Seres queridos se despiden de Francisco Brito Herrera, director del Centro de Reinserción Social (Cereso) de la ciudad, ayer domingo
Seres queridos se despiden de Francisco Brito Herrera, director del Centro de Reinserción Social (Cereso) de la ciudad, este domingo

Familiares, amigos y compañeros acudieron para despedirse de Francisco Brito Herrera, director del Centro de Reinserción Social (Cereso) de Mérida, durante una misa de cuerpo presente celebrada este domingo 27 de abril en una funeraria al norte de la ciudad.

El féretro de Francisco Brito Herrera, quien falleció repentinamente esta madrugada, fue acompañado de su esposa Adda María Berlín Montero, con quien contrajo matrimonio en 1975, sus hijos, su nieto, otros familiares y un amplio círculo de personas que lo estimaban profundamente.

Durante la jornada, acudieron a presentar sus respetos a la familia los exgobernadores Patricio Patrón Laviada e Ivonne Ortega Pacheco, así como Joaquín Díaz Mena, actual titular del Ejecutivo.

La ceremonia religiosa fue oficiada por el padre Jorge Óscar Herrera Vargas, párroco del templo de San Miguel Arcángel en Maní, quien dedicó una sentida homilía al recordar la estrecha relación personal y pastoral que mantuvo con el fallecido durante los años de servicio compartido.

“Personalmente, le doy gracias a Dios por la hermosa amistad apostólica que mantuvimos”, expresó el sacerdote durante su intervención al evocar los años en que ambos trabajaron juntos en el Cereso de Mérida para llevar catequesis, sacramentos y acompañamiento espiritual a los internos.

“Él me decía que yo era el sacerdote que más días había dormido en el Cereso”, recordó con una sonrisa nostálgica y subrayó el compromiso conjunto por llevar esperanza a quienes más lo necesitaban.

En casi tres décadas al frente del penal meridano, Francisco Brito Herrera se ganó el respeto no solo de las autoridades y el personal bajo su cargo, sino también de los internos, a quienes acompañó con cercanía y un profundo sentido humano y cristiano.

Su devoción a San Judas Tadeo fue otro de los aspectos destacados por el presbítero Herrera Vargas en la misa, al relatar las numerosas celebraciones eucarísticas que compartieron cada día 28 en honor al santo.

“Hoy ponemos todas estas obras buenas en las manos de Dios”, dijo el padre Herrera Vargas al recordar que el día de su fallecimiento coincidió con la celebración del Domingo de la Divina Misericordia.

“Un amor que va más allá de cualquier cosa… un amor que se da y que se entrega”, afirmó.

Al concluir la misa, los presentes ofrecieron condolencias a la viuda y a los hijos, en medio de un ambiente de cariño y respeto.

Entre abrazos y oraciones, le expresaron que Francisco Brito Herrera trascendió los muros del penal y dejó huella en muchas vidas.

La familia agradeció los gestos solidarios recibidos y pidió continuar elevando oraciones por el eterno descanso de su alma.— DARINKA RUIZ MORIMOTO

Obituario: Francisco Brito Herrera 

De manera repentina, este domingo en la madrugada falleció en su domicilio el profesor Francisco Javier Brito Herrera, quien durante 29 años fue director del Centro de Reinserción Social de Mérida.

Nació en Bécal, Campeche, el 7 de febrero de 1950.

Uno de los actos más recientes en los cuales estuvo presente como director del penal fue hace unos días en la escenificación de La Pasión de Cristo, a cargo de reclusos, en el marco de las actividades de Semana Santa.

Francisco Brito Herrera era uno de los funcionarios más longevos en su cargo, en el que estuvo desde el 21 de marzo de 1996. Asumió la dirección del Cereso en el gobierno de Víctor Cervera Pacheco y permaneció en él con los gobernadores Patricio Patrón Laviada, Ivonne Ortega Pacheco, Rolando Zapata Bello, Mauricio Vila Dosal y Joaquín Díaz Mena.

Durante sus casi tres décadas al frente del penal destacó su enfoque en la reinserción social y el mantenimiento de la paz en el lugar, aprobando actos que permitieran a los internos realizar actividades como la mencionada escenificación de la Pasión de Cristo y festivales del Día de la Madre y del Niño, entre otros, además que impulsó programas educativos, laborales y culturales.​

Le sobreviven su esposa Adda María Berlín Montero, con quien contrajo matrimonio el 19 de julio de 1975, en Mérida; hijos María Alejandra, Mario Alberto y Estephany Brito Berlín; hijos políticos Jorge Carlos Carrillo Góngora, Lía Janeth Gamboa Morales y Roland Gjini; nietos Ana Paola, Javier, Ana Lía y Nicolás; hermana Coralia del Carmen Brito Herrera; hermanos políticos Jorge Carlos y Gabriela Berlín Montero, concuños José Armín Carrillo Góngora y Rosalinda Lugo Rosado, sobrinos y demás familiares.