Desde hace semanas el Pueblo Mágico de Sisal se ha visto en el ojo de huracán de las discusiones sobre el mercado inmobiliario en Yucatán, el arribo de extranjeros interesados en bienes raíces y en turismo, el acceso a la vivienda y, en el centro de todo, la preservación de las zonas naturales ante el avance acelerado de la población.
Así lo perciben los pobladores, quienes reciben apoyo a su causa de parte de los yucatecos en redes sociales, organizaciones civiles y sus ejidatarios.
Desde el ejido resaltan que este “no es un problema de ahora, es algo que viene de años”.
En una entrevista exclusiva con el Diario, miembros del Ejido de Sisal nos compartieron en sus propias palabras cómo ha cambiado su puerto, los retos que enfrentan y el impacto que el llamado “progreso” está teniendo en las vidas de los sisaleños.
La otra cara del Pueblo Mágico: voces de los ejidatarios
Nombrado “Pueblo Mágico de Yucatán” en plena pandemia de Covid-19, en diciembre de 2020, para los sisaleños su puerto siempre ha sido mágico, pero no sin carencias, las cuales siguen sin ser resueltas casi cinco años después de su designación y que ahora se ven profundizadas por el flujo de visitantes, nuevos residentes y la lenta pero segura llegada de hoteles, Airbnb y otras ofertas turísticas.

Sisal nunca necesitó ser llamado un “Pueblo Mágico”, Sisal ya era mágico, expresó el comisario ejidal, don Irineo Novelo Esquivel, en entrevista con el Diario.
Pero no niega que el puerto atraviesa problemas que se han visto agravados por los rápidos cambios que enfrentan desde su reconocimiento como uno de los llamados Pueblos Mágicos de Yucatán.
Pueblo Mágico en apariencia: Sisal, Yucatán
El comisario ejidal destacó que Sisal tiene desde hace años una zona veraniega, los pobladores no son ajenos a la llegada de los dueños de las casas en la orilla de la playa.
Sin embargo, el “boom” turístico que pretenden impulsar en una comisaría que aún carece de servicios básicos para el nato sisaleño empieza a pasar factura.
“Sisal era mágico por naturaleza […] aquí éramos felices, éramos una población feliz, acostumbrada a pasar de patio en patio, que si tu ibas a casa del vecino, ahí comías, eras uno más de la familia”.
El golpe de ser un “Pueblo Mágico” los hace añorar los años de olvido por parte de las autoridades: “el gobierno estatal y federal se olvidó de Sisal”, reclamó don Irineo, “pero al menos éramos felices”.

Las carencias continúan, al mismo tiempo que empiezan a llegar los grandes proyectos inmobiliarios, los “terrenos de inversión a cinco minutos de la playa” y los conflictos típicos de las zonas turísticas.
Los “turisteros” se pelean por los clientes, reclamó don Irineo.
“Qué si pueblo mágico… hicieron un grupito entre los turisteros […] ahora da hasta pena como reciben a la gente […] parece que estoy en Cancún, peleándose al cliente […] ha habido hasta golpes”.
Pese a que consideran a Sisal un “pueblo pequeño”, donde todos se conocen y viven de su trabajo y creencias, el comisario sostuvo que los sisaleños no se oponen a la modernidad y el crecimiento.
El problema es “la forma en que lo hicieron” y “la forma en que se dan las cosas tan precipitadamente”.
“Cómo vas a declarar pueblo mágico una localidad, cuando carece de lo más básico? pero éramos felices, porque no teníamos sobrepoblación, no teníamos elevación de precios, no teníamos tanta gente que ya ni conocemos, ni sabemos de dónde vienen, ni que vinieron a hacer”.
En varias calles cerca del muelle se ven letreros de casas y terrenos en venta, así como departamentos para pasadías, pero estos son poco accesibles a los locales, quienes sufren por el aumento del costo de vivir en Sisal.
Turismo en Sisal, pero sin servicios básicos para los pobladores
La designación como “Pueblo Mágico” hizo que las miradas del sector de turismo e inmobiliarias se pusieran sobre Sisal, y aunque los pobladores se negaron a que reciba tal nombramiento, finalmente ocurrió.
Sisal se convirtió en uno de los 132 pueblos mágicos de México el mismo año que el mundo se paralizó por la pandemia.
“Esa es una cosa que nosotros no pedimos, es algo que se sacó de la manga la autoridad en turno, en su momento, que aquí se vinieron a afincar, como si aquí quisiésemos… que Sisal figure en el plano después de 200 años de olvido”.
El líder ejidal reclamó porque no se hizo un estudio socio-económico adecuado antes del nombramiento, y en su lugar las autoridades solo se pusieron de acuerdo con representantes del sector de turismo y restaurantero.
Ellos apoyaron la medida “porque eran los primeros beneficiados”.
“Si yo voy a dotar de un título de membrete, hago un estudio socio-economico, dotó de los servicios más básicos a Sisal, porque si sabía que iban a traer a tanta gente, ¿qué iba a hacer con su basura?, ¿qué iban a hacer con la electricidad?”.
Así lo reclamó el comisario, cuya casa como cientos más en el municipio se encontraba sin luz eléctrica al momento de la entrevista. Un corte avisado un día antes, y que los dejó sin servicio desde las 8 de la mañana hasta las 4 de la tarde de ese día.
“No tenemos internet, no tenemos corriente, tenemos toneladas de basura que se genera”.

Incluso los trabajadores de limpieza municipal no reciben la remuneración adecuada por todo el trabajo que realizan, acusó, y tampoco cuentan con un camión recolector, por lo que se ven obligados a utilizar un volquete.
“Ellos tienen que hacer circo, maroma y teatro para ver que la basura fluya hacia el botadero”, destacó don Irineo, “se ha vuelto un caos en Sisal… la basura, el agua, la corriente…”.
El costo de ser un Pueblo Mágico: lucha por las playas de Yucatán
Lo que está pasando en Sisal, ocurre en toda la costa yucateca con los inversionistas y la construcción de hoteles, reclamó el líder ejidal que hace unas semanas fue incluido en una reunión con el gobernador Joaquín Díaz Mena por el conflicto de tierras en el puerto.
“Yo no llevé preparada nada, yo no tuve un script, no tuve un consejero, no tuve nada. Esto es realmente la historia de mi Sisal.
Eso realmente es lo que me salió del alma de decirle cómo plática para que se entere el señor gobernador de lo que ha pasado y sigue pasando en Sisal”.
Don Irineo Novelo acudió al encuentro con el mandatario como invitado de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) a raíz de las tierras en disputa, pero destacó que no es una exigencia del ejido.
Puedes ver su intervención completa aquí.
Para el comisario ejidal, se ha triplicado la población de Sisal, “por ende, la necesidad de los terrenos para que tengan donde vivir”.

El Ejido de Sisal simpatiza con la causa de los pobladores, pues entre ellos se encuentran varios ejidatarios, que reclaman un lugar donde vivir, un terreno donde construir un patrimonio que puedan heredar a sus hijos y sus nietos.
Casi el 100% de los ejidatarios son pescadores, cuyo oficio también se ve afectado por los cambios en el puerto, ya que la pesca produce cada vez menos ganancias.
Los sisaleños reclaman su falta de acceso a la vivienda, al mismo tiempo que inversionistas y extranjeros llegan al puerto a construir, a hacer negocio… muchas veces sin respetar las leyes y regulaciones para proteger el medio ambiente.
“El hotel que están haciendo aquí, que rebasa la medida que debe haber en la costa, ¿dónde están los permisos, quién lo autoriza? Y si te vas a la costa oriente, estamos en la misma posición”.
Los “dueños” de las playas de Sisal: ¿pobladores o inversionistas?
En la entrevista, el comisario comentó que en un extremo del puerto se encuentra el primer “gran” hotel de Sisal – la edificación más alta de la zona y que rebasa la primera fila de casas frente la playa -, así como uno de los desarrollos inmobiliarios más grandes.



En el otro extremo se encuentran, casi recluidos, los extranjeros – principalmente canadienses, según los pobladores – en sus casas remodeladas y construidas en lo que alguna vez fueron terrenos concesionados a las cocaleras por 50 años y un día.
“Pasaron los 50 años, pasó ese día, y le apostaron al tiempo […] al rato ya eran propietarios”, dijo sobre tierras que debieron regresar a ser propiedad de Sisal, pero se perdieron “porque nadie se preocupó, también pecamos de negligentes”.
“Apostaron al tiempo, porque todo es así”, lamentó el ejidatario.
En los años posteriores a convertirse en propietarios de terrenos concesionados, los nuevos dueños fueron vendiendo a extranjeros, empresarios, etc…
En toda la costa de Sisal hay “gente que llegó hace cinco, diez años”, reclamó el ejido.

Mientras esos terrenos se convirtieron en casas de extranjeros, el sisaleño cada vez pierde más posibilidades para tener un patrimonio propio.
Y el patrimonio que aún tienen está en la mira de grandes inversionistas e inmobiliarias, que se acercan a los pobladores buscando comprar sus casas y tierras para nuevos negocios turísticos.
O bien, ya compraron y ahora lo ofrecen al visitante.
Sisal en disputa: pobladores exigen su derecho a la vivienda
¿Por qué siempre el de dinero adelante, y los pobladores fregados siempre atrás?, a la zona fregada, a la ciénega […] hoy que el sisaleño quiere estar adelante, oh, hay problemas […] al haber casitas normales […] eso que ellos están vendiendo pierde plusvalía”.
“Eso es lo que están peleando, a mi entender”, dijo el líder ejidal.
Destacó que no es parte del grupo que reclama los terrenos frente a la playa, pero resaltó que es un poblador dolido por lo que está ocurriendo en Sisal.
“Ningún sisaleño vive en la orilla de la playa”, resaltó el comisario ejidal.

Todas las casas frente al mar son de personas ajenas a Sisal, ya sea visitantes, extranjeros o empresarios con casas veraniegas, o bien, son para rentas vacacionales como Airbnb.
Para el ejido, con dinero, recursos y coludidos con las autoridades, los “nuevos dueños” de las playa sisaleñas se ven beneficiados por el reciente impulso al turismo y lo que parece una inminente transición de “puerto pesquero” a “pueblo mágico”.

Recientemente varios uniformados, del Ejército, Guardia Nacional y Secretaría de Seguridad Pública, fueron desplegados en el puerto para verificar la devastación de dunas costeras a causa de un conflicto de tierras.
La postura oficial del gobierno fue que, de manera ilegal, un grupo de gente se organizó y realizó la tala de mangle en una zona de duna costera, por lo que las autoridades federales intervinieron al configurarse un delito federal.
Dicha inspección escaló a un enfrentamiento entre pobladores y uniformados.
Descontento de pobladores en #Sisal, ¿a qué se debe? 🪵🚨 pic.twitter.com/XG4k6ZU6KH
— Diario de Yucatán (@DiariodeYucatan) March 12, 2025
“No vas a ver un solo mangle aquí”, dijo el ejidatario al caminar por la zona en disputa, un área entre el mar y la primera fila frente a la playa.
Ahora las esperanzas de los pobladores se centran en las reuniones con representantes del gobierno estatal, que se han llevado a cabo a raíz del enfrentamiento.
De momento, las pláticas apuntan a posibles acuerdos para frenar la deforestación y buscar terrenos para viviendas.
Así es la zona de las tierras en disputa en Sisal
En breves recorridos por la zona, se pudo apreciar la tala de la vegetación y la limpieza posterior.
También señaló que la tala que hicieron los pobladores al exigir su derecho a la vivienda, fue hecha a la misma altura que la realizada por dueños de las casas en primera fila hace años, y recientemente frente al hotel en construcción.
Reclamó porque las autoridades no intervinieron en esos casos.
¿Qué pasa con el ejido de Sisal?
Aunque se ven afectados por los cambios recientes, al ser principalmente pescadores, el Ejido de Sisal ha enfrentado retos similares desde hace años.
Por tal razón, los ejidatarios van en una carrera contra el tiempo para adaptarse al “nuevo Sisal”, el Sisal mágico para los visitantes.
Aunque el ejido cuenta con muchos planes para entrar a esta “era de modernidad” y aprovechar los beneficios del turismo que tanto presumen las autoridades, la falta de apoyos, recursos e incluso presunto sabotaje han sido obstáculos difíciles de sortear.

Lee más sobre qué está pasando en Sisal, en palabras de los ejidatarios, en la próxima entrega especial del Diario de Yucatán.






















