El ambulantaje y la informalidad son dos de los mayores obstáculos que enfrenta el comercio establecido, afirma José Enrique Molina Casares, presidente de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo de Mérida (Canacome).
Es un dolor de cabeza de hace muchos años, afirma el líder comercial.
Entrevistado en las instalaciones de la Cámara de Comercio, el líder empresarial recordó que los vendedores ambulantes y comerciantes informales afectan a quienes sí pagan impuestos, tienen nómina y rentan locales.
Molina Casares expresó su preocupación por el impacto del comercio informal en la economía local.
“El comercio informal no es una buena situación para nadie. Lo mejor es que aquellos que ya están establecidos de manera informal se pasen a la formalidad y se pongan al día con sus papeles y documentación”, afirmó.
El líder empresarial destacó que la formalización del comercio no solo brinda certidumbre y seguridad a los negocios, sino que también ofrece a los emprendedores el acceso a opciones de créditos y programas de apoyo.
Ayuda para regularizarse
José Enrique Molina Casares, presidente de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo de Mérida (Canacome), expresó su preocupación por el impacto del comercio informal en la economía local.
“No hay nada mejor que la formalidad. Nuestro objetivo es atraer a estas personas hacia la parte formal; no queremos eliminarlos, sino que se sumen a la economía regular”, subrayó.
Molina Casares reconoció que el comercio informal ha sido un tema persistente en la economía mexicana, representando casi el 60% de la actividad económica en el país.
“Es un asunto que llevamos años tratando de resolver desde la Cámara de Comercio. Hemos tenido pláticas con el gobierno del Estado y el Ayuntamiento, pero la aparición de nuevos comercios informales es una constante lucha”, explicó.
El presidente de la Canacome hizo hincapié en que la cámara está abierta a recibir a aquellos que deseen regularizarse.
“Contamos con apoyo jurídico, administrativo y cursos para orientar a los emprendedores en su camino hacia la formalidad. La justicia social se logra a través de empresas formales, que generan bienestar, empleo y desarrollo”, señaló.
Piso parejo
Molina Casares reiteró que el ambulantaje sigue siendo un dolor de cabeza para los empresarios.
“Definitivamente, el ambulantaje y la informalidad son los mayores obstáculos que enfrentamos. Estos problemas afectan a quienes sí pagan impuestos, tienen nómina y rentan locales. Cuando alguien se instala de la noche a la mañana enfrente de tu negocio, no hay piso parejo, y eso es lo que buscamos”, insistió.
