• Arriba, parte de los canes que desfilaron en el paseo infantil del Carnaval. A la derecha, Benito, uno de los soberanos caninos en el desfile del Viernes de Corso

Cuando se adopta una mascota ¿quién le cambia la vida a quién? En muchas ocasiones, son ellos quienes transforman la vida de sus dueños de manera positiva.

Durante el Carnaval, la comparsa de los soberanos caninos fue muy esperada, aplaudida y bien recibida por el público. Sin embargo, detrás de estos pequeños reyes hay historias de rescate, pues muchos fueron salvados de un futuro incierto e incluso de una muerte segura.

La adopción y la tenencia responsable fueron temas en los que todos coincidieron los dueños de primeros soberanos caninos de las carnestolendas. También dejaron claro que los animales no son juguetes, sino seres sintientes que merecen una vida de calidad, sin llegar a humanizarlos.

Beatriz Castro es la dueña de Tomate, un can con quien ha compartido siete años y que nació sin músculos en la pata trasera izquierda. Debido a su condición, nadie lo quería. “Hasta entre los perros existe la discriminación”, comentó Beatriz.

Sin embargo, cuando Tomate llegó a su vida, todo cambió. “Me enseñó que no hay límites ni barreras. Aunque le cuesta caminar sin silla de ruedas, recorre toda la casa sin problemas”.

Además Tomate es un “atleta” que ha participado cinco años consecutivos en la Carrera Megamedia. Beatriz deja un mensaje claro: “Adopta, no compres. No importa la raza, sino el amor que puedes dar y recibir”.

También exhortó a la ciudadanía a esterilizar y cuidar a sus mascotas y recordó que adoptar es una responsabilidad de muchos años.

Familia

Por su parte Leyenda es una perra mestiza adoptada en el Centro Municipal de Atención Animal (CMAA) por Addy Téyer y su familia. “Mis hijas dicen que ahora nuestra familia está completa porque tenemos a Leyenda”, contó Addy.

Antes de adoptar, analizaron sus posibilidades y limitaciones, algo que recomienda a quienes estén considerando hacerlo.

El proceso de adopción fue sencillo: expusieron sus puntos y conocieron a Leyenda. “Desde el primer momento se dejó llenar de amor. Fue ella quien nos eligió”, recordó. Ahora, la perrita llena de alegría a la familia y pone de buen humor a todos. Sus hijas incluso afirman que es “el mejor día de sus vidas” cada vez que Leyenda les da la patita.

Rescatada de un criadero donde iba a ser sacrificada por no cumplir con los estándares, Bolita encontró un hogar con Elizabeth Morales Barbudo. “Llegó en un momento en el que necesitaba apoyo emocional, y sin saberlo, fue ella quien me brindó amor y fuerza”, contó.

Bolita también unió más a la familia, pues todos contribuyen a su educación canina. Resultó ser una estrella en pasarelas y competencias, algo que la familia disfruta apoyar. Ella enfatizó que rescatar o adoptar no es suficiente; hay que brindarles un estilo de vida adecuado sin humanizarlos.

“Educar no es humanizar, vestirlos tampoco, pero hay que hacerlo con responsabilidad”, señaló.

Para Ana Carolina Dzul Centeno, adoptar a Cata, una chihuahua, fue un punto de inflexión. “Nunca imaginé todo lo que viviríamos juntas”, confesó. Aprendió sobre tenencia responsable, educación canina y el equilibrio entre cariño y disciplina.

Personalidad

Ana enfatizó que antes de adoptar se debe considerar si se tiene el tiempo y los recursos para darle una vida digna. “Cada perro es único. Adoptar no solo cambia su vida, sino también la nuestra”, mencionó.

Tras la pérdida de otra mascota, Naomi Torres Quijano adoptó a Aslan, quien se convirtió en un pilar en su vida.

“Me cambió drásticamente, porque fue la primera vez que tenía un perro bajo mi responsabilidad”, contó.

Su rutina se transformó al atender las necesidades de Aslan, y su familia también cambió su percepción sobre los perros. “Antes pensaban que estorbaban; ahora saben que vienen a dar amor y a ser parte de la familia”, explicó. Además, gracias a Aslan, varios de sus familiares se animaron a adoptar.

Sayra Medina Can atravesaba una depresión cuando Benito y su hermano llegaron a su vida. “Fueron mi rayo de luz. Al estar pendiente de sus necesidades y cuidados, encontré el impulso para salir adelante”.

Con ellos, Sayra aprendió sobre la comunicación con los animales y sobre las necesidades especiales de algunos perritos. Benito tiene una condición en su válvula pulmonar, lo que requiere cuidados veterinarios específicos. “No todo es la parte bonita; hay que estar preparados psicológica y económicamente antes de adoptar”, advirtió.

Conexión

Desde que María Buenfil Hernández conoció a Margaret, sintió un vínculo inmediato. “Hicimos un clic impresionante, nuestras personalidades son muy parecidas”, comentó.

Ya han pasado siete años desde que Margaret se convirtió en parte de su vida, tiempo en el que ha aprendido sobre tenencia responsable y bienestar animal. “Adoptar es una segunda oportunidad tanto para ellos como para nosotros”, aseguró.