El economista Adrián de la Garza durante la reciente conferencia con empresarios yucatecos en el Country Club. El especialista analizó la situación económica de México respecto a Estados Unidos, así como el PIB
El economista Adrián de la Garza durante la reciente conferencia con empresarios yucatecos en el Country Club. El especialista analizó la situación económica de México respecto a Estados Unidos, así como el PIB

El manejo político de la relación bilateral entre México y Estados Unidos, la guerra comercial entre China y el vecino país del norte que ha beneficiado a otros países, entre éstos México, el Plan México y el Plan Nacional de Vivienda, brindan una perspectiva económica con cierto equilibrio para el país.

Aunque no se prevé que crezca económicamente este año, al menos se mantendrá estable.

Así lo manifestó Adrián de la Garza, economista y Global Chief Economist de Cemex, quien el jueves por la mañana ofreció una conferencia organizada por Dinercap, en el marco de un desayuno en el Country Club, a empresarios locales.

El experto, considerado uno de los economistas más destacados del país y Doctorado en la Universidad de Yale, planteó la situación económica actual en México y Estados Unidos, dada la estrecha relación comercial con esta nación y que, por tanto, tiene efectos directos en la economía mexicana.

También señaló que el PIB en Estados Unidos y el crecimiento de la actividad económica tiene números por arriba del cero por muchos trimestres, pero en el último trimestre tuvo una contracción ligera de 0.3%.

“La gente se empieza a poner nerviosa cuando se habla de recesión porque típicamente lo asociamos con pérdidas de empleo, crisis económicas y demás. Sin embargo, durante todo este período convulso y complicado comenzó a incrementarse la probabilidad de recesión en Estados Unidos, también en México y otros países”.

“La expectativa no es que sea una recesión como la de 2008 o 2009, sino de una recesión relativamente superficial, lo que significa que no es una recesión o una contracción económica prolongada o muy profunda, no es una crisis financiera, porque hay muchos elementos de regulación y el mercado laboral en Estados Unidos se ve todavía bastante sólido”.

Según compartió, hay encuestas que se hacen a empresarios en el vecino país, en las que hay un mal sentimiento por la actualidad, pero los datos duros en empleo, por ejemplo, y en la actividad económica, todavía no se ven esas caídas o colapsos; es decir, el nerviosismo no se ha traducido aún en una menor actividad económica.

Ante esto, se presentan muchas dudas y en parte la respuesta es si las cosas se deteriorarán o muy posiblemente no tanto.

En cuanto a México, indicó que las cosas están menos bien, al menos en términos de los datos duros.

Producto Interno Bruto

Adrián de la Garza puntualizó que hay menos crecimiento del PIB de un trimestre a otro.

En el cuarto trimestre del año pasado se tuvo una contracción de la economía del 6% que generó nerviosismo, pues hay una definición popular, que es la de la recesión técnica, y cuando se habla de ésta es porque hay dos trimestres consecutivos con una caída de la economía.

“Ya habíamos caído en términos de crecimiento el cuarto trimestre del año pasado y el 30 de abril se iba a publicar el PIB del primer trimestre. Entonces, todo el mundo pensaba ‘las cosas están tan mal que seguramente caímos otra vez’. Al final de cuentas no caímos, crecimos 0.2%. Es un crecimiento muy chico, pero no caímos, y se nos olvidó toda esa posibilidad de que estemos en una recesión”.

No obstante, resaltó que hay muchos elementos de debilidad en la economía, y el hecho del crecimiento de .2% que se dio al principio del trimestre se explica por dos cosas medio azarosas o fortuitas: que al sector pesquero le fue bien, cuando no fue así previamente, y eso aportó al crecimiento del trimestre, y que se tuvo un flujo importante de exportaciones a Estados Unidos.

Empresarios en Estados Unidos, adelantándose a la posibilidad de que a México le pongan aranceles, importaron muchos productos desde el país, explicó.

Esto propició que crecieran las exportaciones en el año, aunque es algo insostenible, ya que si toda la economía en Estados Unidos está débil se mantiene así, independientemente si ponen o no ponen aranceles.

Por ello, subrayó que el panorama se ve todavía débil, y si bien no ve una crisis, sí habría una recesión ligera para México.

Expectativas

Las expectativas de crecimiento para 2025 no se ven alentadoras, dado que los datos esperados y proyectados por los analistas de la encuesta Citi México, que se publica cada quincena, se han reducido desde hace un año de 1.8 a 1.4, luego a 1.2 hasta alcanzar una expectativa de crecimiento de 0.1%, prácticamente nada.

Después recordó que en 2022 y 2023 se tuvo un impulso a la economía vía el sector de la construcción por obras del gobierno como el Tren Maya, que apuntaló el crecimiento regional, del país, y del sector de forma muy importante, pero no era algo sostenible, así que se tuvo una caída rápida e importante en este rubro.

“Mucho de lo que estamos viendo ahora en términos económicos en el país es resaca de los excesos de 2022, 2023 y 2024, simplemente porque desde un punto de vista económico no era un crecimiento sostenible”.

“¿Qué podría empezar a verse hacia adelante que pueda cambiar el panorama para un crecimiento más sostenido y mejor? Hasta ahora no parece que haya ningún ‘punto gatillo’ que permita ese crecimiento por lo menos en el corto plazo”.

El economista dijo que los indicadores de confianza empresarial no muestran ánimos de invertir.

“Se complica desde la perspectiva del gobierno, porque el gobierno actual quisiera cambiar esa dinámica, pero es difícil también en un momento de incertidumbre, tanto por fuentes internas, por la transición política que estamos viviendo, como por fuentes externas, por lo que sucede con el gobierno de Donald Trump. Y no nada más es el cambio de administración en Estados Unidos, sino también, la revisión al tratado del libre comercio, que a más de uno tienen nerviosos”.

“Vemos indicadores mixtos. El desempleo está cerca de niveles históricamente bajos y hay una disociación: no entendemos por qué si la economía aparentemente no está tan bien, el empleo sí lo está”.

Una de las explicaciones tiene que ver con el miedo a perder personal, sobre todo cuando las cosas no están tan mal, porque es costoso contratar trabajadores. Y en México se vuelve más costoso por las distintas reformas que se han venido haciendo en materia laboral en los últimos años.

Los incrementos al salario mínimo consecutivos que se han hecho han dado un mayor poder adquisitivo a los trabajadores, y esto incrementa el consumo y que la economía no colapse.

Adrián de la Garza consideró que los cuatro años que Donald Trump estará en el poder no serán tan volátiles en términos del tipo de cambio. Lo que podría ser permanente es el conflicto entre Estados Unidos y China, que beneficia al país.

“Desde el inicio de la guerra comercial entre China y Estados Unidos, distintos países, y México es uno de ellos, ganaron en términos de exportaciones a Estados Unidos. Exportamos más a Estados Unidos simplemente porque allí se han salido de China.

Además, dijo que ya han bajado las probabilidades de recesión para Estados Unidos también en las expectativas de los analistas en otras partes del mundo y “si a Estados Unidos no se los lleva la tristeza, pues a nosotros tampoco o por lo menos, menos”.

Respecto a la inflación, el especialista apuntó que será del 3.8% o 4% para este año, más o menos en la línea con los números históricos.

Asimismo, el economista se refirió a una encuesta de Banxico a analistas, a quienes preguntó cuáles creen que son los factores principales que van a obstaculizar el crecimiento económico en los siguientes seis meses, y en el área de gobernanza se observan los principales factores en contra, por la inseguridad, impunidad y corrupción.

“Este es un tema muy importante que no termina de resolverse. El actual gobierno está haciendo una apuesta fuerte también para resolver ese tema, pero que sigue siendo una fricción en términos de costo, de operación y de potencial de crecimiento”.

“Esa preocupación creo que va a seguir ahí, por lo menos hasta que veamos resultados contundentes, que demuestren lo contrario”, externó.

En la conferencia se tuvo la asistencia como anfitrión de Luis Alberto Quijano Axle, presidente del Dinercap, el grupo financiero más diversificado del sureste con cinco líneas de negocio: consultoría, crédito, arrendamiento, una fintech regulada por la comisión bancaria y tarjeta de crédito.