Arriba y a la izquierda, aspectos de la marcha que ayer realizaron pacientes con lupus y sus familiares por Paseo de Montejo, con el objetivo de concienciar sobre esa enfermedad
Arriba y a la izquierda, aspectos de la marcha que ayer realizaron pacientes con lupus y sus familiares por Paseo de Montejo, con el objetivo de concienciar sobre esa enfermedad
  • Arriba y a la izquierda, aspectos de la marcha que ayer realizaron pacientes con lupus y sus familiares por Paseo de Montejo, con el objetivo de concienciar sobre esa enfermedad

Para “Hacer visible lo invisible”, pacientes con lupus, familiares y grupos se unieron para marchar en Mérida por visibilidad y empatía.

El lupus es una enfermedad compleja que puede afectar múltiples órganos y sistemas del cuerpo.

Ayer sábado distintos grupos de apoyo se unieron en una emotiva marcha para crear conciencia sobre esta condición. El punto de encuentro fue el monumento a Felipe Carrillo Puerto, ubicado en Paseo de Montejo, desde donde partieron con el firme objetivo de visibilizar a quienes viven con lupus y artritis, enfermedades que afectan en su mayoría a mujeres.

“La mayor preocupación que tenemos es darle visibilidad, porque es una enfermedad sumamente incomprendida”, expresó Elizabeth Vera Zavala, una de las organizadoras.

Alrededor de 60 personas de distintas edades participaron en la caminata. Vestidos con camisetas y globos morados, portaban carteles con frases como “¡Hacer visible lo invisible!”.

Algunos caminaron con bastones, otros paso a paso, hasta llegar al Monumento a la Patria, con lo que demostraron fuerza y unidad.

Durante el recorrido, alzaron pancartas que recordaban por qué el lupus es conocido como “la enfermedad de las mil caras”, debido a que suele confundirse con otras condiciones por la variedad de síntomas que presenta.

Además del impacto físico, el tratamiento del lupus representa un gran desafío económico: algunos medicamentos pueden valer más de 10,000 pesos mensuales, y deben tomarse diariamente. La enfermedad puede afectar desde el corazón y el sistema nervioso, hasta la piel, los riñones y el aparato digestivo, requiriendo la atención de cardiólogos, neurólogos, dentistas, gastroenterólogos, pediatras, traumatólogos y más.

Entre los síntomas más frecuentes se encuentran dolor articular, agotamiento extremo, rigidez matutina, problemas renales y un cansancio que impacta severamente la calidad de vida.

Los asistentes compartieron un mensaje claro: la necesidad de empatía y espacios inclusivos.

“Que haya empatía y se abran espacios para nosotros. Sí, a veces no podemos movernos, pero aún así podemos cumplir con nuestro trabajo en la medida de nuestras posibilidades. Pedimos a la sociedad que no nos juzgue con frases como ‘eres floja’, ‘está en tu mente’, o ‘échale ganas’. Lo único que queremos es que comprendan un poco más lo que vivimos”, señaló Estefany Vera Zavala, integrante del comité organizador.

Al llegar a su destino final, con un grito cargado de entusiasmo y esperanza, los asistentes corearon al unísono: “¡Lupus, presente!”.