El clima cálido y húmedo de Yucatán contribuye a la proliferación de diversas plagas, sobre todo, cucarachas y garrapatas, señala Youssef Antonio Quiñones Tamay, propietario de CER-QUIN y experto en control de plagas.
En entrevista con el Diario, Quiñones Tamay dice que las plagas más frecuentes en Yucatán incluyen cucarachas (alemanas y americanas), garrapatas, moscas y mosquitos, y que no solo son molestas, sino que también pueden representar riesgos para la salud de las personas.
“El calor y la humedad influyen en su aparición, ya que buscan agua y frescura para sobrevivir“, explica el especialista. Además, los ciclos de reproducción de estos insectos los hacen persistentes en el tiempo, incluso si se utilizan insecticidas comerciales.
¿Cómo saber si ya tengo una plaga en casa?
Uno de los errores más comunes, señala, es subestimar el problema hasta que ya es difícil de controlar.
“Si ya ves cucarachas en el día o cuando, literal, ya comen con nosotros en la mesa, eso ya es una situación de plaga”, advierte Quiñones Tamay.
Otro indicio de que se necesita ayuda profesional es cuando se observan numerosas picaduras o ronchas en el cuerpo.
El especialista distingue entre dos tipos de fumigación: la de infestación y la de mantenimiento. La primera se da cuando la plaga ha perdido el miedo al contacto humano, mientras que la segunda se realiza de manera preventiva para evitar que la infestación se propague.
Quiñones Tamay señala que la clave para evitar la presencia de plagas en casa es la limpieza.
“Lavar los trastes en la noche, evitar charcos de agua, mantener ordenados los espacios y no dejar restos de comida son medidas básicas”. También se recomienda contar con un controlador de plagas integral que haga un monitoreo constante y adecuado de la situación.
El proceso de control de plagas debe ser sistemático y estructurado. “Nosotros comenzamos con un diagnóstico inicial, luego hacemos una revisión a los siete días, después a los 15 y finalmente al mes. Esto nos permite determinar la plaga específica, su hábitat y el tratamiento adecuado”, detalla Quiñones Tamay.
Muchos creen que basta con rociar insecticida en el hogar para acabar con el problema. Sin embargo, esto solo elimina a los insectos adultos sin afectar los huevos o larvas, lo que permite que la plaga vuelva a surgir con el tiempo.
“Algunos productos comerciales tienen un efecto de ‘volteo’, lo que significa que matan al insecto al instante, pero no interrumpen el ciclo de reproducción. Para eso se requiere un tratamiento profesional”, explica el experto.
El calor y la humedad no solo favorecen la aparición de plagas comunes, sino que también contribuyen al aumento de especies como las garrapatas.
“Cuando hay temporada de lluvias, aumenta la cantidad de insectos, lo que también genera la aparición de depredadores naturales, como los sapos, que ayudan a controlar plagas como las moscas”, indica Quiñones Tamay.
Aunque en la región no se han encontrado plagas inusuales, sí existen especies resistentes y potencialmente peligrosas, como la viuda negra y algunas especies de roedores.
Un caso interesante es el de la araña patona, que aunque es temida por muchas personas, es un depredador natural de cucarachas y puede ser benéfica en ciertos entornos.
¿Cuánto tarda en desaparecer una plaga?
Erradicar una infestación no es tarea de un día. “El proceso puede tardar entre 15 y 45 días, dependiendo del tipo de plaga y su ciclo de vida“, señala Quiñones Tamay.
Además de las fumigaciones tradicionales, existen geles y polvos de larga duración que ayudan a prevenir futuras infestaciones.
Por último, el experto enfatiza la importancia de buscar ayuda profesional en caso de infestaciones graves y evitar remedios caseros peligrosos. “No mezclemos productos tóxicos sin conocimiento, ya que podemos poner en riesgo nuestra salud. Lo mejor es acudir a un especialista”, concluye.
