Estudiar en el extranjero brinda a los jóvenes una experiencia enriquecedora que impacta tanto su desarrollo personal como profesional, pues desarrollarán habilidades interculturales, ganarán independencia y fortalecerán su personalidad, aseguró Anne Brincat, representante de la embajada de Francia.
“Una persona que estudia en el extranjero, con otra metodología, otro idioma y la posibilidad de realizar prácticas profesionales en laboratorios o empresas, regresa a su país con un amplio abanico de opciones”, destacó la entrevistada, quien es responsable de la oficina de movilidad académica de educación superior en Francia.
Este organismo que representa facilita la movilidad académica de estudiantes internacionales en el país europeo.
Los jóvenes que estudian fuera de su país desarrollan una gran capacidad de adaptación a cualquier cultura empresarial o de investigación, dijo.
“Son cualidades para toda la vida, reconocidas y valoradas en el ámbito profesional. Además, dominar un nuevo idioma se convierte en una ventaja competitiva importante para los egresados”, enfatizó.
Cada año, alrededor de 2,700 visas estudiantiles se tramitan en México para todos los niveles académicos. De estas, 70 corresponden a alumnos yucatecos, mientras que en la región del sureste la cifra asciende a 150, con una mayoría de solicitantes provenientes de Yucatán.
Anne Brincat recalcó que los estudiantes yucatecos se distinguen por obtener más becas de excelencia otorgadas por el gobierno francés, la Unión Europea y la embajada de Francia, especialmente aquellas que permiten obtener al alumno una doble titulación porque se promueve la creación de convenios entre instituciones mexicanas y francesas.
El proceso de admisión está abierto para licenciatura, maestría y doctorado, y “nosotros proporcionamos toda la información sobre cómo funciona el sistema y guiamos a los estudiantes”.
Los interesados deben definir primero qué desean estudiar y cuál es su proyecto académico.
“Yo los acompaño para determinar qué formación les conviene y qué requisitos deben cumplir, como el nivel de inglés o francés”, manifestó.
El proceso de postulación se realiza de manera digital mediante una plataforma gubernamental, que permite aplicar hasta por siete maestrías, sin la necesidad de enviar documentos físicos a Francia.
Una vez aceptados, los estudiantes pueden acceder a diversos beneficios, entre ellos: Seguro social gratuito con consultas médicas incluidas. Apoyo económico para renta y alimentación en restaurantes universitarios. Derecho a trabajar hasta 20 horas semanales y remuneración obligatoria para prácticas profesionales de más de dos meses.
Además, los graduados de maestría o doctorado pueden permanecer un año más en Francia para buscar su primer empleo relacionado con sus estudios.
Las maestrías suelen tener una duración de dos años, aunque algunas pueden completarse en 18 meses. En tanto, el doctorado dura mínimo tres años.
Para estudiar en Francia, lo más importante es la motivación del estudiante, ya que existen diversos apoyos disponibles. Incluso, quienes tienen solo bachillerato pueden postularse a una licenciatura, puesto que existe la validez mutua entre los títulos franceses y mexicanos, lo que elimina la necesidad de trámites de equivalencia.
Los interesados pueden consultar más información en la página mexique.campusfrance.org.
