• A la izquierda, marchantes en la zona de frutas del mercado de San Benito. Debajo de estas líneas, varios cartones de huevo apilados en un puesto. De acuerdo con un recorrido, su precio se mantiene estable por ahora
  • Arriba de estas líneas, locataria sonríe a la cámara del Diario mientras arregla flores. A la izquierda, pescados disponibles a los marchantes

Pese a los festejos del Día de las Madres, en los que se esperaban un repunte considerable en sus ventas, los vendedores de flores de los mercados de Mérida manifestaron que el resultado no fue el esperado.

Los comerciantes del Lucas de Gálvez y San Benito expresaron que, al final, fueron desplazados por los ambulantes, quienes lograron colocar sus productos entre los compradores que acudieron en busca de algún obsequio para sus madres.

Las consecuencias, dijeron, fueron evidentes ya que hubo bajas ventas y un aumento en las flores, y al final se tradujo en pérdidas dado lo perecedero de las mismas. Según indicaron, varios de esos comerciantes ambulantes no tienen permiso alguno para vender y ellos que sí lo tienen resultaron más perjudicados.

Los locatarios hicieron un llamado a las autoridades para vigilar que estas situaciones no se presenten, pues todo lo invertido se pierde y eso les genera dificultades. Actualmente, una vez concluida la “fiebre” de los festejos a mamá, los arreglos florales se ofertan a $100 y las rosas a $30.

Precios en otras áreas del mercado

Respecto a los precios en estos centros de abasto, los precios suben y bajan, sumado a factores como el calor y, en algunos casos, la venta es en menor medida ante el temor de enfrentar pérdidas económicas.

Tal es el caso de los mariscos, dado que los locatarios del área se ajustan a su logística por la escasez de hielo que se avecina.

“Vendemos menos para no usar tanto hielo, porque por la temporada se encarece”, explicó Josué Acosta Caamal, quien requiere de este producto para mantener la calidad de la mercancía que ofrece.

De acuerdo con un recorrido en esta zona, los precios son los siguientes: filete de pescado a $140, camarón a $250, pulpo a $200 y cazón a $90 el kilo.

Sin embargo, no todo trascurre de la misma manera en las demás áreas de comercio. Si bien, hay alimentos que subieron algunos pesos, como el tomate, que se vendía a $12 y ahora a $17 en el arranque de esta semana, hay otros que se mantienen o disminuyen.

Por ejemplo, el kilo de cebolla se ofertaba a $18 la semana pasada y actualmente se vende a $10, lo que propició que muchos compradores se surtieran, sobre todo por utilizarse ampliamente en la gastronomía local.

La papa se ofrece a $20 y la zanahoria a $15.

En cuanto a frutas, la manzana se vende a $28, el mango a $15, la naranja dulce a $10 y el kilo de limón a $20. El mes pasado, el cítrico tenía un precio de poco más de $35.

Respecto a las carnes, el pollo se mantiene estable a $50 por kilo, con una demanda creciente debido a la temporada de calor. Entre los cortes más solicitados están la pierna a $30, el pavo a $75, la gallina a $50 y, sobre todo, el filete de pollo, que se cotiza a $105 por kilo.

El huevo conserva su precio a $45 el kilo y $75 el cartón. Locatarios explicaron que esta estabilidad se debe a diversos.

Destacaron la oferta estable, a diferencia de años anteriores marcados por la gripe aviar por el sacrificio de gallinas y hubo una caída drástica en la producción.

En carnes de cerdo, la costilla y la carne molida se mantienen a $125 por kilo. El codillo y la pezuña se ofrecen a $70, el espinazo a $50, la chuleta ahumada a $120 y la manteca a $60 por litro.

Con este panorama, los comerciantes enfrentan los retos de la temporada actual, ya que el calor continuará y dejará sentir sus efectos entre los oferentes.

Varios de ellos optan por vender productos del día para evitar mermas y mantener la calidad, en medio de un clima que no solo afecta los precios, sino también el ritmo del comercio diario y, por ende, la llegada de clientes.