecimiento en la digital
Una de las protestas feministas por la violencia creciente en su contra desde distintas vertientes, con considerable crecimiento en la digital

Los botones de pánico en zonas con altos índices de acoso callejero son una estrategia que la directora de Igualdad Sustantiva Yucatán, A.C., Kelly Ramírez Alpuche, considera útil, aunque aún deben evaluarse sus resultados.

Los botones de pánico que recientemente se implementaron en espacios que tienen altos índices de acoso callejero.

La activista destaca el hartazgo social ante la violencia y el robo, lo que ha llevado a vecinos a organizarse en grupos de vigilancia.

Kelly Ramírez advierte que la falta de procesos eficientes en la justicia representa un retroceso en la igualdad sustantiva.

Señala que la gentrificación abona a la violencia, pues el arribo de extranjeros eleva el turismo sexual, el acoso y afecta la economía local, encareciendo la canasta básica y desplazando a la población local.

Aclara que no es xenofobia, sino un fenómeno económico que privilegia a los foráneos sobre los nacionales, y también menciona que las nuevas generaciones tienen mayor apertura a la salud sexual, mientras que los adultos aún rechazan los métodos anticonceptivos.

Es un efecto bola de nieve, si hacemos un análisis de la violencia de género, hay otros factores sociales que aumentan la violencia.

El aumento de la canasta básica, el desplazamiento de las personas locales, el territorio invadido, la explotación económica, laboral y social, manifiesta que son parte de lo que trae la gentrificación, y todo ello afecta a la mujeres y a la población en general.

Finalmente, destaca la importancia de que se discutan en el Congreso las iniciativas para la despenalización del aborto en Yucatán, tema que su organización apoya como parte de los derechos sexuales y reproductivos.

Comparte que el trabajo que realizan con juventudes en escuelas universitarias les ha permitido ver que la mayoría de los jóvenes tienen más apertura a realizarse pruebas de VIH sífilis, hepatitis B, o usar condones internos o externos.

Sin embargo sigue habiendo rechazo en los adultos, lo que pudieron observar en una campaña en la que se estuvieron regalando condones a los adultos y no querían tomarlos, algo muy marcado en la brecha generacional.

Apunta que como organización están en espera de que puedan ser votadas las iniciativas que se entraron a comisiones del Congreso, para despenalizar el aborto en Yucatán, algo que apoyan como parte de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

Aumento en la violencia digital

La violencia hacia la mujer se elevó 60% en las redes sociales de 2023 a la fecha, revela el colectivo Igualdad Sustantiva Yucatán
La violencia hacia la mujer se elevó 60% en las redes sociales de 2023 a la fecha, revela el colectivo Igualdad Sustantiva Yucatán

Se ha registrado un incremento de la violencia digital contra las mujeres del 60%, de 2023 a la fecha, aunque en muchos casos se han interpuesto las denuncias, los procesos duran muchos años para que se dicte sentencia, indica Kelly Ramírez Alpuche, directora de Igualdad Sustantiva Yucatán, A.C.

La activista señala que el incremento de la violencia en las redes sociales, sobre todo en 2024, tiene relación con la gentrificación, lo que ha incrementado la exposición de datos personales en plataformas como Telegram, en la que se comparte contenido sexual.

También asegura que los reportes a este respecto se han incrementado particularmente en escuelas universitarias.

La dirigente precisa que el aumento de 2023 a la fecha ha sido del 60%, estadística que han podido obtener, debido a que dan acompañamiento a las víctimas para la realización de la denuncia, sin importar si ésta procede o no, y si hay un seguimiento o no por parte de las autoridades, pues es necesario hacerlo para evidenciar el problema que se enfrenta, aunque las denuncias por violencia en general tardan cuatro o cinco años, incluso más, para obtener una sentencia.

“Hemos notado que la realización de las denuncias cansa a las víctimas, porque no hay un seguimiento de la violencia digital, las estadísticas de seguimiento de estos casos son bajas”, dice.

Además, explica que este tipo de violencia no solo se refiere a compartir contenido íntimo, sino también a la exposición de datos personales, como direcciones de casa o el sitio donde trabajan, el número telefónico.

También se incluyen el acoso sexual en redes sociales, y el envío de mensaje de tipo sexual en Messenger o Instagram, que ocurren en su mayoría hacia las mujeres y las personas de la diversidad sexual.

En este último rubro, apunta que los hombres gays que son víctimas de violencia digital en aplicaciones creadas especialmente para este grupo no denuncian, pues hay una revictimización y porque en general no hay una cultura de denuncia en los hombres.

Otro asunto que les causa preocupación es el aumento de robos a mujeres con violencia sexual o abuso sexual, ya que hay acercamientos en las calles de individuos que mediante tocamientos a las víctimas las distraen para poder robarles, destaca.

Algo similar sucede con los robos a casa habitación, pues ahora los delincuentes identifican los predios en los que las mujeres viven solas, y entran no sólo a robar, sino a cometer abuso sexual.

La organización que dirige ya tiene dos reportes de esta situación en estos dos primeros meses del año.