Actualmente, se puede observar la presencia de varias especies de animales en zonas urbanas, en su mayoría porque buscan agua o alimento, ya que hoy en día existen cada vez menos espacios disponibles para las especies.
El principal factor es el crecimiento urbano y, en muchos casos, el desplazamiento provocado por los incendios o las quemas en sus hábitats, lo que puede representar un riesgo tanto para los animales como para los humanos.
José Mukul Yerves, responsable del área de fauna silvestre de la Facultad de Veterinaria de la Uady, compartió información sobre estas interacciones.
“La convivencia puede darse de forma negativa según la especie, y el ser humano puede resultar vulnerable si maneja mal al animal durante la interacción. Generalmente, la intención es ayudar, pero al no estar capacitado para manipular al ejemplar, podría resultar herido”, explicó.
“Y para el animal, cuando no es atendido por una persona capacitada, suele haber repercusiones, como la pérdida del ejemplar”, indicó el especialista.
Se busca controlar la presencia de especies que no pertenecen a ciertas zonas de distribución, por lo que es importante no interferir y dejar que el animal siga su curso natural.
“Se puede convivir sin mayores problemas; hay ejemplos en otras ciudades. Pero lo mejor es no intervenir ni apresurar procesos de captura. Si no se está capacitado, lo ideal es no actuar por cuenta propia y reportarlo a las autoridades, fomentando la cultura del reporte ciudadano”, mencionó.
Implica una fuerte participación de la ciudadanía y la realización de estudios de bajo impacto ambiental para la flora y fauna antes de ejecutar cualquier desarrollo urbano.— VANESSA ARGÁEZ CASTILLA
