Vecinos de El Prado Chuburná hacen un llamado a las autoridades para atender una serie de problemas que afectan al fraccionamiento, como la falta de cajones de estacionamiento en un restaurante, cuyos clientes se estacionan sobre una estrecha calle que da acceso a la zona habitacional.
Esto derivó en un retraso importante de los servicios de emergencia ante el incendio de una casa, pues a falta de espacio no podían ingresar, minutos que costaron la vida de un adulto mayor.
Aunado a ello, los vecinos se enfrentan a otros problemas, como altos niveles de ruido a horas inapropiadas producto del mismo restaurante, y la circulación a alta velocidad dentro del fraccionamiento.
Por ello, solicitan la instalación de topes ahí y sobre la calle principal de entrada y salida al fraccionamiento, pues es imposible salir en las condiciones de tránsito actuales.
También requieren apoyo para controlar una colonia de gatos que han desplazado la diversidad de fauna, y ocasionan suciedad y peste al romper las bolsas de basura que los vecinos sacan para la recoja.
Inquietud ante incendio en Mérida
El incendio que afectó a una pareja de adultos mayores el 24 de febrero pasado despertó la inquietud de los lugareños y sacó a relucir los diversos problemas que les afectan, por lo que se han movilizado para tratar de ser escuchados.
Los vecinos recordaron el incendio que afectó un domicilio del fraccionamiento —de lo cual dio cuenta el Diario— derivó en la muerte de uno de sus propietarios, un hombre de 67 años, quien falleció a causa de inhalación de humo y quemaduras de segundo grado, mientras que la esposa, de 60 años, pudo ser rescatada con vida.
Los minutos son vitales ante estas situaciones, pero los servicios de emergencia no pudieron ingresar de inmediato porque en la calle de acceso al fraccionamiento había varios vehículos estacionados, clientes del restaurante en la esquina de la calle 13 con 30.
Por sus dimensiones los equipos de emergencia no podían pasar, lo cual lograron tras varias maniobras, con los resultados ya comentados.
Los vecinos explican que la calle 30, por la que la mayoría entra en el fraccionamiento dada la distribución de las calles internas, es de dos carriles: si una fila de autos se estaciona de un lado, solo queda un carril para entrar y salir.
La situación vivida despertó las alarmas y el sentido de urgencia para que se haga algo ante el problema, pues si un hecho similar llega a pasar no desean que el final sea el mismo o peor, sino que haya una respuesta pronta y paso para los servicios de emergencia.
El miércoles por la noche sostendrán una reunión con el diputado del II Distrito, David Valdez, representante en el Congreso de este sector, a quien plantearán los problemas que enfrentan.
Entre otras cosas solicitarán la construcción de topes sobre la calle 13, que es muy transitada y de doble sentido, por lo que cuando intentan salir del fraccionamiento por la calle 30 les es prácticamente imposible.
Según explicaron, cuando quieren doblar a la derecha rumbo a la glorieta de los Cantaritos hay algunos conductores que les dan paso, pero si quieren doblar a la izquierda es imposible y deben irse a la derecha, llegar a la glorieta, rodearla y retornar para transitar sobre la calle 13 rumbo al oriente.
También requieren de topes al interior del fraccionamiento, en los extremos del parque de Los Tamarindos, por controlar el exceso de velocidad a la que algunos circulan.
Otro asunto que quieren que se atienda es el ruido a altas horas de la noche por parte del mismo restaurante de la esquina de la calle 13 con 30, y de lo que se tiene evidencia.
Evidencia de venta de alcohol a menores
Una vecina afirma que también tiene evidencia de venta de alcohol a menores en ese sitio. Aunado a la basura de ese predio no recolectada, lo cual genera la presencia de ratas que han llegado hasta su casa.
El dueño del restaurante tiene estacionado en la calle conflictiva un food truck que por ahora no funciona, pero que influye en la falta de espacio.
Unos días después del incendio en el hogar de una pareja el restaurante registró una fuga de gas, lo que de nuevo los puso en la mira de los vecinos.
Detrás del restaurante sobre la calle 11 están construyendo seis departamentos que al parecer no tienen espacio de estacionamiento, lo que agravaría más la saturación de las calles, por lo que también quieren apoyo para verificar este hecho y, en su caso, que la autoridad les exija considerar esos cajones.
Una gran colonia de gatos que se apoderado del fraccionamiento es otra de las situaciones que enfrentan.
Aunque hay vecinos que mandaron a esterilizar a algunos de estos animales con sus propios recursos también los alimentan, de manera que se ha vuelto un problema porque cada vez hay más gatos.
Estos animales defecan y orinan en los jardines de los vecinos ocasionando una peste continua, rompen las bolsas de basura que sacan los días de recoja y han acabado con la fauna que antes había en la zona, como diferentes tipos de aves y zarigüeyas.
Los lugareños saben que la solución es la esterilización y dejar de alimentar paulatinamente a los gatos para que éstos se dispersen y busquen otros sitios donde estar, por lo que se quiere exponer el caso ante todos los vecinos, a fin de concienciar sobre los problemas que causa esta colonia de gatos, y quienes los alimentan dejen de hacerlo.
Así, esperan que sus demandas sean atendidas.
