• Venta de pescados en el mercado Lucas de Gálvez. A la izquierda, la oferta de limón, que se usa como un complemento para los alimentos
  • La temporada de Cuaresma no solo influye en el consumo de pescados y mariscos, sino en el abastecimiento del hielo necesario para conservarlos

El abastecimiento de hielo podría determinar el futuro de nuestras ventas, señalaron los comerciantes de pescados y mariscos de los mercados de Mérida ante la cercanía de la temporada de calor y el aumento del consumo de ese producto, que también emplean para conservar su venta diaria.

Aunque las ventas son buenas y aún mantienen sus precios, los comerciantes temen una posible saturación en la compra de hielo debido al calor que se avecina.

A pesar de estar preparados con congeladoras, el uso constante de hielo, incluso en temporadas frías, sigue siendo un reto año tras año, comentó Josué Acosta Caamal, vendedor de productos marinos.

“Cuando llega la temporada de calor utilizamos más hielo de lo habitual, y eso nos sale muy caro”, refirió.

Aunque haya buena demanda tratan de mantener la mercancía en cantidades pequeñas para venderla al día y reponerla al día siguiente, expresó el locatario.

Eso también implica reponer tanto como lo pudieran solicitar los clientes. “Cada año nos sucede ese detalle: el desabasto de hielo”.

Tanto Acosta Caamal como otros vendedores señalaron que han observado cómo las personas que se encuentran en las playas bajan a la ciudad solo a comprar hielo cuando no lo hallan en esas zonas del estado, lo que genera un mayor consumo y en repetidas ocasiones desabasto.

Con todo, consideran que la manera en que se están preparando es una buena opción, como refirió el entrevistado: “Manejamos refrigeradores eléctricos para conservar el producto, a lo que no podemos meter ahí le agregamos hielo, pero en pocas cantidades”.

El comerciante señaló que “sigue siendo necesario el uso del hielo” para compensar si sus sitios de resguardo se saturan de productos.

No obstante, expusieron que a toda costa buscan mantener y brindar un producto fresco como prioridad.

Si bien estas acciones no eliminan el riesgo de un posible desabasto de hielo, es un hecho que la falta de este elemento podría determinar el rumbo de las ventas.

Los comerciantes de mariscos han experimentado un aumento en sus ventas, siendo los productos más demandado la cabeza de pescado a $80 y el cazón a $100.

En este último producto, requerido para un platillo emblemático de la región que es el pan de cazón, se han hecho ajustes de precio.

Según los oferentes de mariscos, el precio del cazón se ha incrementado unos $15 por kilo, pues antes de la Cuaresma se podía encontrar en los mercados a $85.

Respecto a los filetes se mantienen desde $140 el kilo, dependiendo de la especie, y el camarón en $240.

Alternativas para los mariscos

Además, los vendedores del área de pescados y mariscos del mercado Lucas de Gálvez comentaron que otras especies marinas que gozan de la preferencia de los compradores son el pulpo crudo, así como pescados enteros como el huachinango, la rubia y el pargo.

De acuerdo con los comerciantes, sus ventas han ido en aumento y se calcula que en últimas fechas han aumentado en promedio un 15%.

Sin embargo, entre ellos hay la esperanza de que conforme se acerque la Semana Santa haya un incremento mayor en la demanda de productos marinos, aunque esperan un repunte importante durante la última semana de abril.