En los últimos años, en Yucatán ha crecido la tendencia de quienes prefieren plantar especies endémicas de la región, por encima de quienes optan por especies exóticas, que gustan por cuestiones estéticas.
Esta preferencia es notoria, especialmente en actividades de reforestación, aunque en zonas en expansión o en desarrollos habitacionales aún es común ver algunas especies exóticas, como cierto tipo de palmas.
El M. en C. Rodolfo Martín Mex, ingeniero del laboratorio GemBio del CICY, señaló que la diferencia entre un árbol endémico y uno exótico no radica solamente en su procedencia, sino en su capacidad de adaptación, ya sea por el clima, el suelo, entre otros factores que pueden influir en su desarrollo, crecimiento y vida.
Aunque los endémicos están mejor preparados para las condiciones climáticas de la Península —como las altas temperaturas, las lluvias o la sequía—, eso no significa que estén exentos a los retos que pueden presentarse en la región.
“Un árbol endémico en la ciudad se tiene que adaptar también a la contaminación, al ruido y a los espacios”, explicó.
En contraste con los árboles endémicos, los exóticos suelen enfrentar más obstáculos porque muchas veces no están adaptados a condiciones principalmente ambientales de la Península, dijo el M. en C. Rodolfo Martín Mex, ingeniero del laboratorio GemBio del CICY.
“Por tanto, sufren mucho estrés fisiológico”, detalló el especialista.
Si su procedencia es de climas templados o con temperaturas promedio de 20 a 25 grados, difícilmente podrán desarrollarse en Yucatán.
A ese estrés ambiental se suma una mayor vulnerabilidad ante plagas o enfermedades locales, a las que no están acostumbradas.
“Eso es lo que termina muchas veces matándolos y vuelven a hacer un replanteo, pero muchas veces con árboles endémicos, que al menos ya en la parte climática la toleran”, explicó.
Incluso cuando se trata de árboles endémicos trasladados de otros estados o zonas, su adaptación depende del manejo que reciban durante y después del trasplante.
“El hecho de extraer un árbol de otro lugar, donde pierde raíces y tiene heridas, necesita curación y en ocasiones no se adapta tan bien al tipo de suelo”, indicó.
El entrevistado destacó la importancia de la infraestructura verde urbana, especialmente ante el cambio climático.
“Algo muy importante en todas las ciudades por la cuestión del cambio climático es la infraestructura verde, que en este caso son los árboles, las palmas, el césped y todo lo que produzca oxígeno”, manifestó.
También recordó que estas áreas verdes no se cuidan solas y que su mantenimiento no es solo responsabilidad de científicos, sino un trabajo conjunto entre las autoridades y la ciudadanía.
“Tenemos que tomar en cuenta que estas plantas requieren mantenimiento, ser regadas y fertilizadas. Hay fertilizantes de origen natural, como el humus de lombriz o lombricomposta”, señaló.— KARLA ACOSTA CASTILLO
Concienciación
El especialista Rodolfo Martín Mex hizo un llamado a la conciencia sobre la importancia de cuidar a los árboles, pues son fundamentales para la salud de las ciudades.
Necesidades
Además, subrayó la necesidad de llevar al cabo tareas de mantenimiento y sensibilizar a la comunidad sobre el valor del arbolado urbano.
