Muchos habitantes de la región, principalmente los yucatecos, heredaron de los abuelos el aprecio por la vegetación y esas generaciones antiguas lo demostraron con un arbolado verde en sus patios grandes, que les daban frutas y plantas medicinales, rememoró al Diario el biólogo Carlos Trejo Torres, jefe del departamento de Arbolado Urbano del Ayuntamiento de Mérida.
También consideró que esa cultura ancestral se debe retomar hoy, a fin de contar con la suficiente educación para cuidar los árboles y las áreas verdes de la ciudad, así como evitar daños a la infraestructura verde como ocurrió con la destrucción de 25 plantas de la calle 60, caso que desafortunadamente quedó impune.
“Somos testigos de los patios grandes de las casas de los pueblos, de las colonias de Mérida donde son zonas arboladas.
Tenemos esa cultura milenaria y centenaria en la que disfrutamos del patio y de sus árboles, sobre todo frutales.
Sin embargo, es bien sabido que conforme pasaron las décadas, cada vez la gente está más alejada de esa costumbre”, indicó.
“Tenemos que volvernos a conectar a esa tradición de los árboles frutales en los patios con terreno. Los patios de la casa de mi abuela y mi tía eran preciosos y arbolados. Entonces, tenemos que transmitir a los niños y los jóvenes de hoy que sigan apreciando los árboles”.
“Sí tenemos la cultura y el aprecio por los árboles, pero desafortunadamente, cada vez nos distraemos más con las modernidades”.
Trejo Torres manifestó que en todo espacio se puede plantar un árbol idóneo y nativo para embellecer los parques o campos deportivos.
De hecho, el vivero Cuxtal produce especies perennifolias que no tiran sus hojas en temporada de sequía, al contrario, mantienen su follaje verde y eso es garantía de sombra y mitigación de la alta temperatura.
“Yo creo que estamos bendecidos por tener mucha gente interesada en el medio ambiente, pero tenemos que arreciar e intensificar la reforestación y conservación de la vegetación, porque ya vivimos una crisis ambiental.
Esto ya no es un problema, es una crisis y para que la crisis se revierta o se arregle, hay que tratarla como crisis, con urgencia, no como moda. No debe ser moda el tema del arbolado sino una tradición permanente”.
¿Qué se necesitaría para mejorar el medio ambiente o la infraestructura verde?
“Una de las cosas que se necesita para mejorar nuestro ambiente es aprender sobre cómo puedo conservar mi área verde, porque estamos en seca. ¿Qué pasa en seca? Todo queda gris, ¿no? Esa es nuestra naturaleza, así queda nuestro monte”, puntualizó.
“Pero si nosotros queremos que haya verde alrededor de nosotros, podemos escoger de la naturaleza, porque sí hay algunas plantas que se mantienen verdes”.
El experto explicó que “podemos escoger de esos árboles nativos que se mantienen verdes, eso también lo estamos haciendo al seleccionar especies adecuadas que no tiren sus hojas ahorita en la época de calor”, agregó.
“Es muy importante que aprendamos a conocer las especies que nos ayudarán en estos momentos de calor y a mantener la sombra y la frescura del medio ambiente.
Al mismo tiempo, también hay que hacer jardines que sean biodiversos, ¿qué quiere decir esto?, que nos ayuden a que la naturaleza siga funcionando”.
Luego recordó que Mérida tiene dos proyectos muy importantes de conservación, como son el Agaviario de Xoclán, un área para la observación de agave, y el Jardín Silvestre de Bepensa, que está junto al Palacio Administrativo, en el fraccionamiento Yucalpetén, los cuales son muestra sobre cómo se puede dejar que se exprese la naturaleza con un poco de ayuda humana.
Otro proyecto en puerta es transformar la exhacienda Anicabil, en Ciudad Caucel, en un centro de capacitación sobre la naturaleza y sede de eventos relacionados con el mejoramiento del medio ambiente y donde pretenden enseñar “que el monte no es un basurero”.
